Las energías provenientes de los rayos solares y la fuerza del viento, símbolos de las fuentes limpias y renovables, tienen una deuda con su planificación estratégica, para así sacarles el máximo provecho posible.
Un equipo de la Universidad de Columbia realizó un estudio que modeló la variabilidad estacional de la energía solar y eólica. Para medir los indicadores requeridos, los investigadores examinaron décadas de datos para cuantificar las tendencias de variabilidad a lo largo del tiempo y su impacto en las redes eléctricas.