El nuevo satélite HydroGNSS de la ESA: una herramienta para descifrar el ciclo del agua

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La Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado un paso importante para mejorar nuestra comprensión del ciclo del agua en la Tierra con el lanzamiento de su primera misión Scout: HydroGNSS. Este proyecto, que despega con un enfoque innovador y presupuesto reducido, busca ofrecer información crucial sobre el estado de la humedad del suelo, el deshielo, la presencia de agua superficial y la biomasa terrestre. Estos factores son determinantes no solo para la predicción de inundaciones y la planificación agrícola, sino también para comprender la relación entre el agua y el cambio climático.

Tecnología basada en señales satelitales

HydroGNSS emplea una técnica conocida como reflectometría GNSS, que aprovecha las señales de los satélites de navegación como GPS y Galileo. Estas señales, que normalmente usamos para ubicación y dirección, rebotan en la superficie terrestre y se modifican dependiendo de si impactan en tierra seca, humedecida o cubierta por vegetación o agua.

Lo que hace HydroGNSS es captar estas señales reflejadas y compararlas con las señales directas, para obtener mapas que describen condiciones como la humedad del suelo o el estado de congelación. Para lograrlo, cada uno de los dos satélites lleva un receptor de mapeo de retardo Doppler con dos antenas: una superior que recibe la señal directa, y una inferior que detecta la señal reflejada.

Pequeños satélites, grandes resultados

Los dos satélites de la misión, que orbitan en posiciones opuestas alrededor del planeta, fueron puestos en órbita el 28 de noviembre de 2025 a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, en el marco del vuelo Transporter-15 desde la base de Vandenberg, California. Menos de dos horas después del lanzamiento, ambos dispositivos ya estaban operativos y enviando señales.

Este tipo de misiones responde al espíritu de «New Space», un enfoque que prioriza la agilidad, la eficiencia económica y la innovación. Con un presupuesto de apenas 35 millones de euros, HydroGNSS se desarrolló desde su concepto hasta el lanzamiento en solo tres años. La empresa británica Surrey Satellite Technology Ltd. (SSTL) es la encargada del diseño, fabricación, operación y distribución de datos de la misión.

Una herramienta para la ciencia y la acción

Los datos generados por HydroGNSS ayudarán a entender mejor varios aspectos críticos:

  • La humedad del suelo es un indicador vital para la agricultura y la predicción de sequías o inundaciones.
  • El estado de congelación y descongelación de la superficie terrestre ofrece información sobre el balance energético y de carbono en zonas árticas, así como del comportamiento del permafrost.
  • La detección de áreas inundadas y humedales permite observar ecosistemas que a menudo pasan desapercibidos por estar bajo copas de bosques, pero que son esenciales en la emisión de metano.
  • El análisis de la biomasa aérea sirve para estimar la cantidad de carbono almacenado en los bosques, lo cual es clave en la lucha contra el calentamiento global.

Apoyo internacional y colaboración

HydroGNSS también forma parte del programa FutureEO de la ESA, que busca nuevas formas de observación de la Tierra complementarias a sus grandes misiones como Earth Explorer. Esta nueva línea de proyectos Scouts representa un modelo alternativo: misiones más rápidas, flexibles y económicas.

La misión también ha recibido financiamiento parcial de la Agencia Espacial del Reino Unido, fortaleciendo así la participación de distintos países europeos en el avance científico conjunto.

Más allá de HydroGNSS: otras iniciativas en el espacio

El mismo vuelo de SpaceX que llevó al espacio a HydroGNSS también transportó otros proyectos nacionales. Entre ellos, se destacan:

  • Nuevos satélites del programa IRIDE de Italia, una iniciativa que busca proveer datos de observación terrestre para la gestión ambiental y la protección civil.
  • Dos satélites ICEYE de alta resolución para Grecia, los primeros del Programa Nacional de Pequeños Satélites de ese país, orientado a fortalecer sus capacidades en gestión de desastres, seguridad y monitoreo ambiental.

Ambas misiones están respaldadas por el Fondo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea, lo que pone de manifiesto el interés regional en usar el espacio como herramienta para el desarrollo sostenible y la protección del entorno.

Un nuevo horizonte para el monitoreo del planeta

HydroGNSS abre una puerta a una forma más accesible y eficiente de estudiar el agua en sus diversas manifestaciones. Al utilizar tecnología ya disponible en otros sistemas y adaptarla a nuevas funciones, demuestra que la innovación no siempre requiere grandes presupuestos, sino una mirada creativa sobre lo que ya existe.

Este tipo de misiones marca el camino hacia un futuro donde la vigilancia del planeta sea continua, precisa y abierta a la colaboración entre países, instituciones y comunidades científicas. En un contexto donde el clima cambia rápidamente y los recursos hídricos se vuelven más valiosos que nunca, herramientas como HydroGNSS pueden marcar la diferencia entre reaccionar a una crisis y anticiparla con información confiable.