ASUS Republic of Gamers ha decidido llevar su idea de “jugar en grande” a un formato que, literalmente, te pones en la cara. Las ROG XREAL R1 son sus primeras gafas de realidad aumentada orientadas al gaming y llegan con una promesa muy concreta: convertir cualquier sitio —un escritorio pequeño, un sofá, un tren— en un escenario con una pantalla espacial enorme, pensada para jugar con fluidez y con una sensación de inmersión más propia de un monitor grande que de un accesorio portátil.
El anuncio, comunicado por la propia ASUS, pone el foco en dos cosas: rendimiento visual (alta tasa de refresco y baja latencia) y compatibilidad real con varios dispositivos sin que el usuario tenga que pelearse con configuraciones. La colaboración con XREAL, un actor conocido en el ámbito de gafas AR de consumo, también marca el enfoque: no se trata de un experimento, sino de un producto diseñado para encajar en hábitos de juego cotidianos, especialmente alrededor de ROG Ally.
Micro-OLED a 240 Hz: la cifra que apunta directo a los jugadores
El dato que más llama la atención es la pantalla: un panel micro-OLED Full HD (1920 × 1080) con 240 Hz. Para ponerlo en un ejemplo sencillo, si un monitor rápido ya se siente como pasar de “película” a “ventana”, subir a 240 Hz busca que el movimiento se vea más continuo, con menos borrosidad al girar la cámara o seguir un objetivo rápido. En shooters, juegos de conducción o títulos competitivos, esa suavidad puede marcar una diferencia perceptible, siempre que el dispositivo que genera la imagen sea capaz de sostener altos fotogramas.
ASUS también destaca una latencia “motion-to-photon” muy baja (en el entorno de los 2–3 ms según la información facilitada), que es la forma técnica de decir cuánto tarda tu movimiento de cabeza o el cambio de imagen en convertirse en luz en el panel. Es el tipo de detalle que, cuando falla, se nota como una ligera desconexión entre lo que haces y lo que ves. Cuando está bien ajustado, el cerebro deja de pensar en el dispositivo y se centra en el juego.
Un campo de visión amplio para sentir el “monitor” delante
La experiencia en gafas de este tipo no se mide solo por resolución y hercios. El campo de visión 57° es otro de los pilares, porque define cuánto ocupa esa pantalla virtual en tu visión. ASUS lo traduce a una comparación fácil de imaginar: una pantalla virtual equivalente a unas 171 pulgadas vista a varios metros. Esa metáfora es útil si lo piensas como un proyector invisible: no hay pared ni panel físico, pero sí una imagen grande y centrada que te acompaña.
El objetivo es que el jugador no sienta que está mirando “una tele pequeña en el aire”, sino algo que realmente llena buena parte de la visión enfocada. Aquí también entra el ajuste del tamaño y distancia de la pantalla virtual, que se gestiona con un chip de coprocesamiento espacial integrado (X1), pensado para simplificar el control sin menús interminables.
Anchor y Follow: dos formas de “colocar” la pantalla en tu espacio
Las R1 incorporan 3DoF (tres grados de libertad) de forma nativa. Traducido a uso diario: detectan la orientación de tu cabeza y permiten comportamientos distintos de la pantalla virtual. El modo Anchor está pensado para “anclar” la imagen en un punto del entorno, como si hubieras colgado un monitor en una pared imaginaria. Si giras la cabeza, la pantalla se queda donde estaba, lo que ayuda a mantener una referencia estable.
El modo Follow (según el enfoque descrito por ASUS) persigue lo contrario: que la pantalla te acompañe y permanezca frente a ti, como si llevaras un monitor montado en un soporte flexible que se recoloca solo. Es una opción práctica para jugar en movimiento o para situaciones donde no quieres estar reajustando la postura para mantener la imagen en el centro.
ASUS menciona también compatibilidad con 6DoF (seis grados de libertad) como soporte, lo que sugiere margen para experiencias más completas en el futuro o con determinados escenarios, aunque el uso base se apoya en 3DoF.
ROG Control Dock: el truco para que funcionen con PC y consolas
Uno de los problemas habituales de este tipo de accesorios es la compatibilidad: no todo se conecta igual, y no todos los dispositivos soportan salida de vídeo por USB-C con la misma facilidad. Aquí es donde entra el ROG Control Dock, un módulo que hace de puente y ofrece entradas HDMI 2.0 (dos puertos) y DisplayPort 1.4, con salida USB-C hacia las gafas. En la práctica, pretende convertir las R1 en algo más universal: conectas tu PC o tu consola al dock, y de ahí sales a las gafas.
ASUS habla incluso de cambiar entre PC y consola “con un clic”, una forma de enfatizar que el dock no está solo para “tener puertos”, sino para facilitar el cambio de fuentes. También se indica que el dock soporta hasta 4K a 60 Hz como resolución de vídeo, un dato relevante para entender el techo de entrada cuando no estás usando un dispositivo portátil.

Conexión directa con ROG Ally: plug and play de verdad
El segundo gran escenario de uso es ROG Ally. ASUS asegura conexión directa mediante un único cable USB-C, sin configuración. Esta parte es importante porque la promesa del formato “me lo pongo y juego” se rompe en cuanto hay que instalar drivers, tocar parámetros de pantalla o pelear con escalados raros. La idea es que la Ally siga siendo la consola, con sus controles táctiles y su interfaz, y que las gafas se comporten como esa pantalla grande que te gustaría tener cuando no estás en casa.
El peso declarado de las gafas, 91 gramos, refuerza el enfoque portátil: menos “casco” y más “gafas” en el sentido tradicional. Si has probado accesorios pesados en sesiones largas, sabes que el cuello siempre acaba opinando. Aquí el diseño busca ser más llevadero para usos prolongados.
Lentes electrocrómicas: un “dimmer” automático para el mundo real
Un punto diferencial es la tecnología electrocrómica en las lentes, con tres niveles de oscurecimiento y un comportamiento adaptativo según la iluminación y la atención del usuario. Dicho de manera cotidiana: es como tener un regulador de persiana para tus ojos. Si el entorno está muy iluminado, oscurecer ayuda a que la imagen se vea con contraste sin forzar tanto la vista. Si apartas la mirada de la pantalla anclada, las lentes pueden volverse más transparentes para que el mundo real sea más visible, recuperando claridad cuando lo necesitas.
Este tipo de solución apunta a comodidad y seguridad de uso en entornos variables, desde una habitación con luz tenue hasta un espacio con mucha luz ambiental. En accesorios “tipo pantalla”, la fatiga visual no suele venir de un único factor, sino de varios pequeños roces: reflejos, contraste insuficiente, tener que ajustar manualmente cada poco. Automatizar parte de eso puede marcar una diferencia real en la experiencia diaria.
Sonido “Sound by Bose”: inmersión también por el oído
ASUS incluye Sound by Bose, una alianza que busca reforzar el audio envolvente. En juegos, el sonido no es solo “más volumen”: es información. Un paso a tu izquierda, una recarga al fondo, un disparo que rebota en un pasillo. Cuando el audio está bien posicionado, se parece a cerrar los ojos y saber dónde está alguien por cómo suena su voz en una habitación.
La intención declarada es crear un escenario sonoro tridimensional con buena claridad. En un dispositivo ponible, esto también evita depender siempre de auriculares externos, aunque muchos jugadores seguirán prefiriéndolos por aislamiento o por micrófono. Aquí, la propuesta es que la experiencia base ya sea convincente sin accesorios obligatorios.
Brillo, color y lo que significan fuera del papel
En especificaciones, ASUS menciona un pico de 700 nits y un gamut de color de 107% sRGB. Son cifras que, sin contexto, dicen poco. Llevadas a lo práctico, apuntan a que la imagen pueda mantenerse viva y legible con luz ambiental y que los colores no se vean apagados. No garantizan por sí solas cómo se verá cada juego, pero sí dibujan el tipo de panel al que aspira: brillante, contrastado y con margen para escenas oscuras sin perder detalle.
Disponibilidad: primera mitad de 2026
La compañía sitúa la llegada al mercado global en la primera mitad de 2026, sin concretar precio en el comunicado. Por ahora, el interés está en el planteamiento: una pantalla virtual de gran tamaño, alta tasa de refresco y una conectividad pensada para que no se quede solo en PC, con un guiño claro a ROG Ally como pareja natural. La fuente de estas características y del anuncio es la propia ASUS, que presenta el producto como una colaboración desarrollada junto a XREAL.
