Apple comunicó sus resultados del primer trimestre fiscal 2026, cerrado el 27 de diciembre de 2025, con ingresos de 143.800 millones de dólares y un beneficio por acción (EPS) diluido de 2,84 dólares. En términos interanuales, la compañía habla de un avance del 16% en ventas y del 19% en EPS, dos máximos históricos para un trimestre en su historial reciente. La lectura rápida es clara: el trimestre de compras navideñas fue especialmente fuerte, por volumen y por rentabilidad.
Tim Cook lo atribuyó a dos motores que ya conocemos, pero que esta vez subieron una marcha: iPhone firmó su “mejor trimestre” y el negocio de Servicios volvió a marcar techo, con un crecimiento interanual del 14% según el comunicado oficial.
De dónde sale el dinero: Productos frente a Servicios
Para entender el trimestre sin perderse, ayuda pensar en dos cajas registradoras. La primera, la de Productos, ingresó 113.743 millones de dólares. La segunda, la de Servicios, aportó 30.013 millones. Sumadas, cuadran con el total de 143.756 millones que aparecen en los estados financieros consolidados. Esa “foto” es útil porque muestra algo importante: el grueso sigue viniendo del hardware, pero el peso de Servicios ya es lo bastante grande como para influir en márgenes y estabilidad.
Si lo bajamos a un ejemplo cotidiano, es como un supermercado que vende mucho “producto fresco” (dispositivos) y, al mismo tiempo, tiene cada vez más clientes que pagan una cuota mensual por ventajas y contenidos (Servicios). El primer negocio da volumen; el segundo suele dar previsibilidad.
iPhone: el empujón principal y el efecto “renovar el móvil”
Cuando Apple dice que iPhone tuvo su mejor trimestre, no es solo una frase de orgullo corporativo: en la tabla por categorías, iPhone aparece con 85.269 millones de dólares, frente a 69.138 millones del mismo trimestre del año anterior. Eso equivale a un crecimiento aproximado del 23%.
Cook remarcó que hubo récords “en todos los segmentos geográficos”, un detalle relevante porque sugiere tracción amplia y no un pico aislado en una región.
En la práctica, el trimestre navideño suele funcionar como una gran ola de renovaciones: familias que cambian de teléfono, usuarios que heredan un modelo anterior, empresas que actualizan flotas. Cuando esa ola llega con fuerza, iPhone se convierte en el motor que arrastra al resto del vagón.
Servicios: la parte del negocio que suena como una suscripción
El crecimiento de Servicios es uno de los mensajes más consistentes de Apple en los últimos años, y en este trimestre vuelve a confirmarse. Los estados financieros lo sitúan en 30.013 millones de dólares, por encima de los 26.340 millones del año anterior, en línea con el 14% interanual que cita la compañía.
La clave aquí es que Servicios no depende solo de vender un dispositivo nuevo; se apoya en hábitos. Es como pasar de ganar dinero solo cuando vendes una bicicleta a ganar también cuando esa persona paga mantenimiento, rutas guiadas y accesorios digitales. Apple nombra en su descripción corporativa ejemplos conocidos como App Store, Apple Music, iCloud o Apple Pay, que ayudan a entender el tipo de ingresos que agrupa esta categoría.
2.500 millones de dispositivos activos: por qué importa la base instalada
Apple también puso el foco en un dato que, por sí solo, explica buena parte del trimestre: su base instalada supera los 2.500 millones de dispositivos activos. Este número no es un trofeo decorativo; es el “tamaño del barrio” en el que Apple vende Servicios, accesorios y renovaciones. Cuanto más grande es la comunidad de dispositivos en uso, más fácil es que Servicios crezca sin depender únicamente de picos de ventas de hardware.
Dicho de forma simple: una cosa es abrir una cafetería en una calle poco transitada; otra, abrirla en una estación de tren. La base instalada es ese flujo constante de gente pasando por delante del mostrador.
Márgenes e inversión: lo que se queda en casa y lo que se reinvierte
Más ventas no siempre significan mejor negocio, así que conviene mirar la rentabilidad. Apple reportó un margen bruto de 69.231 millones de dólares sobre 143.756 millones de ventas totales, lo que equivale a un margen bruto cercano al 48%. El ingreso operativo fue de 50.852 millones, señal de que, incluso tras gastos, el trimestre mantuvo un nivel de eficiencia notable.
Un detalle que suele pasar desapercibido fuera del mundo financiero es el crecimiento en I+D: 10.887 millones de dólares, frente a 8.268 millones un año antes. Es un salto significativo y sugiere que Apple está metiendo más “combustible” en el laboratorio, algo que suele impactar en producto, software y, a medio plazo, Servicios.
El mapa por regiones: China destaca, el resto acompaña
La distribución geográfica ayuda a ver dónde estuvo el pulso del trimestre. En Américas, Apple registró 58.529 millones; en Europa, 38.146 millones. El dato que más sobresale es Greater China, con 25.526 millones frente a 18.513 millones del año previo, un salto cercano al 38%. Japón aportó 9.413 millones y el resto de Asia Pacífico, 12.142 millones.
Estos números importan porque muestran equilibrio: hay crecimiento en casi todas las zonas, con un foco especialmente fuerte en China. En un negocio global, esa mezcla suele ser más sana que depender de una sola región como si fuera el único motor del coche.
Flujo de caja y retorno al accionista: dividendos y recompras
Kevan Parekh, CFO de Apple, destacó que el trimestre generó casi 54.000 millones de dólares de flujo de caja operativo y que la empresa devolvió cerca de 32.000 millones a los accionistas.
Los estados de flujo de efectivo muestran 53.925 millones de dólares de caja generada por operaciones. En la parte de financiación aparecen 24.701 millones destinados a recompras de acciones y 3.921 millones en pagos de dividendos y equivalentes durante el trimestre, entre otros movimientos.
En paralelo, el consejo declaró un dividendo en efectivo de 0,26 dólares por acción, pagadero el 12 de febrero de 2026 a quienes figuren como accionistas al cierre del 9 de febrero de 2026. Son detalles logísticos, sí, pero para muchos inversores funcionan como el calendario de una nómina: cuándo llega y bajo qué condiciones.
Transparencia con el mercado y la letra pequeña de los riesgos
Apple anunció que retransmitiría en directo la conferencia de resultados del trimestre el 29 de enero de 2026 y que el webcast quedaría disponible para repetición durante unas dos semanas. También recordó que publica información para inversores en su web corporativa y en su sitio de relaciones con inversores.
Como en casi todos los comunicados de este tipo, la compañía incluyó advertencias sobre declaraciones prospectivas y una lista amplia de riesgos: desde condiciones económicas y tensiones geopolíticas hasta dependencia de terceros en componentes y fabricación, interrupciones tecnológicas, protección de datos y procesos legales. Apple remite a sus informes periódicos ante la SEC, como 10-K y 10-Q, para el detalle. Es la parte menos vistosa del anuncio, pero también la que pone el “cinturón de seguridad” al relato del trimestre.
