OpenAI pausa Stargate UK: la electricidad británica cuesta cuatro veces más que la estadounidense y la regulación de copyright sobre entrenamiento de IA sigue sin resolverse

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OpenAI pausa Stargate UK: la electricidad británica cuesta cuatro veces más que la estadounidense y la regulación de copyright sobre entrenamiento de IA sigue sin resolverse

OpenAI ha pausado oficialmente Stargate UK, su proyecto de centros de datos en el Reino Unido, citando dos obstáculos concretos: el coste de la electricidad industrial británica y un entorno regulatorio desfavorable en torno al copyright para entrenamiento de modelos de IA. La noticia la adelantó Bloomberg y la han recogido medios británicos como BBC y TheNextWeb. El proyecto, anunciado en septiembre de 2025 junto a Nvidia y la empresa cloud británica Nscale, planeaba desplegar inicialmente 8.000 GPUs en el noreste de Inglaterra (en Cobalt Park, cerca de Newcastle, y en Blyth), con capacidad de escalar hasta 31.000 GPUs. OpenAI no ha dado fecha para la posible reanudación: avanzará «cuando las condiciones lo permitan».

El primer obstáculo es la electricidad. Los precios industriales del Reino Unido están entre los más altos de cualquier estado miembro de la AIE: más de cuatro veces los de Estados Unidos, Finlandia, Noruega o Suecia. Para un centro de datos que consume 100 megavatios, esa diferencia no es un detalle de presupuesto, es una asimetría estructural. La economía de ejecutar inferencia de IA a gran escala en un sitio donde la electricidad cuesta cuatro veces más que en Virginia o Texas es fundamentalmente distinta, y la brecha se agranda a medida que crece la capacidad. A esto se suma un cuello de botella adicional: las solicitudes de conexión a la red eléctrica británica pasaron de 41 gigavatios en noviembre de 2024 a 125 gigavatios en junio de 2025, con unos 75 gigavatios atribuibles a proyectos de centros de datos. Construir un edificio lleva 18-24 meses; conseguir conexión a la red, entre 3 y 8 años. La política de AI Growth Zones que el gobierno británico publicó en noviembre de 2025 intentaba precisamente desbloquear este atasco, pero no resuelve los problemas de fondo.

El segundo obstáculo es el copyright. Los legisladores británicos llevan meses intentando actualizar las reglas sobre cómo los modelos de IA pueden entrenarse con material protegido. La propuesta favorita del gobierno (una excepción amplia de minería de texto y datos con un mecanismo de opt-out para titulares de derechos) fue rechazada por la mayoría de los participantes en la consulta del propio gobierno, especialmente por industrias creativas, editores y medios de comunicación, que argumentaron que abriría la puerta a entrenar con sus obras sin compensación. La consulta no produjo consenso, y la legislación está parada. Para OpenAI, que entrena sus modelos con texto extraído de internet, la incertidumbre legal sobre si ese entrenamiento será legal y bajo qué condiciones es un riesgo material. Operar un centro de datos en territorio británico no es solo abrir una nave con cables; crea jurisdicción legal. Si Reino Unido acaba adoptando un marco más restrictivo que EE.UU., OpenAI quedaría expuesta a responsabilidad o costes de cumplimiento que no tiene en su operación estadounidense.

El contexto es importante. Stargate, el megaproyecto de centros de datos de OpenAI, nació en enero de 2025 con un compromiso de 500.000 millones de dólares de inversión en cuatro años, junto a SoftBank y Oracle. La parte estadounidense sigue avanzando: el centro de datos de Abilene en Texas ya está operando parcialmente con 4,5 GW de capacidad prevista, y SoftBank cerró un crédito puente de 40.000 millones de dólares para financiar su participación. La pausa británica es una excepción geográfica, no un cambio de estrategia. Y la apuesta internacional sigue: el programa OpenAI for Countries que extiende Stargate fuera de EE.UU. sigue activo, y los centros de datos en Texas, Abu Dhabi y otros emplazamientos avanzan según calendario.

El timing añade otra capa. OpenAI cerró a finales de marzo una ronda de 122.000 millones de dólares con valoración de 852.000 millones, abierta por primera vez a inversores minoristas en lo que se interpreta como preparación para una salida a bolsa que los analistas esperan ya en el último trimestre de 2026. Las empresas que se preparan para una OPV típicamente endurecen su disciplina de asignación de capital, evitan compromisos internacionales abiertos que puedan pesar en su quema de caja reportada y reducen la exposición a proyectos con calendarios inciertos. Pausar un centro de datos que enfrenta tanto vientos en contra de coste energético como un régimen de copyright sin resolver encaja en ese patrón.

Mi valoración: esta pausa es una mala noticia para el Reino Unido más que para OpenAI. El gobierno británico llevaba meses promocionando Stargate UK como prueba de la confianza internacional en su estrategia de IA tras Brexit, con el anuncio del proyecto coincidiendo deliberadamente con la visita de Estado de Trump a Londres en septiembre. La decisión de OpenAI revela algo incómodo: las AI Growth Zones, las promesas regulatorias y las visitas diplomáticas no son suficientes cuando los números no salen. Cuatro veces más electricidad que Texas no se compensa con buenas intenciones, y un marco de copyright sin resolver crea un riesgo legal que ninguna empresa con un IPO inminente quiere cargar en su balance. Para el Reino Unido, la pregunta no es si pueden conseguir que OpenAI vuelva, es si pueden bajar drásticamente el coste de la energía industrial en una década. Y la respuesta honesta es que no lo van a conseguir sin un giro estructural en política energética. Mientras tanto, los gigavatios siguen yendo a Texas, Virginia y los Emiratos Árabes Unidos, donde la electricidad es barata, la regulación es flexible y los gobiernos firman cheques sin pedir permiso.

Preguntas frecuentes

¿Qué era Stargate UK? Un proyecto de OpenAI, Nvidia y Nscale anunciado en septiembre de 2025 para construir centros de datos de IA en el noreste de Inglaterra, con 8.000 GPUs iniciales escalables hasta 31.000. ¿Por qué se pausa? OpenAI cita dos motivos: la electricidad industrial británica cuesta más de cuatro veces que la estadounidense, y el marco de copyright sobre entrenamiento de IA sigue sin resolverse en el Reino Unido. ¿Significa esto el fin de Stargate? No. La parte estadounidense del proyecto avanza con normalidad y otros emplazamientos internacionales (Abu Dhabi, por ejemplo) también siguen adelante. La pausa es geográfica, no estructural.