Los engranajes llevan tanto tiempo con nosotros que casi los damos por sentados: dos ruedas dentadas se muerden, transmiten fuerza y todo funciona… mientras todo esté perfectamente alineado y limpio. El inconveniente es conocido por cualquiera que haya oído crujir una bicicleta sin grasa o haya sufrido una caja de cambios caprichosa: el contacto sólido… Continúa leyendo »
Un plano en 4D del genoma humano: cómo el plegado del ADN decide qué genes hablan y cuáles callan
Cuando pensamos en el ADN, solemos imaginar una especie de “cinta” con instrucciones escritas. Esa imagen funciona para entender la secuencia genética, pero se queda corta para explicar cómo opera una célula real. Dentro del núcleo, el ADN no está extendido como un hilo sobre la mesa: está empaquetado y plegado de forma dinámica, como si guardáramos un mapa gigante doblado muchas veces y, según la necesidad, abriéramos justo la zona que nos interesa. Ese gesto cotidiano es una metáfora bastante fiel: el modo en que el genoma se pliega condiciona qué partes quedan accesibles y cuáles quedan escondidas, y eso influye directamente en la expresión génica.
La novedad de los últimos años es que la biología está pasando de leer el genoma como un texto a comprenderlo también como una arquitectura. En ese contexto, un trabajo reciente presenta los mapas más completos hasta ahora sobre cómo se organiza el genoma humano en tres dimensiones y cómo esa organización cambia con el tiempo, un enfoque que se suele describir como nucleoma 4D. Continúa leyendo «Un plano en 4D del genoma humano: cómo el plegado del ADN decide qué genes hablan y cuáles callan»