Durante mucho tiempo, WhatsApp Web ha sido como esa “versión ligera” que usas en el trabajo o en el portátil para escribir rápido, pero a la que le faltaba lo más obvio: poder llamar. Mientras las aplicaciones de WhatsApp para Windows y Mac incorporaron llamadas de voz y videollamadas desde 2021, el cliente web seguía limitado a la mensajería, a pesar de que existe desde 2015. Esa asimetría se notaba en cuanto querías resolver algo “en dos minutos” sin tocar el móvil: tocaba cambiar de dispositivo o abrir la app de escritorio.
Según ha contado Android Police, WhatsApp llevaba meses desarrollando esta función y, como venía anticipando WABetaInfo, la novedad por fin empieza a llegar a algunos usuarios. No es un salto menor: supone que el navegador deja de ser solo un teclado grande para chats y se convierte en un lugar donde también puedes mantener conversaciones en tiempo real.
Qué se está activando exactamente y para quién
Lo que está desplegando WhatsApp es soporte nativo de llamadas dentro de WhatsApp Web, sin necesidad de instalar la app de escritorio. El matiz importante es “nativo”: no es un apaño externo, ni un atajo raro; es parte de la interfaz normal del servicio.
Por ahora, el despliegue no es universal. La función está apareciendo primero para quienes participan en el programa beta de WhatsApp Web, así que es posible que tú aún no la veas aunque uses el servicio cada día. La información publicada indica que se trata, de momento, de llamadas uno a uno. Las llamadas grupales se esperan como el siguiente paso lógico, pero todavía no forman parte del paquete inicial para todos.
Piensa en ello como cuando un restaurante prueba un plato nuevo con un menú reducido: primero lo ponen en pocas mesas, afinan la receta y luego lo generalizan. En tecnología, ese “menú de prueba” es la beta.
Cómo funcionan las llamadas en el navegador
La experiencia es deliberadamente familiar si ya has usado WhatsApp en Windows o Mac. Dentro de un chat, en la zona superior derecha, aparecen los iconos de llamada. Pulsas y eliges si quieres llamada de voz o videollamada. Sin trucos ni menús escondidos.
Esta continuidad tiene una ventaja práctica: reduce el aprendizaje. Si tu rutina ya era abrir WhatsApp Web para escribir, ahora la llamada encaja como una extensión natural. Es como pasar de usar un coche solo para ir al trabajo a poder también hacer recados sin cambiar de vehículo: el mismo sitio, más posibilidades.
En lo técnico, lo interesante es que WhatsApp está llevando al navegador un tipo de comunicación que exige estabilidad, permisos de micrófono y cámara, y una integración muy fina con el sistema. En el día a día, se traduce en algo simple: poder atender una llamada desde el portátil con auriculares, sin buscar el móvil por la casa.
La seguridad: cifrado de extremo a extremo también en WhatsApp Web
Una pregunta inevitable es si al llamar desde el navegador cambia la protección. La respuesta, según la información compartida, es que las llamadas mantienen el cifrado de extremo a extremo y se apoyan en el protocolo Signal. Dicho de forma llana: el contenido de la llamada viaja “en una caja cerrada” que solo se abre en los dispositivos de los participantes, no en servidores intermedios.
Esto importa porque el navegador suele despertar sospechas: “¿será menos seguro que la app?”. Al menos por diseño, WhatsApp intenta que la experiencia web no sea una versión de segunda en privacidad. Si ya confiabas en la seguridad de las llamadas desde el móvil o desde la app de escritorio, la promesa es que el nivel de protección se mantiene en el navegador.
Llega también el “compartir pantalla” en videollamadas
Junto a las llamadas, se menciona la incorporación de compartir pantalla en videollamadas dentro de WhatsApp Web, de forma equivalente a lo que ya existía en las apps de escritorio. Este detalle puede cambiar hábitos: la función de pantalla compartida es la típica que uno no echa de menos hasta que la necesita.
Ejemplos cotidianos sobran: enseñar a alguien dónde está una opción en un documento, revisar un presupuesto, ayudar a un familiar con un formulario, mostrar una presentación rápida o resolver un “¿ves este botón?” sin mandar diez capturas de pantalla. En vez de jugar al “teléfono escacharrado” con mensajes, lo enseñas en directo.
Para equipos pequeños o conversaciones rápidas, WhatsApp se acerca un poco más a ese terreno que normalmente ocupan herramientas de videoconferencia, con la ventaja de que mucha gente ya lo usa a diario y no tiene que aprender otra aplicación.
Por qué WhatsApp tardó tanto en llevarlo a la web
Aunque desde fuera parezca extraño que la web haya ido por detrás, hay razones habituales en este tipo de servicios. Las llamadas de voz y vídeo requieren acceso a hardware, control fino de permisos y un comportamiento consistente en navegadores distintos. No todos gestionan igual la cámara, el micrófono o las notificaciones, y la experiencia puede variar bastante.
La app de escritorio permite a WhatsApp tener un entorno más controlado. En cambio, el navegador es como una cocina compartida: cada “cocinero” (Chrome, Edge, Firefox, Safari) tiene su manera de hacer las cosas. Que WhatsApp lo active ahora sugiere que el servicio considera que la base técnica está lista para ofrecer una experiencia suficientemente estable.
Qué implica para usuarios y trabajo diario
Para quien usa WhatsApp como canal principal, la llegada de llamadas en WhatsApp Web puede simplificar rutinas. Si pasas el día con el portátil abierto, una llamada rápida deja de ser un “cambio de contexto” que te saca de lo que estabas haciendo. Esto es especialmente útil en entornos donde el móvil está cargando lejos, en silencio, o simplemente no quieres estar sosteniéndolo media hora.
También tiene una lectura de accesibilidad y comodidad: auriculares mejores, micrófono de sobremesa, cámara del portátil, pantalla grande para videollamadas, y la posibilidad de compartir pantalla con un clic. No es que sustituya a herramientas más completas para reuniones, pero sí cubre un rango enorme de necesidades reales.
La contrapartida lógica es la gestión de permisos del navegador y la privacidad del entorno. Si estás en un ordenador compartido o en un lugar con gente alrededor, una llamada en el portátil puede ser menos discreta que en el móvil. Aquí manda el sentido común: revisar qué micrófono estás usando, comprobar si la cámara está activa y tener presente qué se ve si compartes pantalla.
Cuándo debería llegar a todos
La información disponible apunta a un despliegue progresivo: primero beta, luego versión estable para el resto. Si no te aparece todavía, no necesariamente es un fallo; suele ser cuestión de oleadas. En términos prácticos, lo habitual es que llegue “en las próximas semanas” tras la beta, tal y como se ha indicado en las publicaciones citadas.
Si te entusiasma la idea, la vía más rápida suele ser estar en el canal beta. Si prefieres estabilidad, lo razonable es esperar a que la función se habilite para todos en WhatsApp Web sin tocar nada.
