Europa se toma en serio la independencia tecnológica y apunta a un objetivo de caza mayor: reducir su dependencia de Nvidia en IA

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Diseño minimalista que muestra la fragmentación de Europa en la regulación de inteligencia artificial, con piezas conectadas por líneas digitales.

Europa está acelerando su estrategia de soberanía tecnológica en inteligencia artificial, y el objetivo más ambicioso es reducir su dependencia de Nvidia, la empresa que controla más del 80% del mercado de chips para IA. La Comisión Europea anunció una iniciativa de 20.000 millones de euros para construir cuatro «gigafactorías de IA» en el continente, centros de datos con cientos de miles de procesadores que permitan a las empresas europeas entrenar e inferir modelos de IA sin depender de infraestructura estadounidense. España y Portugal compiten por albergar una de estas gigafactorías, con candidaturas en Mora la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid). Xataka analiza el panorama.

El problema de Europa con la IA no es de talento ni de investigación (tiene ambos en abundancia) sino de infraestructura computacional. Las empresas europeas que quieren entrenar modelos grandes deben acudir a AWS, Google Cloud o Azure porque Europa no tiene suficiente capacidad de cómputo propia. Mistral, la startup francesa de IA más exitosa, firmó un acuerdo con Microsoft para usar sus sistemas de entrenamiento: exactamente el tipo de dependencia que las gigafactorías quieren eliminar. La European Chips Act destinó 43.000 millones de euros para que Europa produzca el 20% de los semiconductores mundiales en 2030, pero la realidad es que ASML (la empresa neerlandesa cuyos equipos de litografía son imprescindibles para fabricar chips avanzados) es la punta de lanza europea, mientras la fabricación real sigue dependiendo de TSMC en Taiwán.

El CEO de Mistral, Arthur Mensch, envió un mensaje claro: «Se acabó ser el vasallo tecnológico de Estados Unidos». Nvidia, por su parte, juega en ambos bandos: se ha asociado con Deutsche Telekom en Alemania para una plataforma de IA en la nube, y con Mistral en Francia para un centro de datos con 18.000 chips de última generación. Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha promovido activamente la idea de «IA soberana» en sus giras europeas, argumentando que las naciones deberían poseer las tecnologías que impulsan sus economías.

Mi valoración: Europa tiene razón en buscar independencia tecnológica, pero el timing es problemático. Construir infraestructura de IA ahora significa comprar los chips actuales de Nvidia, que serán obsoletos en dos años cuando llegue la generación Vera Rubin. Es como construir una fábrica de televisores CRT justo cuando aparecen las pantallas planas. La alternativa (esperar a la siguiente generación de chips) significa quedarse aún más atrás. Europa está atrapada en un dilema de timing sin solución elegante: actuar ahora es caro e ineficiente, esperar es suicida competitivamente. La cifra de 20.000 millones suena grande hasta que la comparas con los 115.000-135.000 millones que Meta gasta sola en un año en infraestructura de IA. Europa necesita más dinero, más velocidad y menos burocracia regulatoria para competir de verdad, o sus gigafactorías llegarán tarde a la fiesta.

Preguntas frecuentes

¿España tendrá una gigafactoría de IA? Mora la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid) son las candidaturas españolas. La decisión se esperaba para primavera de 2026. ¿Puede Europa competir con EE.UU. y China en IA? En investigación y talento sí. En infraestructura de cómputo, la brecha es enorme: inversión privada en IA en EE.UU. (~286.000M)vsEuropa( 21.000M) vs Europa (~21.000M ). ¿Qué papel juega ASML? ASML fabrica las máquinas de litografía necesarias para crear chips avanzados. Es el as europeo, pero la fabricación de chips sigue estando en Asia y EE.UU.