Tres funciones “premium” de Claude que ya puedes usar gratis: creación de archivos, Connectors y Skills

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Imagen conceptual sobre la integración de inteligencia artificial en Google Slides. Representa una laptop proyectando diapositivas holográficas generadas por IA, con gráficos y bloques visuales, simbolizando el uso de herramientas como Imagen 3 para crear presentaciones impactantes y automatizadas. Fondo blanco, estilo limpio y moderno.

Claude, el asistente de IA de Anthropic, ha ido ampliando su conjunto de herramientas con un ritmo constante. La novedad es que tres capacidades que antes se asociaban sobre todo a planes de pago ahora están disponibles también para usuarios gratuitos: creación de archivos, Connectors (conectores con servicios externos) y Skills (paquetes de instrucciones reutilizables). La información se ha difundido en medios como Lifehacker, y encaja con la estrategia habitual de estas plataformas: diferenciarse no solo por “responder bien”, sino por integrarse en tareas reales de trabajo y organización.

Para quien compara planes gratuitos entre Claude, ChatGPT y Gemini, el cambio es relevante porque no habla de un detalle cosmético, sino de tres “manos extra” para el día a día: convertir una conversación en un documento descargable, conectar el bot con herramientas que ya usas y guardar instrucciones para no repetirlas cada vez.

Creación de archivos: del chat al documento sin copiar y pegar

La creación de archivos en Claude es, en la práctica, el equivalente a tener un pequeño “taller de oficina” dentro del chat. En lugar de pedir un texto y luego trasladarlo a tu editor, puedes generar directamente documentos Word, presentaciones PowerPoint, hojas de cálculo Excel y PDF desde la conversación. Esto sirve tanto si ya tienes todo el contenido (texto, tablas, datos) como si quieres que Claude proponga una estructura, redacte y maquete, o haga una mezcla de ambas cosas.

Imagina que llegas de una reunión con notas desordenadas: frases sueltas, cifras, tareas pendientes. En un flujo tradicional, toca ordenar, pegar, dar formato y revisar. Con creación de archivos, la conversación puede convertirse en un informe con títulos y secciones, o en una tabla con columnas limpias, sin ese tramo mecánico de “pasarlo a limpio”. En el ejemplo que describe Lifehacker, un conjunto de nombres y puntuaciones acaba transformado en una hoja de cálculo de forma rápida y coherente. No es magia: lo que gana es tiempo, como cuando usas una plantilla bien hecha en lugar de empezar en blanco.

Para activarlo en la versión web, el camino que se describe pasa por tu icono de perfil en la esquina inferior izquierda, entrando en Settings y luego en Capabilities, donde se habilita Code execution and file creation. A partir de ahí, el truco está en pedir el tipo de archivo y explicar qué debe incluir, con el nivel de detalle que te interese. En este punto conviene recordar una regla sencilla: cuanto más concreta sea tu petición, menos “adivina” el sistema y más se acerca a lo que necesitas.

Connectors: Claude como puente hacia tus apps

Los Connectors funcionan como adaptadores: igual que un enchufe universal te permite conectar un cargador a distintas tomas, aquí Claude puede “enchufarse” a servicios externos para hacer tareas que, por sí solo, no podría completar dentro del chat. La idea es que el asistente no solo responda, sino que actúe dentro de tu ecosistema de herramientas. Lifehacker menciona ejemplos como diseñar en Canva, gestionar mensajes en Slack o buscar ofertas de viaje en servicios como Trivago, y ese abanico da pistas del enfoque: integrar la IA en flujos cotidianos, no dejarla como una pestaña aislada.

El acceso a Connectors se realiza desde el cuadro de texto del prompt, tocando el icono “+” y eligiendo la opción para añadir conectores. Desde ahí se pueden buscar por nombre y filtrar por tipo o categoría. Cuando eliges uno, debes iniciar sesión y conceder permisos para que Claude acceda a tu cuenta. Y aquí aparece la parte menos glamurosa pero más importante: un conector es útil precisamente porque puede ver o gestionar información en otro servicio, así que merece la pena leer con calma qué permisos estás otorgando y qué alcance tienen.

En el uso real, la promesa es cómoda: pedirle a Claude que revise mensajes, recopile información o genere un recurso en una plataforma conectada sin saltar de ventana en ventana. También se menciona un detalle práctico: el acceso puede ser irregular cuando hay mucha demanda, algo que suele ocurrir cuando una función “premium” se abre a un volumen mayor de usuarios.

Skills: instrucciones reutilizables, como “macros” para tu IA

Si los Connectors son adaptadores, las Skills se parecen más a una receta que guardas para no volver a improvisarla. Anthropic las define como una forma de “enseñar” a Claude a realizar tareas específicas de manera repetible, según su documentación de soporte. Traducido al lenguaje de oficina, es el concepto de macro: un conjunto de instrucciones que puedes invocar cuando quieres que el resultado tenga siempre el mismo estilo, estructura o criterios.

El caso típico son las plantillas. No es lo mismo pedir “escríbeme un correo” que decirle a la IA que, cada vez que redacte un email, use un tono profesional cercano, limite la longitud, proponga un asunto claro y añada tus datos de contacto al final. Con una Skill, esas reglas quedan guardadas. Es como colocar una etiqueta en el cajón que dice “respuestas a clientes”: abres, aplicas, listo.

Para crear Skills en la web, el recorrido descrito pasa por el icono de perfil, luego Settings, después Capabilities, y dentro de ese apartado se encuentra la opción para añadir Skills. La herramienta permite varias formas de creación: construirla dentro de una conversación con Claude (pidiéndole que te ayude a redactar las instrucciones), escribir tú mismo el bloque de reglas, o subir un archivo de Skill, útil si quieres incluir elementos extra como fragmentos de código o pautas más técnicas.

Un ejemplo concreto que se menciona es una Skill para resumir informes en PDF con directrices claras: número de párrafos, uso de encabezados y tono. La ventaja es evidente: la segunda vez que lo necesitas, no repites el mismo “prompt largo” como si estuvieras dictando una receta desde cero; simplemente invocas la Skill y trabajas sobre el contenido.

Cómo aprovecharlas sin que la experiencia se vuelva frustrante

Estas tres funciones son potentes, pero comparten una condición: funcionan mejor cuando tú marcas el mapa. En creación de archivos, ayuda especificar formato, secciones, audiencia y qué debe quedar fuera. En Connectors, conviene empezar con tareas pequeñas y revisar resultados antes de delegar procesos más delicados, sobre todo si hay información sensible o acciones que puedan ejecutarse en tu nombre. En Skills, el truco está en redactar instrucciones como si se las dieras a un compañero nuevo: claras, repetibles, con ejemplos de lo que sí y lo que no.

Un detalle práctico es tratar a Claude como un asistente que necesita contexto. Si le pides una hoja de cálculo, dile qué columnas quieres y qué tipo de cálculo esperas. Si vas a usar un conector, delimita el alcance: “busca esto, en este canal, en este rango de fechas”. Si creas una Skill, pruébala con un caso real y ajústala como ajustarías una plantilla: recortando lo que sobra y reforzando lo que se repite.

Qué significa esto frente a ChatGPT y Gemini

En la comparación entre asistentes, muchas decisiones se toman por sensación: “me gusta más cómo escribe” o “entiende mejor mis preguntas”. Con estas incorporaciones, Claude empuja la decisión hacia lo práctico: qué tan rápido te lleva del texto a un entregable, qué tan bien se integra con tus herramientas y cuánto reduce la repetición de prompts. No implica que sea “mejor” en todo, pero sí que su plan gratuito gana peso para quien necesita resultados tangibles, como un documento final, una tabla lista para revisar o un flujo recurrente automatizado con una Skill.