Cascos con cable, consolas portátiles y cámaras digitales vintage: por qué la Gen Z se ha enamorado de tecnologías que no vivió

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Jóvenes de la Generación Z usando tecnología retro como cascos con cable, consolas portátiles y cámaras digitales vintage

Hay algo profundamente irónico en que la generación más conectada digitalmente de la historia esté comprando auriculares con cable, cámaras digitales compactas de los años 2000 y consolas portátiles retro. La Gen Z (nacidos aproximadamente entre 1997 y 2012) no solo consume nostalgia prestada: la adopta, la transforma y la convierte en identidad cultural. Xataka analiza el fenómeno en un artículo que toca una fibra interesante sobre la relación entre tecnología, estética y comportamiento generacional.

Los auriculares con cable son quizá el ejemplo más visible. En un mundo donde los AirPods y sus clones inalámbricos dominan el mercado, los jóvenes están redescubriendo los cascos de cable como accesorio de moda y como declaración estética. No es (solo) que suenen mejor (que en muchos casos sí, porque los auriculares con cable de calidad superan a los Bluetooth de precio similar en respuesta de frecuencia). Es que el cable es visible, tangible, y comunica algo: «estoy escuchando algo, no me interrumpas». En una era de AirPods invisibles donde nadie sabe si estás en una llamada, hablando solo o simplemente llevando auriculares decorativos, el cable es una señal social clara.

Las «digicams» (cámaras digitales compactas de los 2000) son el fenómeno retro más sorprendente. Modelos como la Canon PowerShot, la Sony Cyber-shot o la Fujifilm FinePix se venden de segunda mano a precios que a veces superan su valor original. La razón no es la calidad de imagen (cualquier smartphone de 2026 toma fotos técnicamente superiores) sino la estética: las fotos de una digicam de 2005 tienen un look específico (flash directo, colores saturados, resolución limitada, viñeteado) que los filtros de Instagram intentan replicar pero nunca consiguen del todo. Para la Gen Z, ese look es «auténtico» precisamente porque es imperfecto, lo opuesto a la perfección computacional de los teléfonos actuales.

Las consolas portátiles retro completan el trío. La Steam Deck, la Analogue Pocket y las docenas de consolas de emulación chinas como la Anbernic RG405M han creado un mercado floreciente para jugar títulos de Game Boy, SNES, PlayStation 1 y Nintendo DS en formato de bolsillo. Para la Gen Z, estos juegos representan una experiencia que nunca vivieron pero que descubren como «nueva» a través de la cultura del gaming retro en YouTube y TikTok. Es el equivalente de descubrir la música de los 70 en streaming: el contenido es antiguo, pero la experiencia de descubrimiento es genuinamente nueva.

Mi valoración: el retorno a la tecnología analógica y retro por parte de la Gen Z no es nostalgia (no puedes sentir nostalgia de algo que no viviste). Es una reacción contra la perfección digital. Los smartphones de 2026 son máquinas extraordinarias, pero producen resultados tan perfectos que se vuelven genéricos: todas las fotos se ven igual de bien, todas las experiencias digitales están optimizadas para engagement. La imperfección de una digicam, la limitación de una Game Boy, la atadura física de un cable de auriculares son experiencias deliberadamente imperfectas que generan individualidad.

Es la misma razón por la que el vinilo sobrevive (y crece) en la era del streaming: no es mejor, pero es diferente, y ser diferente tiene valor cuando todo lo digital converge hacia el mismo punto de «perfección» homogénea. En 2025, las ventas de vinilos superaron por primera vez en décadas a las de CDs en varios mercados europeos, no porque el vinilo suene mejor que Spotify (técnicamente no), sino porque poseer un disco, sacarlo de su funda, ponerlo en el plato y escucharlo de principio a fin es una experiencia que streaming no replica. El objeto físico, con sus imperfecciones (pops, crackles, la necesidad de darle la vuelta), se convierte en parte del ritual.

Para las marcas tech, la lección es clara: hay un mercado real (no solo un meme de TikTok) para productos que prioricen carácter sobre especificaciones. Nothing lo ha entendido con sus teléfonos transparentes y su Glyph Matrix de LEDs. Fujifilm lo entendió con la X100VI, una cámara digital con estética retro que se agotó repetidamente en 2024-2025. Teenage Engineering lo entiende con sus sintetizadores de bolsillo. Estos productos no compiten en especificaciones puras: compiten en personalidad, y eso resulta ser un diferencial que la Gen Z está dispuesta a pagar.

Preguntas frecuentes

¿Los auriculares con cable suenan mejor que los Bluetooth? A precio similar, generalmente sí. El cable transmite la señal sin compresión, y los auriculares con cable no necesitan batería, DAC ni amplificador interno, lo que permite dedicar todo el presupuesto a los drivers. ¿Las digicams retro valen la pena? Para fotos técnicamente buenas, no. Tu smartphone es mejor en todo. Para la estética específica de «foto de cámara digital de 2005», sí. No hay filtro que replique exactamente el sensor, el flash y la óptica de una digicam real. ¿Qué consola retro portátil comprar en 2026? La Analogue Pocket para calidad premium con cartuchos originales. La Anbernic RG405M o la Steam Deck para emulación versátil a buen precio.