Google ha firmado un acuerdo para comprar el 100% de la producción eléctrica inicial de Steel River Energy Center, una megaplanta solar en Arkansas que aún no ha entrado en operación. Cuando lo haga, en 2029, producirá 1,6 gigavatios (GW) de energía solar y contará con 2 GW de almacenamiento en baterías. Es suficiente para alimentar a 315.000 hogares. El precio: fijo, aunque Google no ha especificado la cifra exacta.
Lo reporta Steve Dent en Engadget el 14 de julio, basándose en el reportaje del Financial Times.
Un acuerdo de paper electricity, no de cableado directo
El detalle técnico que explica cómo funciona el acuerdo es importante: Google no usará directamente la electricidad de Steel River Energy Center para alimentar sus centros de datos en Arkansas. Lo que hace es pagar un precio fijo por esa electricidad, que entrará a la red eléctrica. Los centros de datos de Google, mientras tanto, siguen tomando electricidad de esa misma red, que combina carbón, gas, nuclear y renovables según la disponibilidad del momento.
La lógica es la de los contratos de compra de energía (PPAs): Google financia la construcción de capacidad renovable que sin ese contrato podría no haberse construido, y recibe a cambio los certificados de energía renovable que le permiten declarar que la electricidad consumida por sus operaciones es limpia. No es lo mismo que un cable directo entre el panel solar y el servidor, pero es el mecanismo más habitual de transición energética a gran escala.
El proyecto Steel River Energy Center en su totalidad llegará a 2,45 GW de solar y 2,9 GWh de almacenamiento en baterías cuando estén completadas las tres fases. Las dos primeras fases, que son las cubiertas por el acuerdo de Google, recibieron 3.500 millones de dólares de financiación y tienen prioridad de fabricación americana: acero y paneles solares fabricados en EE.UU.
El contexto: la electricidad de Google subió un 37% el año pasado
La necesidad del acuerdo queda clara con un número: el consumo eléctrico de Google creció un 37% el año pasado. El motivo principal son los centros de datos de IA. Sus emisiones basadas en la red eléctrica crecieron en la misma proporción. Para una empresa con compromisos públicos de neutralidad de carbono, eso es una presión enorme.
Google no es la única BigTech con ese problema. Meta compró recientemente la producción completa (200 MW) de otra planta solar en Texas. Amazon llegó a un acuerdo para adquirir el proyecto solar y de baterías Sunstone de 1,2 GW en Oregon. Los tres grandes hyperscalers de IA están comprando capacidad renovable a gran escala, pero el consumo crece más rápido que la capacidad que pueden comprar.
La apuesta de Meta por la geotermia de próxima generación con XGS Energy en Nuevo México —150 MW para sus centros de datos de IA— muestra que las BigTech exploran fuentes más allá de la solar cuando los compromisos energéticos son a 24/7. La solar es intermitente; la geotermia, continua. El almacenamiento en baterías de 2 GWh de Steel River Energy Center es exactamente la respuesta a esa limitación: guardar la electricidad generada durante el día para usarla por la noche o cuando las nubes reduzcan la generación.
La controversia de los PPAs como compensación de emisiones
Hay un debate legítimo sobre si este tipo de acuerdos son realmente eficaces para la descarbonización o si son principalmente una operación de imagen. Los críticos señalan que un PPA no garantiza que la electricidad que consume Google sea renovable en el momento exacto en que la usa: puede estar consumiendo carbón a las 3 de la mañana mientras sus PPAs compensan esa emisión con generación solar de las 2 del mediodía del mismo día o, en algunos esquemas, de otra región geográfica.
Los defensores argumentan que sin los PPAs de Google, Amazon y Microsoft, muchos de estos proyectos renovables no encontrarían financiación. La lógica es que la adición neta de capacidad renovable a la red es lo que importa para la descarbonización sistémica, no el momento de consumo.
Es una discusión técnica sin una respuesta perfecta, y Steel River Energy Center con 2,9 GWh de almacenamiento busca al menos reducir el desfase temporal: el almacenamiento permite que la generación solar del día esté disponible para cubrir demanda nocturna.
La inversión en infraestructura de IA a escala global —desde los planes de Adani y Jabil en India para fabricar hardware de IA con gigavatios de capacidad hasta los planes de expansión en centros de datos en Europa— tiene en la energía el cuello de botella central. El debate sobre si el modelo de soberanía tecnológica europea pasa por independizarse de Nvidia y construir capacidad propia implica necesariamente resolver también la cuestión energética: una gigafactoría de chips o un centro de datos de IA sin garantía de energía limpia continua es una contradicción en términos si el objetivo es también la descarbonización.
Mi valoración
Que Google compre 1,6 GW de solar en Arkansas es una buena noticia. Que lo necesite para compensar el aumento del 37% en su consumo eléctrico en un año es la noticia que importa más.
Lo que más me convence del modelo PPA es su pragmatismo: mueve el capital privado hacia la construcción de renovables que el mercado no financiaría sin contratos garantizados a largo plazo. La infraestructura de renovables necesita contratos. Las BigTech tienen el perfil crediticio para firmarlos. Es una alianza con sentido económico.
Lo que más me preocupa es el desfase de escala. El consumo de IA crece exponencialmente. La capacidad de construir parques solares a escala de GW está limitada por la cadena de suministro de paneles, baterías, transformadores y conexiones a la red. En algún momento —si las predicciones más optimistas sobre la IA se cumplen— el ritmo de adquisición de energía limpia simplemente no puede seguir el ritmo de crecimiento del consumo.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo estará operativa la planta Steel River Energy Center?
La planta está prevista para entrar en operación en 2029. Google comprará el 100% de la producción de las dos primeras fases, que corresponden a 1,6 GW de solar y 2 GW de baterías. La fase tres añadiría capacidad adicional hasta los 2,45 GW de solar y 2,9 GWh de almacenamiento en baterías.
¿Significa este acuerdo que los centros de datos de Google en Arkansas funcionarán con energía 100% renovable?
No directamente. Google pagará por la electricidad de Steel River Energy Center, que alimentará la red eléctrica de Arkansas. Los centros de datos de Google en la zona consumirán electricidad de esa red, que incluye una combinación de fuentes. El acuerdo permite a Google declarar que la cantidad de electricidad equivalente a la consumida proviene de fuentes renovables, pero no establece un cable directo entre la planta y el servidor.
¿Por qué necesita Google 2 GW de almacenamiento en baterías?
El almacenamiento en baterías resuelve la intermitencia de la energía solar: los paneles generan electricidad solo cuando hay sol, pero los centros de datos necesitan energía continua 24/7. Con 2 GW de almacenamiento, la planta puede guardar energía durante las horas de mayor generación y liberar esa energía durante la noche o períodos de baja generación solar.
