Instagram amplía el control del algoritmo de Reels: qué significa “Your Algo” y cómo puede cambiar tu feed

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Una imagen abstracta en formato 16:9 que representa los chatbots de IA creados por usuarios en Instagram. La imagen combina colores vibrantes y formas fluidas que simbolizan la creatividad y la tecnología, con elementos que sugieren interacción digital y conectividad de inteligencia artificial. Esta representación visual captura la esencia de la innovación y la personalización en las plataformas de redes sociales.

Instagram está extendiendo a más usuarios una función que, hasta hace poco, sonaba casi a ciencia ficción para una red social masiva: la posibilidad de ajustar de forma directa el algoritmo de Reels. Tras un despliegue inicial en Estados Unidos, la plataforma de Meta está ampliando el acceso de manera global, con una condición importante: por ahora solo está disponible para personas que usan Instagram en inglés. La noticia fue recogida por BetaNews y confirmada por el propio Adam Mosseri, CEO de Instagram, en una publicación en Threads.

Esta expansión llega con un matiz curioso: el anuncio no se hizo en Instagram, sino en la red “vecina” de Meta. Mosseri explicó que “Your Algo” permite afinar los temas que alimentan las recomendaciones de Reels y que, por tiempo limitado, también deja elegir los tres intereses principales que quieres ver más durante 2026.

Cómo funciona “Your Algo” en la práctica

La idea central de Your Algo es abrir una ventanita a ese motor invisible que decide qué vídeos te aparecen. En lugar de depender solo de señales indirectas —tiempo de visualización, likes, comentarios, guardados— Instagram te deja intervenir de forma más explícita desde la pestaña de Reels, ajustando temas según tu interés. En términos cotidianos, es como si el camarero que te trae siempre “lo de siempre” por intuición, de repente te entregara la carta y te preguntara qué tres platos quieres que salgan más a menudo este año.

Según lo descrito en el anuncio de Mosseri, el control se basa en añadir y quitar temas para que el sistema entienda mejor tus preferencias.  Y, por lo que han explicado medios que cubrieron el lanzamiento inicial de la herramienta, Instagram presenta esos temas como una especie de perfil de intereses que se puede retocar para que las recomendaciones se sientan más ajustadas.

Hay un punto relevante: esto no promete que “mandes” sobre Reels como quien cambia de canal en la tele. El enfoque es más parecido a ponerle peso a la balanza. Si hasta ahora el sistema interpretaba tus hábitos con un margen grande de error —porque te puedes quedar mirando algo por morbo, por enfado o por simple curiosidad—, esta herramienta pretende reducir el malentendido. Dicho de otra forma: no todo lo que miras es lo que quieres ver, y Instagram está intentando captar esa diferencia.

Por qué Instagram se abre: transparencia, presión y negocio

Durante años, las plataformas han tratado el algoritmo como una caja negra: “si interactúas, te enseñamos más de eso”. El problema es que, cuando el feed se tuerce, el usuario siente que no tiene freno de mano. La llegada de controles explícitos encaja con una tendencia de transparencia algorítmica que varias tecnológicas están explorando, empujadas por la presión pública, regulatoria y competitiva.

Instagram, eso sí, no se mueve solo por altruismo. Darle a la gente lo que pide puede sonar a victoria del usuario, pero tiene un riesgo evidente: si tu experiencia se vuelve más eficiente, podrías pasar menos tiempo deslizando. BetaNews apuntaba justo esa tensión: si el contenido encaja demasiado bien, es posible “saciarse” antes y cerrar la app. Si aun así amplían la función, cabe pensar que Meta considera que el beneficio compensa: usuarios más satisfechos, menos frustración, más retención a largo plazo, o un entorno más “predecible” para creadores y anunciantes.

En el lanzamiento original, Instagram ya enmarcó el cambio como una forma de dar “maneras más significativas de controlar lo que ves”, empezando por Reels, con apoyo de técnicas de IA para identificar y organizar temas de interés.

El elefante en la habitación: contenido generado por IA y el deseo de evitarlo

Aunque la recepción está siendo mayoritariamente positiva, hay una crítica recurrente: muchas personas piden poder etiquetar o evitar contenido generado por IA dentro de Instagram. BetaNews señalaba que esta demanda aparece con frecuencia en las reacciones a la novedad, como si el control del algoritmo fuese un primer paso, pero no el que más urgía para parte del público.

Y aquí conviene separar dos cosas. Una es ajustar “temas” para que te salga menos, por ejemplo, humor absurdo o vídeos de cocina. Otra muy distinta es filtrar por la “naturaleza” del contenido: si es real, si es sintético, si está retocado, si es un clon de voz, si es un vídeo generado desde cero. A nivel técnico y de producto, esto último es más complicado porque exige definiciones claras, detección fiable y, sobre todo, decisiones editoriales que siempre generan debate: ¿qué cuenta como contenido de IA?, ¿un filtro de belleza?, ¿un fondo generado?, ¿un guion escrito por una herramienta?, ¿una voz sintetizada?

De momento, Instagram no ha anunciado un control específico para esquivar ese tipo de publicaciones en Reels dentro de esta función concreta. Lo que sí está sobre la mesa es que, cuando se abre la puerta a “configurar el algoritmo”, la gente empieza a pedir mandos más precisos. Como cuando te dejan regular el volumen del televisor y, acto seguido, te preguntas por qué no puedes ajustar también los graves y los agudos.

Limitaciones actuales: expansión global, pero no para todo el mundo

El anuncio habla de una ampliación “global” para angloparlantes, lo que crea una paradoja fácil de entender: geográficamente se extiende mucho, pero lingüísticamente se queda corta. Mosseri indicó que la expansión es para “all English speakers globally”, y BetaNews remarcó que no está claro cuándo llegará a otros idiomas.

Si usas Instagram en español y no ves la opción, no necesariamente es un error. Puede que el despliegue esté ligado al idioma configurado, a pruebas por cohortes o a un rollout gradual. También puede ocurrir que te aparezca durante un periodo y luego se reordene el menú, como pasa con muchas funciones experimentales.

Hay otro límite importante: se habla de una ventana “por tiempo limitado” para elegir los tres intereses principales de 2026. Eso sugiere una mecánica temporal, casi como un “reseteo de año nuevo”, orientada a empujar a la gente a interactuar con la novedad y a darle datos más claros al sistema.

Cómo aprovecharlo sin entrar en la espiral del control

Si te llega la función, el mejor enfoque es tratarla como una brújula, no como un GPS. Si intentas microgestionar cada preferencia, puedes acabar frustrado, porque el contenido recomendado siempre tiene un componente de exploración. Instagram necesita probar cosas nuevas para no encerrarte en un pasillo infinito de lo mismo, igual que una plataforma de streaming te sugiere una serie “fuera de tu historial” para ver si amplía tu gusto.

Lo útil de Your Algo es corregir desvíos claros. Si Reels se te llenó de vídeos que no te interesan por una racha puntual —te picó la curiosidad un par de días y el sistema lo entendió como pasión eterna—, retocar temas puede ayudar a volver a un punto más cómodo. También puede servir cuando cambian tus rutinas: empiezas a hacer deporte, te mudas, te engancha la jardinería, te interesan noticias de ciencia. En esos casos, explicitar el giro ahorra semanas de “entrenamiento” a base de likes y de ignorar contenido.

Queda por ver si esta apertura se expande a otras áreas de Instagram y si el control se hace más fino con el tiempo. Por ahora, el movimiento marca una dirección: menos misterio y más palancas visibles, con una conversación pública que ya está empujando hacia el siguiente escalón, especialmente en lo relacionado con contenido generado por IA.