Siete tecnologías a seguir de cerca en 2026: de órganos “a medida” a ordenadores que no se comportan como ordenadores

2026 se perfila como un año en el que varias tecnologías dejan de ser promesas de laboratorio para empezar a probarse en escenarios reales, con impactos que van desde la salud hasta la energía y la ciencia básica. En el radar aparecen xenotrasplantes cada vez más compatibles gracias a edición genética, modelos de IA capaces de mejorar la predicción meteorológica sin depender siempre de supercomputadores, y nuevas apuestas por energía nuclear para sostener una demanda eléctrica al alza. También avanzan herramientas para entender el cerebro con microscopía óptica, observatorios y expediciones que amplían lo que podemos medir del Universo y del océano profundo, mientras ARNm y computación cuántica siguen madurando con pasos pequeños pero acumulativos, como quien afina un instrumento hasta que por fin suena como debe. Continúa leyendo «Siete tecnologías a seguir de cerca en 2026: de órganos “a medida” a ordenadores que no se comportan como ordenadores»

Corea del Sur apunta a resolver el gran talón de Aquiles de las pantallas OLED flexibles: que no pierdan brillo al doblarse

Las pantallas OLED flexibles llevan años prometiendo móviles que se pliegan como un cuaderno, pulseras que se adaptan a la muñeca sin arrugas y sensores que se pegan a la piel como una tirita inteligente. El concepto es muy atractivo, pero en la práctica hay una piedra en el zapato que aparece siempre: con cada flexión o estiramiento, el panel va perdiendo parte de su luminosidad. Es como una linterna a pilas que al principio deslumbra y, a base de encenderla y apagarla, termina alumbrando “a medias”.

Esa caída de brillo no suele ser un fallo repentino, sino un desgaste gradual. La causa está en que un OLED funciona con capas extremadamente finas donde circula carga eléctrica y donde se generan las partículas que acaban convirtiéndose en luz. Cuando esas capas se deforman repetidamente, aparecen microdaños, la conducción se vuelve menos eficiente y la emisión se degrada. No es solo una cuestión estética: si la pantalla pierde brillo, también se reduce la legibilidad en exteriores, se altera la fidelidad del color y se complica el diseño de dispositivos que dependen de una visualización estable durante años. Continúa leyendo «Corea del Sur apunta a resolver el gran talón de Aquiles de las pantallas OLED flexibles: que no pierdan brillo al doblarse»

El LHC afina el retrato del “caldo” primordial: qué nos dice el flujo radial del plasma de quarks y gluones

En las colisiones de iones pesados del colisionador LHC del CERN ocurre algo que, dicho rápido, suena contradictorio: miles de partículas salen disparadas en todas direcciones, pero lo hacen siguiendo patrones que parecen coordinados, como si hubieran “hablado” entre ellas. Esa coordinación es una de las firmas del plasma de quarks y gluones (QGP, por sus siglas en inglés), el estado de la materia en el que quarks y gluones dejan de estar encerrados dentro de protones y neutrones y pasan a formar una sopa extremadamente caliente y densa, parecida a la que habría existido microsegundos después del Big Bang.

Lo interesante de las nuevas mediciones en el LHC es que se centran en un tipo de movimiento colectivo llamado flujo radial. Si el flujo elíptico fue durante años el “termómetro” estrella para demostrar que el QGP se comporta como un líquido casi perfecto, el flujo radial es como mirar ahora la presión de ese líquido desde otro ángulo: no solo importa hacia dónde “prefiere” escapar la materia, sino con qué empuje global se expande. El trabajo lo lidera el experimento ATLAS, con un resultado complementario publicado por ALICE en el mismo número de Physical Review Letters, de acuerdo con comunicados de Brookhaven National Laboratory y Stony Brook University. Continúa leyendo «El LHC afina el retrato del “caldo” primordial: qué nos dice el flujo radial del plasma de quarks y gluones»

Dolby Audio vs. Dolby Atmos: diferencias reales entre “sonido consistente” y “sonido envolvente en 3D”

Si alguna vez has mirado la ficha técnica de una tele, unos auriculares, una consola o incluso un coche y has visto el nombre Dolby, no estás sola. Dolby es una empresa tecnológica que desarrolla sistemas propietarios de audio (y también de imagen) que la industria audiovisual usa en cine, televisión, streaming, videojuegos y hardware de consumo. Su gracia no es “poner el sonido más alto”, sino definir un conjunto de reglas y procesos para que lo que el creador mezcló en estudio llegue a tu salón, a tu móvil o a tus cascos con el menor número de sorpresas.

Por eso aparecen sellos como Dolby Audio y Dolby Atmos en un abanico enorme de productos: altavoces, televisores, móviles, tablets, proyectores, consolas y equipos integrados en vehículos. La confusión es normal porque, aunque comparten apellido, no apuntan a lo mismo. Una forma útil de pensarlo es como si una etiqueta te dijera “la receta base está controlada” y la otra te dijera “la receta, aparte, está servida en tres dimensiones”. Continúa leyendo «Dolby Audio vs. Dolby Atmos: diferencias reales entre “sonido consistente” y “sonido envolvente en 3D”»

Un transceptor inalámbrico en banda F que promete velocidades de fibra sin cables

Cuando pensamos en conexiones rapidísimas, solemos imaginar un hilo de fibra óptica cruzando paredes, racks y armarios de telecomunicaciones. La promesa del nuevo sistema presentado por ingenieros universitarios es tentadora por lo simple que suena: acercar esa experiencia “de fibra” a un enlace inalámbrico de corto alcance. Su propio equipo lo describe como un “cable de parcheo” pero sin el cordón físico, un puente pensado para unir máquinas y equipos a velocidades que hoy asociamos más a centros de datos que a móviles.

El núcleo del avance es un transceptor completo, es decir, un conjunto de transmisor y receptor diseñado como chips de silicio que trabajan en frecuencias muy altas, llegando a la zona de los 140 GHz. Con esa “altura” en el espectro se abre una autopista ancha: más banda disponible para mover datos. En las pruebas, el sistema logra 120 Gbps, una cifra que sirve para ponerlo en perspectiva: es como pasar de una carretera comarcal a una autovía de muchos carriles para el tráfico de bits, con la diferencia de que aquí el problema no es solo “caber”, sino no convertir el chip en una estufa. Continúa leyendo «Un transceptor inalámbrico en banda F que promete velocidades de fibra sin cables»

Un nuevo mapa revela el relieve oculto bajo el hielo de la Antártida con solo mirar su superficie

La Antártida guarda un secreto incómodo para la ciencia del clima: gran parte de lo que ocurre bajo su capa de hielo sigue siendo una incógnita. No porque falten ganas, sino porque el método clásico para cartografiar el terreno subglacial es trabajoso y, por definición, incompleto. Durante décadas, equipos científicos han arrastrado instrumentos de radar sobre el hielo con motos de nieve o han colgado antenas bajo aviones para “iluminar” el subsuelo con ondas de radio capaces de atravesar kilómetros de hielo y rebotar en el lecho rocoso. El resultado es valioso, pero tiene un límite práctico: el radar solo “ve” justo debajo de su trayectoria. Si entre dos rutas de medición hay decenas de kilómetros sin pasar, queda una franja ciega.

En una noticia publicada en Science, la glacióloga Helen Ockenden (Universidad Grenoble Alpes) y su equipo describen una vía alternativa que busca rellenar esos huecos sin tener que recorrer cada metro de la superficie: construir un mapa continuo del bedrock antártico usando imágenes satelitales del hielo y las pequeñas ondulaciones que delatan lo que hay debajo. La idea es sencilla de contar y difícil de ejecutar bien: si el hielo se apoya en un relieve con valles, colinas o canales, su superficie no queda perfectamente lisa; se deforma con señales sutiles que pueden medirse desde el espacio. Continúa leyendo «Un nuevo mapa revela el relieve oculto bajo el hielo de la Antártida con solo mirar su superficie»

SunSpring y el atasco que frena a muchas plantas solares

La desalinización solar suena, sobre el papel, como una tetera puesta al sol: calientas agua salada, recoges el vapor y obtienes agua potable. El problema aparece cuando el sistema lleva horas o días funcionando y la sal empieza a comportarse como la cal en una cafetera: se deposita, forma costras y termina bloqueando poros, canales y superficies calientes. Ese “atasco” por cristalización es uno de los motivos por los que muchos prototipos prometedores se quedan en demostraciones breves y no llegan a operar de forma estable en condiciones reales.

Un equipo de investigación ha presentado un prototipo que intenta atacar justo ese punto débil. El sistema, bautizado SunSpring, se plantea como un destilador solar capaz de trabajar de forma continua sin que la sal colapse el conjunto, algo especialmente difícil en entornos de alta salinidad. La idea no es solo producir agua dulce, sino hacerlo sin la típica degradación progresiva que obliga a parar, limpiar y volver a empezar. Continúa leyendo «SunSpring y el atasco que frena a muchas plantas solares»

Un “láser” que no emite luz, sino vibraciones

Cuando oyes la palabra láser, es normal imaginar un haz rojo cruzando el aire. El dispositivo que han presentado investigadores vinculados a la Universidad de Colorado Boulder, la Universidad de Arizona y Sandia National Laboratories se parece en su lógica, pero cambia el protagonista: no genera fotones (luz), sino fonones, que son la forma en que la física describe las vibraciones dentro de un material. En vez de una linterna, piensa en un “megáfono microscópico” que ordena a un chip que vibre de una manera extremadamente precisa.

El trabajo, publicado en Nature a mediados de enero de 2026 y difundido por ScienceDaily a partir de materiales de la Universidad de Colorado Boulder, describe un láser de fonones capaz de producir ondas acústicas de superficie a escala de microchip. La promesa es clara: si hoy muchos sistemas inalámbricos dependen de componentes voluminosos o de configuraciones con varios chips, un generador integrado y eficiente podría ayudar a construir radios más compactas y con menor consumo. Continúa leyendo «Un “láser” que no emite luz, sino vibraciones»

La dependencia que no se ve: cuando la “tecnología” es, en realidad, infraestructura

En España usamos tecnología estadounidense con la misma naturalidad con la que abrimos el grifo: no solemos pensar en la tubería. El problema es que, en lo digital, esa tubería no es neutra. Gran parte de la actividad diaria de empresas, administraciones y ciudadanos pasa por servicios en la nube, sistemas operativos, plataformas de colaboración, publicidad, analítica, mapas, identidad digital y pagos donde el control efectivo —técnico, comercial y a veces jurídico— se concentra en proveedores de Estados Unidos.

No se trata solo de “apps”. Es el equivalente a construir una ciudad entera sobre una red eléctrica ajena: mientras todo funciona, el coste es invisible; cuando hay una interrupción o una decisión política, lo que parecía comodidad se convierte en vulnerabilidad. Continúa leyendo «La dependencia que no se ve: cuando la “tecnología” es, en realidad, infraestructura»

Cómo montar un departamento de TI en una gran empresa española en 2026 con la inteligencia artificial integrada

En una empresa grande, el departamento de TI siempre ha sido una mezcla de taller mecánico y torre de control: por un lado mantiene “el motor” funcionando (infraestructura, redes, soporte, seguridad), por otro acompasa el ritmo del negocio (proyectos, datos, productos digitales). La inteligencia artificial cambia el equilibrio porque introduce automatización y capacidad de análisis continuo en tareas que antes dependían de disponibilidad humana. Lo importante es entenderla como un “piloto automático con caja negra”: acelera, pero exige supervisión, reglas claras y trazabilidad de lo que hace.

Ese matiz cobra especial peso en España por el contexto regulatorio. En 2026, integrar IA en procesos corporativos no es solo una decisión tecnológica; también es una decisión de riesgo y cumplimiento. Cuando la organización es grande, la prioridad ya no es “probar herramientas”, sino diseñar un modelo operativo que permita aprovechar eficiencia sin perder control, con documentación y responsabilidades bien definidas. Continúa leyendo «Cómo montar un departamento de TI en una gran empresa española en 2026 con la inteligencia artificial integrada»