Cómo montar un departamento de TI en una gran empresa española en 2026 con la inteligencia artificial integrada

En una empresa grande, el departamento de TI siempre ha sido una mezcla de taller mecánico y torre de control: por un lado mantiene “el motor” funcionando (infraestructura, redes, soporte, seguridad), por otro acompasa el ritmo del negocio (proyectos, datos, productos digitales). La inteligencia artificial cambia el equilibrio porque introduce automatización y capacidad de análisis continuo en tareas que antes dependían de disponibilidad humana. Lo importante es entenderla como un “piloto automático con caja negra”: acelera, pero exige supervisión, reglas claras y trazabilidad de lo que hace.

Ese matiz cobra especial peso en España por el contexto regulatorio. En 2026, integrar IA en procesos corporativos no es solo una decisión tecnológica; también es una decisión de riesgo y cumplimiento. Cuando la organización es grande, la prioridad ya no es “probar herramientas”, sino diseñar un modelo operativo que permita aprovechar eficiencia sin perder control, con documentación y responsabilidades bien definidas. Continúa leyendo «Cómo montar un departamento de TI en una gran empresa española en 2026 con la inteligencia artificial integrada»

China pone en marcha Xuwei, la planta nuclear híbrida pensada para dar vapor industrial a gran escala

China ha iniciado la construcción de la central de Xuwei, en la provincia de Jiangsu, con un objetivo poco habitual en el mundo nuclear: no centrarse solo en la electricidad, sino funcionar como una “caldera” gigante capaz de entregar calor de proceso directo a la industria petroquímica cercana. El hito que marca el arranque real de la obra es el vertido del primer hormigón para la isla nuclear de la Unidad 1, fechado el 16 de enero de 2026 según varias publicaciones del sector y medios chinos.

El proyecto está impulsado por China National Nuclear Corporation (CNNC) y se presenta como uno de los primeros grandes movimientos del país en el arranque de su 15º Plan Quinquenal, con la idea de diversificar el uso de la energía nuclear hacia aplicaciones térmicas industriales, un terreno donde el carbón sigue teniendo un peso enorme. Continúa leyendo «China pone en marcha Xuwei, la planta nuclear híbrida pensada para dar vapor industrial a gran escala»

El “sol artificial” de China supera el límite de Greenwald: qué cambia en la carrera por la fusión nuclear

El tokamak EAST, apodado “sol artificial”, ha demostrado que puede sostener plasma estable a densidades que van más allá de un umbral que durante décadas ha actuado como una barrera práctica para muchos diseños de reactores de fusión: el límite de Greenwald. Lo importante no es solo que el experimento haya cruzado esa frontera, sino que lo haya hecho manteniendo el plasma confinado sin que se vuelva incontrolable, que es el equivalente a mantener una llama muy viva sin que el fuego se convierta en incendio.

Los datos comunicados describen densidades del orden de 1,3 a 1,65 veces el límite, por encima del rango de operación típico del dispositivo. Esa subida de densidad suele ser tentadora en fusión nuclear porque aumenta la frecuencia de colisiones entre partículas, pero también suele disparar inestabilidades que apagan el proceso. Que el plasma se mantenga estable en ese “territorio prohibido” es lo que convierte el resultado en un avance relevante para la ingeniería de tokamaks, no solo en una cifra llamativa. Continúa leyendo «El “sol artificial” de China supera el límite de Greenwald: qué cambia en la carrera por la fusión nuclear»

Engranajes que se mueven con agua: la apuesta de NYU por máquinas que no se desgastan ni se atascan

Los engranajes llevan tanto tiempo con nosotros que casi los damos por sentados: dos ruedas dentadas se muerden, transmiten fuerza y todo funciona… mientras todo esté perfectamente alineado y limpio. El inconveniente es conocido por cualquiera que haya oído crujir una bicicleta sin grasa o haya sufrido una caja de cambios caprichosa: el contacto sólido contra sólido trae desgaste, calor, necesidad de lubricación y una tolerancia mínima al polvo o a la desalineación.

Ese “mientras” es el talón de Aquiles de muchas máquinas modernas, especialmente en robótica, donde se buscan sistemas más ligeros, silenciosos y capaces de adaptarse a entornos impredecibles. En ese contexto, un equipo de la Universidad de Nueva York (NYU) propone algo que suena casi como un truco de magia mecánica: transmitir movimiento sin dientes y sin contacto directo, usando dinámica de fluidos. Continúa leyendo «Engranajes que se mueven con agua: la apuesta de NYU por máquinas que no se desgastan ni se atascan»

10 tecnologías emergentes que pueden marcar 2026, según MIT Technology Review

Cada enero, la redacción de MIT Technology Review hace un ejercicio que se parece a revisar el maletero antes de un viaje largo: decidir qué “herramientas” tecnológicas merece la pena llevar porque serán útiles en los próximos años. La edición de 2026 llega tras meses de reporte y debate editorial, y coincide con el 25º año de la lista, un dato que ayuda a leerla con una mezcla sana de ambición y cautela: acertar el futuro es difícil, pero observar tendencias con método suele acertar el rumbo.

La foto general de este año tiene un mensaje claro: la tecnología no avanza solo en apps y gadgets; también se está jugando la partida en infraestructuras que consumen electricidad como si fueran hornos industriales, en laboratorios que editan genes con precisión quirúrgica y en servicios digitales que ya no se conforman con “asistirte”, sino que buscan acompañarte. Continúa leyendo «10 tecnologías emergentes que pueden marcar 2026, según MIT Technology Review»

China logra superar el “techo” de densidad del plasma en su tokamak EAST: por qué importa y qué viene ahora

En un reactor de fusión nuclear el combustible no se quema como en una caldera; se “cocina” en forma de plasma, un gas tan caliente que los electrones se separan de los núcleos. Para que dos núcleos ligeros lleguen a fusionarse tienen que chocar con frecuencia y con la energía adecuada. Es como intentar que en una fiesta, con la música muy alta y la luz tenue, la gente se encuentre y se ponga a bailar en pareja: cuanta más gente por metro cuadrado, más probable es que ocurra… siempre que el local no se vuelva caótico.

Ahí entra el famoso límite de Greenwald, una referencia empírica que, desde finales del siglo XX, ha funcionado como una especie de “aforo máximo” para la densidad de plasma en tokamaks. Al acercarse a ese límite, la experiencia acumulada decía que el plasma tendía a volverse inestable: aparecen perturbaciones, el confinamiento magnético se degrada y el rendimiento cae. No es una ley física escrita en piedra, pero sí una frontera muy práctica que ha guiado diseños y expectativas durante décadas. Continúa leyendo «China logra superar el “techo” de densidad del plasma en su tokamak EAST: por qué importa y qué viene ahora»

SwarmDiffusion: cuando una sola foto basta para que un robot elija por dónde ir (y cómo moverse)

Que un robot “vea” su entorno no significa que sepa moverse por él. En robótica, la navegación autónoma no es solo detectar objetos; es tomar decisiones de movimiento que eviten golpes, atascos y maniobras imposibles. Durante años, la receta dominante ha sido parecida a la de preparar un viaje con un atlas gigantesco: primero se construye un mapa detallado, luego se marca qué zonas son transitables y finalmente se calcula la ruta con algoritmos clásicos de planificación como A*, RRT o variantes similares. Funciona, sí, pero suele ser pesado, lento y poco flexible cuando el entorno cambia o cuando el robot entra en un lugar que no se parece a nada que haya visto.

Ese “atlas” puede crecer hasta ocupar cantidades enormes de memoria, y el proceso completo implica muchos módulos encadenados: percepción, mapeado, coste de terreno, planificación, suavizado de trayectorias… Si una pieza falla, la experiencia se resiente. En un almacén con palés que cambian de sitio, en un campo agrícola con barro irregular o en una misión de rescate con humo y escombros, esa cadena puede volverse frágil. Continúa leyendo «SwarmDiffusion: cuando una sola foto basta para que un robot elija por dónde ir (y cómo moverse)»

ASUS lleva el OLED un paso más allá en el CES 2026 con RGB Stripe Pixel y el recubrimiento BlackShield

Quien ha probado un monitor OLED para jugar suele quedarse con lo mejor: negros profundos, contraste inmediato y una sensación de “ventana abierta” a la escena que cuesta encontrar en paneles LCD. El detalle es que, cuando ese mismo monitor se usa para trabajar, leer o programar, a veces aparece un efecto molesto: el texto puede mostrar pequeñas franjas de color en los bordes, como si la tipografía estuviera impresa por una impresora ligeramente desalineada. Ese fenómeno, conocido como “color fringing”, depende del diseño de subpíxeles del panel y se hace más evidente en interfaces con líneas finas.

En el CES 2026, ASUS Republic of Gamers ha puesto el foco justo ahí con su tecnología ROG RGB Stripe Pixel OLED, planteada como una respuesta directa a esa falta de nitidez en el uso cotidiano sin renunciar a lo que hace atractivo al OLED en juegos. La compañía también presenta un nuevo recubrimiento, ROG BlackShield, orientado a mejorar la percepción de los negros en entornos luminosos y a reforzar la superficie del panel frente a arañazos, según su anuncio oficial. Continúa leyendo «ASUS lleva el OLED un paso más allá en el CES 2026 con RGB Stripe Pixel y el recubrimiento BlackShield»

Las tendencias de CES 2026 que pueden marcar el rumbo tecnológico del año

En CES 2026, celebrado en Las Vegas, una idea se repetía en los pasillos con más fuerza que cualquier eslogan: la IA quiere cuerpo. Tras años de asistentes y chatbots que viven en una pestaña del navegador, el foco se ha desplazado hacia máquinas que actúan en el mundo real, lo que muchos expositores ya llaman “IA física”. La metáfora más sencilla es pasar de “hablar con el GPS” a “viajar con un copiloto” que mira, decide y ejecuta. En la feria se vio ese salto en prototipos y productos de lo más variado: desde vehículos con conducción cada vez más autónoma hasta robots con apariencia humanoide para entornos industriales, pasando por mascotas robóticas o figuras de servicio, como mayordomos o bartenders automatizados.

Según contaba PCMag en su cobertura, el objetivo de esta oleada no es solo sorprender, sino hacer que los dispositivos sean más útiles y menos frágiles ante lo imprevisto. En una cadena de montaje, por ejemplo, un robot “con ojos y criterio” podría detectar una anomalía y ajustar el proceso sin quedarse bloqueado como si fuera una app que se ha colgado. En el hogar, la promesa va por otra vía: robots que no se limitan a obedecer comandos, sino que interpretan contexto, rutinas y necesidades, como un buen conserje que aprende tus manías sin que tengas que explicarlas cada mañana.

En su keynote, Jensen Huang, CEO de Nvidia, insistió en una tesis que lleva tiempo impulsando: a medida que los modelos y las herramientas se abaratan y se vuelven accesibles, programar y personalizar robots no quedará reservado a grandes corporaciones. La lectura práctica es que podríamos ver una “democratización” similar a la que ocurrió con el software: primero fue cosa de especialistas, luego aparecieron plataformas y, finalmente, llegó al usuario avanzado con ganas de trastear. Continúa leyendo «Las tendencias de CES 2026 que pueden marcar el rumbo tecnológico del año»

Un láser UV-C ultrarrápido que transmite datos en femtosegundos apunta a la próxima ola de fotónica en aire libre

Cuando se habla de luz ultravioleta, suele pensarse en desinfección o en protección solar. La franja UV-C —entre 100 y 280 nanómetros— juega en otra liga: es una región del espectro con un comportamiento muy particular en la atmósfera. A diferencia de la luz visible o del infrarrojo, el UV-C se dispersa con fuerza en el aire. Esa “tendencia a rebotar” puede ser una ventaja: permite imaginar comunicación sin línea de visión, es decir, enviar información aunque no exista un pasillo despejado entre emisor y receptor.

La comparación cotidiana sería la diferencia entre apuntar con un puntero láser a una pared (necesitas línea directa) y encender una lámpara en una habitación con obstáculos (la luz llega por múltiples caminos). En comunicación óptica, ese efecto puede ser oro en entornos desordenados: calles con edificios, interiores con mobiliario, zonas con humo, polvo o vegetación densa. Por eso el UV-C lleva tiempo apareciendo en conversaciones sobre sensores avanzados, microscopía de superresolución y enlaces ópticos en espacio libre.

El problema ha sido práctico: hacer tecnología con UV-C no es como hacerlo con longitudes de onda más “cómodas”. Faltaban piezas confiables y accesibles para generar y detectar esta luz con prestaciones modernas, sobre todo cuando se intenta ir a velocidades extremas. Continúa leyendo «Un láser UV-C ultrarrápido que transmite datos en femtosegundos apunta a la próxima ola de fotónica en aire libre»