El LHC apaga motores para ponerse más fuerte: qué cambia en CERN hasta 2030

Cuando se habla de que el Gran Colisionador de Hadrones (el LHC) “se apaga”, mucha gente imagina un adiós definitivo. Lo que ocurre es más parecido a llevar un coche de competición al taller para cambiarle medio motor, reforzar la suspensión y reprogramar la electrónica: no compite durante un tiempo, pero vuelve con más capacidad.

El LHC es ese anillo subterráneo de unos 27 kilómetros, en la frontera entre Suiza y Francia, que acelera protones casi a la velocidad de la luz para provocar colisiones de partículas. Esas colisiones recrean, de forma controlada, condiciones parecidas a las del universo muy temprano. En 2012, el acelerador se hizo mundialmente famoso por la detección del bosón de Higgs, una pieza clave del modelo estándar que ayuda a explicar por qué las partículas tienen masa, un hallazgo confirmado por los experimentos ATLAS y CMS en el CERN.

El cierre temporal, según se ha explicado en medios como The Guardian y en comunicaciones del propio CERN, no busca frenar la ciencia, sino preparar un salto técnico que multiplique el rendimiento del acelerador durante la próxima década. Continúa leyendo «El LHC apaga motores para ponerse más fuerte: qué cambia en CERN hasta 2030»

Vesículas extracelulares: la pista “joven” que podría frenar la senescencia celular

La senescencia celular suena casi elegante, como si fuera el nombre de una fragancia cara, pero describe algo mucho menos glamuroso: el momento en que una célula pierde la capacidad de dividirse y renovarse. No “muere” de inmediato; se queda como un aparato viejo que sigue enchufado, consume recursos y funciona a medias. Con el tiempo, esa acumulación de células senescentes se asocia con el envejecimiento de tejidos, inflamación y deterioro.

Un equipo de la Universidad de Cornell plantea una vía interesante para frenar ese proceso usando vesículas extracelulares procedentes de células madre embrionarias. Su trabajo, publicado en Journal of Biological Chemistry y difundido por Cornell, sugiere que estos “paquetes” microscópicos pueden ayudar a otras células a resistir el estrés oxidativo, una de las presiones más conocidas que empujan a la célula hacia la senescencia. Continúa leyendo «Vesículas extracelulares: la pista “joven” que podría frenar la senescencia celular»

ARM: el diseñador de chips que manda sin fabricar ni uno

Si hoy miras alrededor, es fácil encontrar dispositivos que “piensan”: un móvil, una tele, un altavoz inteligente, un coche con pantalla central, un robot aspirador. Lo curioso es que muchos comparten un mismo punto de partida: diseños de procesador basados en ARM. Y aquí llega la parte que desconcierta a quien asocia la industria del silicio con fábricas y obleas: ARM no suele fabricar chips. Su poder está en otra capa, menos visible y mucho más transversal.

Esa discreción explica por qué a veces ARM se siente como la infraestructura de una ciudad: no la ves, pero condiciona cómo circula todo. Mientras marcas como Apple, Qualcomm, Samsung o fabricantes de automoción compiten por productos concretos, ARM influye en el “idioma” que habla el hardware de miles de millones de dispositivos. Continúa leyendo «ARM: el diseñador de chips que manda sin fabricar ni uno»

China frena el CEPC: qué significa pausar el mayor colisionador planeado

El Circular Electron Positron Collider (CEPC) estaba diseñado para convertirse en el mayor acelerador de partículas del planeta: un anillo subterráneo de unos 100 kilómetros de circunferencia. La comparación ayuda a entender la escala: el Large Hadron Collider (LHC) de CERN mide 27 kilómetros, y ya es una infraestructura que parece sacada de una novela de ciencia ficción.

El giro llega por la vía menos espectacular y más determinante: la planificación estatal. El CEPC no ha entrado en el próximo plan quinquenal chino (2026–2030), lo que en la práctica lo coloca en una estantería de “prioridad baja”. El físico Wang Yifang, del Instituto de Física de Altas Energías (IHEP), ha confirmado que el equipo intentará volver a presentar la propuesta en 2030.

Pausar un proyecto así no equivale a admitir derrota científica. Es más parecido a construir una casa: si el presupuesto y los materiales se necesitan para otras obras urgentes, el plano puede seguir ahí, esperando una ventana política y económica más favorable. En grandes infraestructuras de ciencia básica, el calendario real casi siempre lo marca la financiación. Continúa leyendo «China frena el CEPC: qué significa pausar el mayor colisionador planeado»

Una batería discreta en el borde de la vida

La membrana celular suele describirse como una “piel” que separa el interior de la célula del exterior. Esa imagen se queda corta: no es una pared quieta, es más bien una lona elástica que se mueve, se curva y responde a lo que ocurre dentro y fuera. Un trabajo teórico firmado por equipos de la University of Houston y Rutgers University plantea que ese movimiento constante podría esconder una fuente de energía inesperada: pequeñas ondulaciones de la membrana capaces de generar voltaje transmembrana utilizable para ciertos procesos biológicos. El estudio se publicó en PNAS Nexus, y fue divulgado al gran público por ScienceAlert a comienzos de enero de 2026.

Lo interesante no es solo la idea de “electricidad en la membrana”, porque la biología ya convive con la bioelectricidad desde siempre. Lo llamativo es el mecanismo propuesto: no dependería únicamente de canales iónicos abriéndose y cerrándose o de bombas trabajando a base de energía química, sino de una propiedad física general que convierte la deformación mecánica en señal eléctrica. Continúa leyendo «Una batería discreta en el borde de la vida»

Por qué la computación cuántica distribuida está sobre la mesa

La promesa de la computación cuántica lleva años asociada a tareas que a los ordenadores clásicos se les atragantan, como ciertas simulaciones químicas, optimización o criptografía. El problema práctico es menos glamuroso: los QPU (quantum processing units) actuales suelen moverse entre decenas y unos pocos cientos de qubits físicos, y eso queda muy lejos de lo que exigirían aplicaciones con corrección de errores a escala industrial. En muchos escenarios se habla de miles de qubits lógicos, que en la práctica se traducen en millones de qubits físicos.

Una vía para escapar del “techo” de un único dispositivo consiste en conectar varios QPU mediante una red cuántica para que trabajen como si fueran un solo sistema. La idea recuerda a cómo un centro de datos suma servidores para construir una máquina virtual mayor, con una diferencia crucial: en cuántica no basta con cablear nodos y enviar datos como en Ethernet. Los estados cuánticos no se pueden copiar y se degradan con facilidad, lo que obliga a apoyarse en un ingrediente específico: el entrelazamiento. Continúa leyendo «Por qué la computación cuántica distribuida está sobre la mesa»

Balizas V16 conectadas: el mapa que deja ver en tiempo real dónde hay un coche detenido en España

Desde el 1 de enero de 2026, llevar una baliza V16 conectada pasa de ser “recomendable” a formar parte del equipo obligatorio en España para turismos, vehículos mixtos, vehículos destinados al transporte de mercancías y autobuses, tal y como recoge la Dirección General de Tráfico en su información oficial y en la referencia al Reglamento General de Vehículos.

La idea es sencilla: sustituir los triángulos de emergencia por un dispositivo que puedas activar sin jugarte el tipo caminando por el arcén. Si los triángulos eran como poner dos conos a distancia, la V16 es más parecida a encender un pequeño faro en el techo: visible, rápido y pensado para que no tengas que exponerte. Continúa leyendo «Balizas V16 conectadas: el mapa que deja ver en tiempo real dónde hay un coche detenido en España»

DeepSeek presenta mHC: la ingeniería (y la matemática) para entrenar LLM con menos fricción

Cuando hablamos de modelos de lenguaje cada vez más capaces, casi siempre miramos el resultado final: un chatbot que razona mejor, un generador de código más fino, un asistente que entiende contexto largo. DeepSeek ha puesto el foco en otra parte del iceberg: el proceso de entrenamiento. Su propuesta, mHC (siglas de Manifold-Constrained Hyper-Connections), se plantea como una forma de entrenar grandes LLM con más estabilidad y con un coste incremental contenido, algo que no suena tan vistoso como un nuevo modelo, pero que suele ser lo que permite que la siguiente generación exista.

En términos cotidianos, es la diferencia entre comprar un coche más potente y mejorar la autopista por la que circula. Puedes tener un motor impresionante, pero si el asfalto está lleno de baches, el viaje se vuelve lento, caro y propenso a accidentes. DeepSeek dice haber encontrado una manera de “asfaltar” mejor la parte interna de la red neuronal para que el entrenamiento escale sin volverse frágil. Continúa leyendo «DeepSeek presenta mHC: la ingeniería (y la matemática) para entrenar LLM con menos fricción»

Un chip 3D “en vertical” para quitar el atasco que frena a la IA

Cuando pensamos en acelerar la inteligencia artificial, solemos imaginar procesadores cada vez más rápidos. El detalle incómodo es que, en muchos casos, los núcleos de cálculo ya corren más de lo que “les llega” por la autopista de datos. Los modelos grandes —como los que sostienen chatbots o generadores de imagen— pasan el día moviendo pesos, activaciones y estados intermedios entre la memoria y las unidades que multiplican y suman. Si ese transporte es lento, el procesador se queda esperando, como una cocina con chefs de sobra pero con un único camarero trayendo ingredientes desde un almacén lejano.

A ese cuello de botella se le conoce como memory wall: la pared de memoria aparece cuando la velocidad de procesamiento crece más rápido que la capacidad del chip para alimentar datos al motor de cómputo. En chips planos tradicionales, gran parte de la memoria queda “dispersa” y el camino hasta el cálculo se vuelve largo y congestionado. El resultado es menos rendimiento real del prometido en las especificaciones. Continúa leyendo «Un chip 3D “en vertical” para quitar el atasco que frena a la IA»

Señales alentadoras en el clima de 2025: cuatro pistas de que la transición sigue viva

2025 ha sido uno de esos años en los que el termómetro y las noticias parecen ponerse de acuerdo para incomodar. Las emisiones globales de gases de efecto invernadero volvieron a marcar máximos y la temperatura media del planeta se colocó entre las más altas registradas. A la vez, los impactos han sido muy concretos: incendios, inundaciones y daños millonarios que no se quedan en gráficos, sino en casas perdidas, negocios cerrados y comunidades enteras rehaciendo su vida.

El contexto político tampoco ayudó. En Estados Unidos, el giro de la administración Trump se notó en decisiones que, según la propia cobertura internacional, incluyeron la salida del Acuerdo de París, recortes a la investigación climática y la cancelación de apoyos a proyectos de tecnología climática. Cuando la economía más grande del mundo frena, el resto lo siente, como cuando en un edificio alguien apaga el ascensor: todos siguen subiendo, pero cuesta más.

Con ese panorama, conviene agarrarse a lo que sí se movió en la dirección correcta. No para maquillarlo, sino para entender qué engranajes están funcionando y dónde se podría acelerar. Continúa leyendo «Señales alentadoras en el clima de 2025: cuatro pistas de que la transición sigue viva»