Google está poniendo a prueba una nueva función que podría transformar la forma en que usamos su motor de búsqueda en el móvil. Se trata de la integración entre AI Overviews, el resumen automatizado que aparece al principio de los resultados de búsqueda, y AI Mode, el modo conversacional que permite interactuar con la inteligencia artificial de forma más natural y prolongada. Esta prueba busca eliminar la necesidad de decidir entre una búsqueda clásica o un chat con IA, combinando ambas en un solo flujo continuo.
Hasta ahora, al buscar algo en Google, el usuario recibía una vista previa generada por IA con información clave del tema consultado. Si deseaba profundizar, debía cambiar manualmente a AI Mode para conversar con Gemini, el modelo de IA de Google. Esto requería anticiparse a la intención de exploración, lo que no siempre era evidente desde el inicio.
Con la nueva prueba, Google está permitiendo que la transición entre estas dos formas de interacción sea fluida. Es decir, se podrá pasar del resumen inicial a una conversación interactiva sin salir de la misma pantalla de resultados. Por ahora, esta funcionalidad está disponible solo en dispositivos móviles, pero se espera que su alcance se amplíe si los resultados son positivos.
Por qué Google está dando este paso ahora
Esta decisión no ocurre en el vacío. Google se enfrenta a una competencia intensa por el liderazgo en inteligencia artificial generativa, especialmente por parte de OpenAI, que está priorizando el perfeccionamiento de su experiencia conversacional, incluso posponiendo otros lanzamientos. Mientras tanto, Gemini sigue ganando terreno, con más de 650 millones de usuarios mensuales, según datos de noviembre. Integrar AI Mode con los AI Overviews, que ya llegan a 2.000 millones de usuarios mensuales, podría consolidar la posición de Google como principal puerta de entrada al conocimiento impulsado por IA.
Según explicó Robby Stein, vicepresidente de producto para Google Search, la idea es que el usuario no tenga que pensar en cómo ni dónde hacer su pregunta. La tecnología debe adaptarse al flujo natural de la curiosidad humana, donde una consulta inicial puede dar lugar a nuevas dudas que surgen en cadena. Esta evolución de la búsqueda permite precisamente eso: seguir preguntando sin fricciones.
Cómo funciona esta nueva experiencia de búsqueda
Cuando un usuario realiza una consulta, Google sigue mostrando el AI Overview con un resumen generado por inteligencia artificial. A partir de ahí, puede hacer preguntas adicionales directamente desde esa interfaz, sin cambiar de modo ni de pantalla. La transición es similar a una conversación fluida, como si se estuviera hablando con un experto que recuerda el contexto de lo previamente dicho.
Esto es especialmente útil para temas complejos o abiertos, donde una sola respuesta no es suficiente. Por ejemplo, si alguien busca información sobre cómo iniciar una huerta urbana, podría recibir un resumen con los pasos básicos. Luego, podría seguir preguntando cuáles son las mejores plantas según el clima local, cómo combatir plagas comunes o cuál es la mejor época para sembrar, todo dentro del mismo flujo de conversación.
En lugar de tener que formular cada pregunta por separado, como en la búsqueda clásica, esta nueva funcionalidad permite mantener el hilo del pensamiento, como sucede en una charla entre personas. De esta forma, la tecnología se adapta a la manera natural en que los humanos procesamos la información.
Un enfoque que responde a los hábitos de los usuarios
La decisión de combinar estos dos modos responde a un patrón que Google ha identificado en el comportamiento de sus usuarios: muchas veces se comienza una consulta pensando que se trata de algo puntual, pero al recibir la respuesta, surgen nuevas dudas que antes no estaban presentes. El viaje del conocimiento no siempre es lineal ni predecible.
Esta nueva estrategia también está alineada con un cambio más amplio en la forma en que interactuamos con los motores de búsqueda. La expectativa de recibir respuestas personalizadas, contextualizadas y precisas va en aumento, y los modelos conversacionales como Gemini están mejor equipados para cumplir con esa promesa.
Además, el uso exclusivo de esta función en dispositivos móviles durante la prueba inicial refleja otro aspecto del comportamiento del usuario: la mayor parte de las búsquedas ya se realizan desde el teléfono. Priorizar la experiencia en este formato es una manera de asegurar que el cambio llegue donde más impacto puede tener.
Competencia en caliente: OpenAI y la presión por liderar
El contexto competitivo también está marcando el ritmo de estas innovaciones. OpenAI, uno de los principales actores del sector, ha entrado en un estado de «alerta roja» según fuentes internas, aplazando otros productos para centrarse en mejorar su chatbox. El modelo Gemini, en sus distintas versiones, sigue evolucionando con mejoras como la versión Nano Banana para procesamiento de imágenes, lo que refuerza su atractivo frente a la competencia.
Google está claramente posicionando su buscador como una experiencia integrada, donde el usuario no tenga que elegir entre buscar o conversar, sino que ambas acciones estén entrelazadas. Esta estrategia podría redefinir lo que esperamos de una herramienta de búsqueda: no solo una lista de enlaces, sino un acompañante digital que entiende el contexto y responde de forma progresiva a nuestras inquietudes.
