Durante años, Meta ha utilizado la fórmula de la “foto de portada” para dar más juego a la identidad digital. En Facebook, ese banner panorámico en formato apaisado funciona como un pequeño escenario: no sustituye a la foto de perfil, la complementa. Según ha publicado Android Police citando a WABetaInfo, esa misma lógica está en camino para WhatsApp, con un detalle importante: no será solo un adorno, vendrá acompañado de controles de privacidad específicos.
La pista aparece en versiones beta recientes de WhatsApp para iOS. Cuando una función se prueba primero en iPhone no significa que se quede ahí, y en el ecosistema de WhatsApp suele ocurrir lo contrario: si algo llega a una plataforma, termina apareciendo en la otra. Por eso, aunque la detección haya sido en iOS, lo razonable es asumir que Android también la recibirá cuando la función esté lista.
Qué es una foto de portada en WhatsApp y dónde se verá
La propuesta es simple: una foto de portada se mostrará como una franja en la parte superior del perfil, a modo de banner, mientras la foto de perfil seguirá cumpliendo su papel de siempre. Si lo piensas como una tarjeta de visita, la foto redonda sería tu “cara” y la portada sería el “mostrador” donde colocas algo que te representa: una imagen de un viaje, tu mascota, un color plano con estilo, una ilustración, lo que sea.
Este enfoque no es completamente nuevo dentro de la app. WhatsApp Business ya utiliza elementos visuales en el perfil para que comercios y marcas se presenten con más contexto. La novedad es que esa estética de “cabecera” se extenderá a cuentas personales, dando una vía extra para personalizar sin tener que recurrir a estados o a una foto de perfil que, por tamaño, a veces se queda corta para contar algo más.
De lo estético a lo práctico: por qué Meta quiere más “perfil” en WhatsApp
WhatsApp nació como mensajería directa y todavía se percibe así: abres un chat, escribes, envías. Con el tiempo ha sumado capas, como Canales, comunidades, mejoras de llamadas y más herramientas de identidad. La foto de portada encaja en esa evolución: refuerza el perfil como punto de referencia.
Hay también una lectura práctica. A medida que WhatsApp impulsa identificadores como los nombres de usuario (mencionados de forma recurrente en filtraciones y desarrollos), el perfil deja de ser un mero detalle y se vuelve un elemento de descubrimiento: si alguien llega a ti por un usuario y no por un contacto guardado, la presentación visual y los ajustes de privacidad pesan más. Una portada es como poner un felpudo en la puerta de casa: no cambia quién vive dentro, pero sí la impresión del que llama.
Controles de privacidad: la misma filosofía, aplicada al banner
Según las capturas y descripciones compartidas por WABetaInfo y recogidas por Android Police, WhatsApp incorporará un ajuste específico de “Cover photo” dentro de Ajustes > Privacidad. La idea es coherente con lo que ya existe para la foto de perfil: poder decidir quién ve esa imagen, con niveles de exposición que van desde la visibilidad total hasta el ocultamiento.
En términos prácticos, podrás permitir que la portada sea visible para cualquier persona que tenga tu número (y, si se consolida el uso de usuarios, también para quienes te encuentren por ese identificador), o restringirla solo a tu agenda. Habrá una opción intermedia muy típica de WhatsApp: permitirla a contactos guardados con excepciones puntuales, útil si quieres mantener un perfil “normal” para amigos y familia, pero prefieres no mostrar información a ciertas personas. También se contempla la posibilidad de que nadie la vea, aunque en ese caso la portada se convierte en un espacio vacío, algo parecido a colgar un cuadro… y ponerle una cortina permanente.
Aquí conviene leer entre líneas: WhatsApp está intentando que la personalización crezca sin romper la promesa principal de la app, que es el control del usuario sobre su exposición. En otras redes, la portada suele ser pública por defecto; en WhatsApp, el músculo está en la configuración granular.
Lo que cambia para ti: identidad, contexto y pequeñas señales
La portada no va a transformar tu forma de chatear, pero sí puede cambiar el “tono” de los perfiles. Hasta ahora, la foto de perfil era el único elemento visual constante. Con una portada, habrá un segundo plano que puede aportar contexto: alguien que usa WhatsApp para trabajo puede optar por una cabecera sobria; otra persona puede elegir una imagen de hobby; alguien puede dejarlo en blanco para mantener un perfil neutro.
También hay un efecto colateral: una portada puede convertirse en una señal de “actualización” sin necesidad de publicar un estado. Cambiar la foto redonda a veces se siente drástico, como cambiar la foto del DNI; ajustar una portada es más parecido a cambiar el fondo del escritorio: comunica algo sin ser protagonista.
Para usuarios que gestionan límites con contactos (familia, trabajo, grupos del colegio, clientes), esta capa extra puede requerir un momento de reflexión: si pones una portada demasiado personal y la dejas visible para todo el mundo, podrías compartir más de lo que pretendías. La herramienta no es peligrosa por sí misma; lo que importa es el ajuste inicial y el hábito de revisar la privacidad con la misma naturalidad con la que revisas si dejaste las llaves puestas.
Disponibilidad: está en desarrollo y no hay fecha cerrada
Un punto clave: la función todavía no está activa para el público general. Lo que se ha visto corresponde a compilaciones beta en iOS, lo que indica que está en fase de construcción y pruebas. Eso suele implicar cambios de interfaz, ajustes de comportamiento y, en ocasiones, retrasos si algo no cuadra con la experiencia o con la seguridad.
Tampoco hay una ventana oficial de lanzamiento. En el historial de WhatsApp, algunas funciones pasan de beta a estable en semanas y otras tardan meses. Hasta que Meta no lo anuncie o empiece un despliegue escalonado, lo más sensato es tratarlo como “en camino”, no como “inminente”.
Qué observar cuando llegue: buenas prácticas sin paranoia
Cuando la foto de portada de WhatsApp se active, lo más útil será revisar dos cosas. Primero, qué valor añade en tu caso: si tu perfil es principalmente funcional, quizás prefieras mantenerlo minimalista. Segundo, comprobar el ajuste de privacidad por defecto: a veces las novedades heredan reglas de otras secciones, otras veces aparecen con un valor inicial amplio para favorecer el “efecto wow”.
Si WhatsApp termina combinando portada con nombres de usuario, el perfil ganará peso como escaparate. Ahí, una portada bien elegida puede ser un pequeño gesto de orden, como etiquetar cajas en un trastero: no es obligatorio, pero ayuda a que todo tenga sentido cuando alguien llega por primera vez.
