Google ordena su “caja de herramientas” de Gemini

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imagen que representa integración de Google Gemini en Google Sheets

Durante años, parte del atractivo del ecosistema de Google ha sido poder tocar funciones en pruebas antes que el resto. Pasó con versiones beta de Android y con los experimentos de Search en Labs, una especie de sala de prototipos para curiosos. Con Google Gemini está ocurriendo algo similar: el asistente ha ido acumulando tantos botones y modos que la línea entre lo “estable” y lo “todavía en construcción” empezaba a difuminarse. En este contexto, Google está reorganizando el menú de funciones para que las pruebas tengan un espacio propio y no se mezclen con las herramientas asentadas.

Llega Gemini Labs a la web: qué cambia en la interfaz

El cambio más visible es la aparición de una sección específica llamada Labs dentro del selector de herramientas de Gemini en la versión web. La idea es sencilla: si “Tools” es el cajón donde guardas el destornillador que usas a diario, “Labs” es la bandeja con piezas nuevas que todavía estás probando, con etiqueta de “manejar con cuidado”. Según han señalado Android Police y 9to5Google, la pestaña de Labs se sitúa justo debajo de las herramientas principales, separando de forma clara lo que Google considera maduro de lo que está en fase experimental.

Este ajuste no llega como una gran actualización descargable, sino como un cambio de servidor: a algunas cuentas les aparece y a otras no, lo que sugiere un despliegue gradual. Es el patrón típico de Google cuando quiere probar comportamiento, medir incidencias y ajustar antes de encenderlo para todo el mundo.

Qué se queda en “Tools”: lo que Google da por asentado

La reorganización no elimina funciones; las reubica. En “Tools” se mantienen opciones que ya se han convertido en parte del uso cotidiano de Gemini para mucha gente. 9to5Google enumera aquí Deep Research, creación de vídeo (vinculada a Veo), creación de imágenes, Canvas, Guided Learning y Deep Think, con algunas de ellas asociadas a planes concretos.

Traducido a un ejemplo doméstico: estas son las “apps” dentro de Gemini que, aunque evolucionen, tienen un comportamiento relativamente predecible. Si pides un informe con Deep Research, esperas que el sistema siga un proceso consistente; si creas contenido visual con Veo o generas imágenes, quieres encontrarlo siempre en el mismo sitio y con nombres claros. La reorganización intenta que ese conjunto “de confianza” no se vea contaminado por interruptores de prueba que cambian de semana en semana.

Qué pasa a “Labs”: prototipos con beaker y margen de cambio

La sección Labs agrupa funciones marcadas explícitamente como experimentales. En los ejemplos observados por 9to5Google aparecen Gemini Agent, Dynamic View (también descrito como “Visual layout”) y Personal Intelligence, identificadas con la iconografía típica de laboratorio (el “matraz” de Labs).

Aquí conviene entender la etiqueta “experimental” con una metáfora simple: es como probar una receta nueva en una cena con amigos. Puede salir espectacular o puede necesitar ajustes; lo importante es que nadie la confunda con el plato que ya dominas y cocinas sin mirar. Poner Gemini Agent o Dynamic View en Labs ayuda a fijar expectativas: si algo cambia de nombre, se mueve de sitio o se retira, el usuario ya sabe que estaba en el área de pruebas.

El caso de Personal Intelligence merece un subrayado especial porque toca datos personales y conexiones con servicios. En la documentación pública de Google, se describe como una forma de obtener ayuda “hecha para ti” conectando Gemini con aplicaciones de Google como Gmail o Fotos para sugerencias contextualizadas. Separarla en Labs y mostrar un control específico transmite, al menos en intención, que el usuario debe decidir con más conciencia cuándo activar algo así.

Por qué esta separación importa: claridad y confianza

Cuando una app crece, el problema rara vez es que tenga “demasiadas funciones”; el problema es que el usuario no sabe cuáles son seguras para el día a día y cuáles son una apuesta. En IA esto se nota todavía más. Una herramienta estable se integra en rutinas: preparar un borrador, organizar ideas, crear un esquema, consultar información. Una herramienta experimental, en cambio, puede cambiar de comportamiento sin avisar, generar resultados irregulares o tener límites distintos.

Con Gemini Labs, Google está aplicando una regla básica de diseño: señalizar el riesgo. Igual que un coche separa el “modo normal” del “modo deportivo”, la interfaz te está diciendo “esto va fino” frente a “esto está en evolución”. Para usuarios avanzados, también es una invitación a explorar sin miedo a “romper” el flujo principal.

Despliegue, móviles y planes: la letra pequeña que condiciona la experiencia

A día de hoy, el cambio se ha visto en Gemini web, con una activación por fases. Android Police indica que todavía no ha llegado a las apps móviles en ese momento, aunque por precedentes es razonable esperar que aterrice allí en poco tiempo.

También hay un matiz relevante: no todo el mundo verá lo mismo dentro de Labs. 9to5Google apunta que algunas funciones aparecen vinculadas a niveles de suscripción, con Gemini Agent y Deep Think asociados a “Ultra” y Personal Intelligence ligada a planes de pago, mientras que Dynamic View se muestra como disponible para todos los usuarios. Esta segmentación hace que el nuevo orden sea todavía más útil: reduce la confusión de “¿por qué yo no tengo ese botón?” al presentarlo en un área donde es normal que el catálogo varíe según cuenta y región.

Cómo sacarle partido sin sustos

Si usas Gemini para tareas importantes, la recomendación práctica es tratar “Tools” como tu zona de trabajo y “Labs” como tu banco de pruebas. Probar una función experimental tiene sentido cuando el coste de un fallo es bajo: explorar formatos, jugar con una nueva forma de presentar resultados, ver si un agente entiende tu intención. En cambio, si estás preparando un texto delicado, un documento de trabajo o una respuesta que necesitas enviar tal cual, suele ser preferible quedarte en las herramientas más consolidadas.

Con Personal Intelligence, el enfoque debería ser todavía más consciente: activar conexiones con datos personales es útil cuando quieres que Gemini recuerde contexto y te proponga acciones, pero exige revisar permisos y entender qué se está conectando. La propia existencia de un interruptor en un área experimental sugiere que Google sigue afinando el equilibrio entre personalización y control.

Qué dice esto de la estrategia de Google con Gemini

Este movimiento encaja con una tendencia clara: Gemini se está convirtiendo en un “contenedor” de experiencias de IA distintas, desde generación creativa hasta funciones de agente y formatos de interfaz. Google ya había hablado de interfaces más generativas y de capacidades de agente en actualizaciones recientes de Gemini, y la reorganización es un paso lógico para que esa expansión no convierta el menú en un laberinto. En vez de frenar la experimentación, la ordena: que haya novedades, pero con señalización y compartimentos.