En el arranque de CES 2026 en Las Vegas, Sony Honda Mobility (SHM) ha decidido contar su historia con dos nombres propios: AFEELA 1 y AFEELA Prototype 2026. Según explicó el medio Interesting Engineering, la compañía presentó AFEELA 1 como vehículo de preproducción y puso fecha a un hito clave: las primeras entregas a clientes en California están previstas para más adelante en 2026. La otra cara del anuncio fue el Prototype 2026, un anticipo conceptual de un modelo de producción que la empresa sitúa en Estados Unidos tan pronto como 2028.
Lo interesante no es solo el calendario, sino el marco mental: SHM quiere que sus coches se entiendan como algo más que transporte. Su mensaje insiste en una idea casi doméstica: que el coche deje de ser “solo volante y pedales” y se parezca más a una sala de estar móvil, un lugar que te conoce, te acompaña y te propone planes. Ellos lo llaman “Creative Entertainment Space”, un concepto que pone el foco en cómo se vive el trayecto, no únicamente en llegar.
AFEELA 1: del coche al “espacio creativo”
Si lo pensamos con una metáfora cotidiana, SHM intenta que el coche funcione como un “smartphone grande con ruedas” sin caer en el cliché: una plataforma que se actualiza, aprende rutinas y organiza experiencias. En esta visión, el interior gana protagonismo porque el tiempo en ruta se convierte en tiempo utilizable: escuchar contenido, participar en experiencias interactivas, trabajar puntualmente o simplemente desconectar con una atmósfera cuidada.
El planteamiento tiene un matiz importante: no se limita a colocar pantallas y llamar “inmersivo” a todo. La promesa gira alrededor de inteligencia artificial aplicada a la conducción, al confort y a la personalización, con la idea de que el vehículo entienda preferencias e incluso el estado emocional del usuario. Esa parte suena ambiciosa, y también abre preguntas razonables sobre cómo se modela algo tan resbaladizo como “emociones” sin invadir privacidad. SHM, por ahora, lo enmarca como una evolución hacia “socios inteligentes” durante la movilidad.
Conducción asistida hoy, ambición autónoma mañana
En el apartado de conducción, AFEELA 1 incorpora AFEELA Intelligent Drive, descrito como un sistema de asistencia avanzada al conductor ADAS de Nivel 2+. Traducido a lenguaje de calle: el coche puede ayudar con tareas de conducción y automatizar ciertas funciones, pero la responsabilidad sigue siendo del conductor y hay que estar atento. Es el tipo de tecnología que, bien implementada, reduce fatiga en autopista y hace más suave el “trabajo” de conducir, como ese copiloto que te avisa de lo importante, pero no sustituye tu juicio.
La hoja de ruta, sin embargo, apunta más alto: SHM habla de alcanzar capacidades equivalentes a Nivel 4 en el futuro. Aquí conviene ser precisos: el salto de Nivel 2+ a Nivel 4 implica un cambio de rol radical, porque el coche podría hacerse cargo de la conducción en condiciones concretas sin intervención humana. En su narrativa, ese avance permitiría un interior “sin necesidad de conducción” en ciertos momentos, abriendo espacio mental para entretenimiento u otras actividades. La promesa es atractiva; el desafío técnico y regulatorio es enorme.
Un asistente que conversa contigo dentro del coche
Otra pieza central es AFEELA Personal Agent, un asistente conversacional pensado para interactuar con el usuario y ofrecer experiencias de diálogo personalizadas. SHM indica que se apoya en Microsoft Azure OpenAI Service, lo que sugiere un enfoque de IA generativa y servicios en la nube para comprender peticiones, contextualizar preferencias y sostener conversaciones de forma más natural.
En la práctica, la diferencia entre un asistente útil y uno que “solo habla” suele estar en los detalles: que entienda de verdad lo que pides cuando vas con prisa, que te sugiera una ruta alternativa sin marearte con opciones, que ajuste el ambiente del habitáculo con sentido común, que recuerde lo esencial sin volverse entrometido. Si el coche se convierte en una especie de mayordomo digital, el valor se medirá por su discreción: como esa persona que te ayuda sin hacerse notar.
La base técnica: Snapdragon Digital Chassis y arquitectura electrónica
Para sostener todo ese cóctel de conducción asistida, interfaz digital y servicios conectados, SHM anunció la integración de Snapdragon Digital Chassis de Qualcomm Technologies en su arquitectura eléctrica y electrónica de nueva generación. Detrás del nombre de marketing hay un hecho simple: el coche moderno necesita “cerebro” y “sistema nervioso” capaces de procesar sensores, ejecutar software complejo, manejar gráficos y conectar con la nube sin sentirse torpe.
En este enfoque, el hardware deja de ser un conjunto de módulos aislados y se parece más a un ordenador robusto, preparado para gestionar seguridad, entretenimiento y actualizaciones. Para el usuario, el impacto suele notarse en fluidez, en tiempos de respuesta y en la posibilidad de mejorar funciones con el tiempo, algo que ya damos por hecho en móviles, pero que en automoción todavía se está consolidando.
Un ecosistema para creadores: AFEELA Co-Creation Program
SHM también quiere que el coche sea una plataforma cultural, no solo tecnológica. Con el AFEELA Co-Creation Program, la empresa plantea dar acceso a creadores y desarrolladores a herramientas y documentación para construir contenido de entretenimiento a bordo, usar cloud APIs y crear aplicaciones Android IVI (Android para infoentretenimiento en vehículo).
La idea recuerda a lo que ocurre en las consolas o en las tiendas de apps: el valor crece cuando terceros pueden imaginar experiencias que el fabricante no habría diseñado solo. En un coche, esto tiene matices delicados: seguridad, distracciones, moderación de contenido, rendimiento y compatibilidad. Si SHM logra equilibrar apertura y control, podría aparecer una nueva categoría de “apps para trayectos” que no se sientan como un pegote, sino como algo integrado en el contexto del viaje.
De la reserva a la entrega: una hoja de ruta con fechas concretas
En términos comerciales, AFEELA 1 abrió reservas en California en enero de 2025. SHM afirma que, durante el primer año, más de 100.000 visitantes pasaron por showrooms y se realizaron más de 24.000 demostraciones en vehículo. También detalla que la producción de prueba se llevó a cabo en otoño de 2025 en la planta de Honda East Liberty (Ohio), un dato que subraya el peso industrial de Honda en el proyecto.
Mirando a 2026, la compañía planea inaugurar centros combinados de showroom y entrega en Torrance y Fremont (California) en primavera, con pruebas de conducción para los primeros reservistas más adelante en el año. La expansión de ventas a Arizona se sitúa en 2027, y el salto a Japón en la primera mitad de 2027. Son pasos medidos, casi como cuando una marca abre primero dos tiendas piloto antes de escalar: el objetivo suele ser aprender rápido con un público controlado y ajustar el producto en condiciones reales.
AFEELA Prototype 2026 y el reto de la flexibilidad interior
El segundo anuncio, AFEELA Prototype 2026, se presenta como un concepto que parte de la base de AFEELA 1, pero con mayor flexibilidad espacial y accesibilidad. En pocas palabras: un interior pensado para más tipos de personas y usos. Aquí hay una intuición interesante: si el coche quiere ser un “espacio” y no solo un “asiento”, el diseño interior se vuelve una herramienta de inclusión. Más facilidad para entrar y salir, mejor aprovechamiento del espacio, configuraciones adaptables; todo eso puede marcar la diferencia para familias, personas mayores o usuarios que pasan muchas horas en carretera.
SHM apunta a producción en Estados Unidos tan pronto como 2028. Ese horizonte encaja con el ritmo del sector: los conceptos se prueban, se simplifican, se validan y, con suerte, se convierten en algo fabricable a escala sin perder la esencia.
Servicios on-chain y el concepto X-to-Earn: promesa y dudas razonables
SHM también deslizó un plan que mezcla movilidad y economía digital: una plataforma de servicios de movilidad on-chain con incentivos basados en tokens, bajo el concepto “X-to-Earn”. La idea, tal como se presenta, busca acelerar la co-creación abierta integrando ideación, desarrollo y ciclos de experiencia de usuario, con la intención de que sea utilizable por otros fabricantes y proveedores de servicios.
En teoría, los modelos de incentivos pueden empujar participación y experimentación, como cuando una comunidad colabora porque hay reconocimiento o recompensa. En la práctica, la palabra “token” activa preguntas inevitables: estabilidad del sistema, utilidad real, gobernanza, protección del usuario y cumplimiento normativo. Si se ejecuta con prudencia, podría ser un mecanismo para premiar contribuciones valiosas; si se diseña mal, corre el riesgo de convertirse en ruido financiero. En este punto, SHM ha abierto una puerta, pero falta ver el plano completo de la casa.
Lo que significa para el mercado y para el conductor
Entre líneas, SHM está intentando unir dos mundos con ADN muy distinto: el de Sony, experto en entretenimiento, software y experiencia digital, y el de Honda, fuerte en ingeniería, fabricación y fiabilidad industrial. El resultado que persiguen es un coche que se parezca menos a una máquina cerrada y más a una plataforma viva, con IA, servicios y un ecosistema creativo alrededor.
El desafío real será convertir esa visión en algo que se sienta útil cada día. Que el asistente no sea una distracción. Que el entretenimiento no compita con la seguridad. Que las promesas de autonomía se comuniquen con claridad para no crear falsas expectativas. Que la personalización no implique perder control sobre datos y privacidad. Si SHM acierta, AFEELA 1 puede convertirse en un ejemplo de cómo la movilidad eléctrica y conectada se acerca al lenguaje de los dispositivos digitales sin olvidar que, al final, un coche es un objeto que se mueve en el mundo físico, con consecuencias físicas.
