Google lleva tiempo integrando Gemini en muchas de sus aplicaciones, sobre todo como un asistente conversacional que responde preguntas y genera texto. NotebookLM, en cambio, juega en otra liga: funciona como un cuaderno digital que guarda contexto, fuentes y resultados como si fuera un diario de proyecto. La diferencia práctica se nota en el día a día: Gemini es ese compañero al que le pides algo y te contesta; NotebookLM es más parecido a una carpeta bien organizada con post-its, subrayados y notas al margen, donde cada conversación queda anclada a documentos concretos.
Esa “memoria con fuentes” explica por qué NotebookLM ha ido ganando protagonismo entre quienes investigan, estudian o gestionan tareas con muchos materiales. Según contó el periodista Nadeem Sarwar en BGR, el servicio empezó como experimento y terminó dando el salto a móvil en 2025, con un enfoque claro en productividad basada en documentos.
Vaciar la pila de lecturas convirtiendo textos en un “podcast” interactivo
Si tienes un montón de ebooks, artículos largos o ensayos guardados “para cuando tenga tiempo”, NotebookLM ofrece una salida curiosa: transformar esos textos en resúmenes en audio con formato de conversación. La idea no es reemplazar la lectura, sino hacer algo parecido a lo que harías con un amigo que ya leyó el libro y te lo comenta mientras caminas o cocinas: te cuenta lo esencial, te adelanta los puntos de discusión y te deja hacer preguntas.
Una de las claves es que puedes orientar el audio hacia lo que te importa. Si el documento es denso, puedes pedir que se centre en un capítulo, en una idea concreta o en las conclusiones. También resulta útil para quien alterna idiomas: escuchar un material en tu lengua materna puede hacer que conceptos complejos entren con menos fricción, como cuando cambias de zapatos apretados a zapatillas cómodas y, de golpe, caminar deja de ser un esfuerzo.
Cocinar con menos caos: de vídeos dispersos a guías visuales reutilizables
Aprender recetas por internet suele ser un laberinto: abres cuatro vídeos, dos artículos, guardas capturas y al final no recuerdas si el truco del salteado venía del minuto 6:20 o de la versión “rápida” de otro canal. NotebookLM sirve para convertir esa mezcla en materiales más manejables: puedes reunir varias fuentes y pedir explicaciones por etapas, con énfasis en el papel de cada ingrediente y en el orden real de trabajo.
Aquí lo interesante no es solo el texto. El sistema puede llevar esa información a formatos visuales como mapas mentales, infografías o presentaciones. En cocina, eso se parece a tener una “mise en place” mental: en lugar de releer párrafos, miras un esquema y sabes qué va primero, qué depende de qué y dónde se suelen cometer errores. Para quien repite recetas en casa o en un pequeño negocio, la ventaja es la reutilización: una vez construido el material, volver a él es tan rápido como abrir una ficha en una carpeta, sin tener que “re-investigar” media hora cada vez.
Aprender habilidades complejas sin perderte en la paja: el modo guiado
Hay aprendizajes que no fallan por falta de ganas, sino por exceso de documentación. Programar una app, entender directrices de diseño, elegir un servicio de pagos o montar una arquitectura en la nube puede convertirse en el clásico “aguja en un pajar”: sabes que la respuesta está ahí, pero encontrarla exige leer demasiado.
El modo de aprendizaje guiado de NotebookLM ataca justo ese punto. Subes tutoriales, guías técnicas y documentos oficiales, y el sistema responde de forma paso a paso apoyándose en tus fuentes. En la práctica, se siente como tener a alguien que te acompaña con una linterna dentro de una biblioteca: no te inventa el camino, te señala el pasillo exacto, la estantería correcta y el párrafo relevante. BGR destacaba precisamente esa utilidad para proyectos con muchas piezas, donde el problema no es “no hay información”, sino “hay demasiada y está fragmentada”.
Investigación profunda con salida a entregables: informes, fichas y materiales de estudio
La investigación con IA suele quedarse en dos extremos: o charlas con un chatbot y obtienes respuestas generales, o haces una recopilación manual que te lleva horas. NotebookLM se sitúa en medio con un enfoque basado en fuentes y en conversiones rápidas a formatos útiles. Si tu material son documentos internos, papers, notas de reuniones o informes corporativos, puedes convertirlos en tablas, tarjetas, cuestionarios o guías de estudio con pocos pasos.
El punto fuerte para trabajo es la generación de informes con plantillas y también con instrucciones propias. En vez de pedir “hazme un resumen”, puedes pedir “redáctame un briefing para dirección con riesgos, oportunidades y decisiones pendientes” o “prepara un marco de política estratégica” cuando necesitas ordenar ideas para una presentación o una propuesta. Es como pasar de tener ingredientes sueltos a sacar un plato emplatado: la información ya estaba, pero el valor está en el formato final, listo para usarse.
Darle un empujón a tus contenidos: ideas creativas y montajes sin software pesado
En redes sociales, el contenido no gana solo por la foto, sino por el “acabado”: color, atmósfera, ritmo, narrativa. Lo típico es abrir un editor, aplicar filtros, pelearte con exportaciones y rezar para que el móvil aguante. NotebookLM puede funcionar como un asistente que convierte una selección de imágenes y material en una presentación o incluso un vídeo breve con un estilo sugerido a partir del “estado de ánimo” de las imágenes.
El enfoque es más conversacional que técnico: subes fotos, el sistema describe la escena, tú defines la estética que buscas (cinematográfica, retro, cálida, contrastada) y luego generas un resultado que sirve como base para rematarlo con música o ajustes en la plataforma que uses. Es una forma de reducir fricción: no reemplaza a un editor profesional, pero evita que la tarea empiece con esa sensación de “esto me va a robar una tarde”.
Extensiones que recortan el trabajo repetitivo: importar fuentes sin dolor
La productividad con NotebookLM depende mucho de alimentar bien tus cuadernos. Ahí es donde entran extensiones de navegador citadas por BGR, como Kortex-NotebookLM o YouTube to NotebookLM, que simplifican la importación de fuentes desde páginas, PDFs o vídeos. En lugar de ir copiando enlaces y guardando archivos a mano, puedes trasladar lo que estás viendo al cuaderno con un par de clics.
Esto tiene un efecto práctico: convierte la recolección de materiales en un gesto automático, como echar recibos en una caja para luego hacer la contabilidad sin perseguir papeles sueltos por la casa. Si tu trabajo depende de artículos, vídeos formativos o documentación técnica, esa parte “tonta” del proceso suele ser la que más tiempo roba, aunque no se note.