Amazon acaba de confirmar lo que llevaba dos semanas filtrándose por el Financial Times: la compra definitiva de Globalstar por unos 9.000 millones de dólares, en una operación que incluye un acuerdo paralelo con Apple para mantener el servicio satélite que ya funciona en el iPhone y el Apple Watch. Los accionistas de Globalstar recibirán 90 dólares en efectivo por acción o 0,3210 acciones de Amazon, con un tope de 90 dólares. Cerca del 58% del capital ya ha aprobado la operación por consentimiento escrito. El cierre se espera para 2027, sujeto a aprobaciones regulatorias y al cumplimiento de ciertos hitos operativos por parte de Globalstar.
La jugada es transparente en lo estratégico. Amazon lleva años construyendo Amazon Leo, la red de satélites que antes se llamaba Project Kuiper, para competir con Starlink. El problema es que Starlink tiene más de 10.000 satélites en órbita y Leo apenas 180. Globalstar aporta 24 satélites en órbita baja, licencias de espectro móvil con autorización global y, sobre todo, algo mucho más valioso: experiencia operativa real en Direct-to-Device (D2D), el servicio que permite que un móvil se conecte directamente al satélite sin antena externa. Para Amazon, que lleva desde abril de 2025 lanzando tandas de satélites Kuiper, esto es un atajo de varios años. Panos Panay, vicepresidente senior de Dispositivos y Servicios de Amazon, lo resume con la frase habitual: «hay miles de millones de clientes viviendo, viajando y operando en lugares fuera del alcance de las redes existentes».
La parte delicada era Apple. En noviembre de 2024, Apple invirtió 1.500 millones de dólares en Globalstar (400 millones en una participación del 20% y 1.100 millones adicionales en prepagos de infraestructura) para financiar la red que hoy sostiene el SOS por satélite del iPhone y el Apple Watch Ultra. Apple tenía asignada el 85% de la capacidad de la red. Que un rival directo de Apple —en servicios en la nube, dispositivos y, cada vez más, IA— tomara control de esa infraestructura era un problema de cartera, no de negocio pequeño. Por eso el acuerdo que Amazon ha firmado con Apple va por separado: Amazon Leo se compromete a seguir dando servicio a los modelos actuales de iPhone y Apple Watch que usan Globalstar, y colaborará con Apple en futuras funciones satélite usando la red ampliada de Leo. Los términos financieros no se han publicado, pero la lógica es que Apple ha convertido sus 1.500 millones de 2024 en un contrato de servicio a largo plazo con garantías contractuales, probablemente con mejores cláusulas de continuidad que las que tenía con Globalstar.
Los números laterales también importan. Globalstar cerró 2025 con 273 millones de dólares de ingresos (récord), EBITDA ajustado de 136 millones y un margen del 50%. El acuerdo con Apple representaba la columna vertebral del negocio: el segmento de servicios mayoristas ingresó 46,29 millones solo en el Q1 de 2026, un 28% más interanual. Para Amazon, la cuenta es sencilla: pagar 9.000 millones por 24 satélites, licencias de espectro globales y un contrato con Apple que ya factura a ritmo creciente es probablemente más barato que construir una red D2D desde cero, regulada y con clientes ya firmados.
Mi valoración: lo interesante de esta operación no es el precio —9.000 millones es barato para lo que Amazon obtiene— sino lo que revela sobre cómo se está consolidando el mercado satelital. SpaceX va por delante con una ventaja brutal (10.000 satélites operativos, 9 millones de usuarios Starlink), pero ha abierto tanto el espacio que las empresas con dinero han entendido que no pueden quedarse fuera. Amazon tiene presupuesto de infraestructura de 200.000 millones para 2026 y una parte irá a satélites. Apple, que podría haber intentado comprar Globalstar directamente, ha preferido seguir siendo cliente: no quiere operar una compañía de satélites, quiere asegurar que su teléfono se conecta. El gran perdedor potencial es Starlink, que hasta ahora tenía ventaja de escala. Pero cuando Amazon desembarque en D2D con la infraestructura de Globalstar heredada, la conversación con operadoras móviles europeas y asiáticas se convierte en una competición real, no en monopolio. Para el usuario final, significa que dentro de 2-3 años el SOS por satélite dejará de ser exclusivo de iPhones premium y pasará a cualquier móvil que firme con Leo o Starlink. Eso sí es un cambio.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto paga Amazon por Globalstar? 9.000 millones de dólares aproximadamente. Cada accionista recibe 90 dólares en efectivo o 0,3210 acciones de Amazon por cada acción de Globalstar, con tope de 90 dólares. ¿Qué pasa con el SOS por satélite del iPhone? Se mantiene. Amazon y Apple han firmado un acuerdo paralelo para que Amazon Leo siga dando servicio a los iPhone y Apple Watch actuales y futuros. ¿Cuándo se cierra la operación? Está previsto que cierre en 2027, sujeto a aprobaciones regulatorias y al cumplimiento de hitos operativos por parte de Globalstar.
