Si registras la regla, la ovulación o los síntomas en una aplicación, entregas datos de salud, una categoría especial para el Reglamento General de Protección de Datos. Esta guía explica qué dicen Clue, Flo y la app Salud del iPhone sobre el tratamiento de tus datos en su propia documentación, qué protección te da la ley europea y qué ajustes puedes tocar, del modo anónimo de Flo a mantener los datos en el dispositivo.
Lo que registras en estas apps son datos de salud
Y eso cambia las reglas del juego. El RGPD define en su artículo 4 los datos relativos a la salud como los datos personales sobre la salud física o mental de una persona que revelen información sobre su estado de salud. Su artículo 9 prohíbe tratarlos, igual que los de vida sexual, salvo excepciones; la primera, el consentimiento explícito para fines concretos.
La política de privacidad de Clue, actualizada el 29 de septiembre de 2026, muestra hasta dónde llega esa categoría. Según la empresa, los datos de salud que puede tratar incluyen la duración del periodo, el dolor o el manchado y, según lo que registres, el peso, la temperatura corporal, la calidad del pelo o las relaciones sexuales. A eso se suman datos del dispositivo y la dirección IP, que Clue usa para estimar tu ubicación aproximada, aunque dice no recoger la precisa.
Clue apoya ese tratamiento en el consentimiento del artículo 9.2.a del RGPD, y lo que se basa en tu consentimiento se puede retirar. Para saber qué tiene una empresa sobre ti, puedes usar el derecho de acceso del RGPD, que explicamos paso a paso.
¿Qué ha pasado cuando una app de este tipo compartió datos?
El caso de referencia es el de Flo Health en Estados Unidos. En enero de 2021, la Comisión Federal de Comercio (FTC) hizo pública una denuncia administrativa en la que alegaba que, pese a prometer que mantendría privados los datos de salud, Flo había compartido los de millones de usuarios con empresas de marketing y analítica, entre ellas Facebook y Google. El 22 de junio de 2021, la FTC dio por definitivo el acuerdo con la empresa, por cuatro votos a favor, ninguno en contra y la presidenta del organismo fuera de la votación.
El acuerdo obliga a Flo a obtener el consentimiento afirmativo de los usuarios antes de compartir sus datos de salud, a someter sus prácticas de privacidad a una revisión independiente, a avisar a los usuarios afectados y a pedir a los terceros que recibieron esos datos que los destruyan. Son alegaciones resueltas mediante acuerdo, no una condena judicial, y el caso se tramitó bajo la ley estadounidense, no bajo el RGPD.
Mi lectura es que el caso Flo sigue siendo la vara de medir del sector: demostró que el riesgo no era teórico, y hoy estas apps dedican párrafos enteros a explicar qué no comparten con anunciantes.
Las opciones de privacidad que ofrecen Clue, Flo y Apple Salud
Flo: un modo anónimo de verdad, con letra pequeña. La empresa ofrece un Modo Anónimo gratuito para todos los usuarios, con o sin suscripción. Según Flo, en ese modo no se asocian a tus datos de salud ni tu nombre, ni tu correo, ni tu IP. Lo consigue con el protocolo Oblivious HTTP (OHTTP, descrito en el estándar RFC 9458): tus datos viajan cifrados a través de un intermediario, Cloudflare, que ve tu IP pero no puede leer el contenido, mientras Flo recibe el contenido sin saber de quién es. Añade cifrado poscuántico y el código está publicado en GitHub.
Las condiciones también las pone Flo por escrito: activar el modo anónimo es permanente, no se puede deshacer y la cuenta antigua no se puede recuperar. Algunas funciones que necesitan identificarte, como el modo pareja, dejan de estar disponibles. Flo aceleró su lanzamiento tras la sentencia del Supremo estadounidense que anuló Roe v. Wade.
Clue: datos en Europa y casillas que puedes desmarcar. Clue afirma que solo usa centros de datos de Amazon Web Services en la Unión Europea y que cifra lo que almacena. Su política separa los usos con interruptores propios: el análisis de datos de salud para mejorar predicciones y funciones, las funciones de IA personalizadas o las recomendaciones de productos se basan en consentimientos que puedes desactivar en los ajustes de privacidad. La empresa asegura que los datos de salud nunca se comparten ni se venden a anunciantes, aunque, si lo aceptas en los ajustes de privacidad, comparte con redes como Meta y TikTok, vía Adjust, eventos técnicos como la instalación o la suscripción. También reconoce que su proveedor de mensajería, Braze, trata algunos datos de salud de forma seudonimizada y que ese servicio no se puede desactivar.
Apple Salud: cifrado en el dispositivo y tú decides qué sale. La app Salud del iPhone incluye control del ciclo. Según la página de privacidad de Apple, cuando el dispositivo está bloqueado con código, Touch ID o Face ID, los datos de salud y actividad, salvo la ficha médica, se cifran y no son accesibles. Si tienes iCloud activado, Salud hace copia en la nube por defecto, cifrada en tránsito y en reposo; con iOS 12 o posterior y la autenticación de doble factor, Apple dice que no puede leer esos datos, y puedes desactivar la copia de Salud en los ajustes de iCloud. Las apps de terceros deben pedirte permiso y puedes retirarlo cuando quieras. Un matiz: algunas funciones de Salud que usan Apple Intelligence pueden enviar análisis de tus datos a la computación privada en la nube de Apple, que la empresa asegura que no los almacena.
Qué hacer, en la práctica, con tu app del ciclo
- Lee qué consentimientos has dado y desactiva los que no necesites. En Clue, por ejemplo, el análisis con fines de mejora, la IA y las recomendaciones son opcionales.
- Niega el seguimiento publicitario cuando el sistema te pregunte: en iOS, Clue solo lo activa si lo aceptas.
- Valora el modo anónimo si tu prioridad es que nadie pueda vincular los datos a ti, sabiendo que no tiene vuelta atrás.
- Si quieres que nada salga del teléfono, la app Salud del iPhone sin copia en iCloud y sin compartir con apps de terceros es la opción más contenida de las tres analizadas.
- Revisa qué apps acceden a tus datos de salud y, antes de instalar otra, aplica nuestra guía para comprobar si una app es fiable en Google Play y en la App Store.
- Ten un plan por si hay una brecha. Ninguna política de privacidad evita un ataque; si tus datos aparecen en una, sigue los pasos de qué hacer cuando tus datos están en una filtración.
Un apunte sobre España: no hemos encontrado una guía específica de la AEPD sobre estas apps, pero el RGPD se aplica igual y la Agencia es la autoridad ante la que reclamar.
La conclusión que saco de comparar las tres documentaciones es que la pregunta útil no es solo «¿esta app vende mis datos?», sino «¿quién puede vincular mis datos a mi nombre?». Flo responde con arquitectura, Apple con cifrado en el dispositivo y Clue con consentimientos separados y servidores europeos. Pero el ajuste por defecto casi nunca es el más privado, y en una app donde anotas tus relaciones sexuales o un posible embarazo, diez minutos revisando casillas se amortizan solos.
