TL;DR: esta guía es para quien sigue usando un PC con Windows 10, un iPhone de hace años o un Android que ya no avisa de parches nuevos. Explica qué cambia realmente cuando se acaba el soporte, cómo comprobar las fechas de tu dispositivo y qué salidas tienes antes de tirarlo. Mi postura, por adelantado: un aparato sin parches no es basura, pero no debería tocar ni tu banco ni tu correo principal.
¿Qué pasa exactamente cuando un dispositivo deja de recibir actualizaciones?
Sigue encendiendo y funcionando, pero los fallos de seguridad que se descubran a partir de ese día ya no se corrigen. Es una degradación silenciosa: no notas nada hasta que alguien aprovecha uno de esos agujeros.
Microsoft lo resume sin rodeos en su página sobre el fin de soporte de Windows 10: los PC siguen funcionando, pero la empresa deja de ofrecer soporte técnico, actualizaciones de características y actualizaciones de calidad, «incluidas las correcciones de seguridad y fiabilidad».
¿Y el antivirus? Microsoft responde que ayuda, pero «no es suficiente por sí solo»: el antivirus es la cerradura, y sin actualizaciones el marco de la puerta se va debilitando. Si quieres entender por qué esos parches importan tanto, lo explicamos en detalle en por qué ignorar las actualizaciones de software es la peor decisión de seguridad.
Windows 10: el soporte acabó el 14 de octubre de 2025, pero hay prórroga hasta 2027
Microsoft dejó de dar soporte a Windows 10 el 14 de octubre de 2025. Si tu PC cumple los requisitos de Windows 11, la actualización es gratuita desde Configuración > Privacidad y seguridad > Windows Update. Si no los cumple, la salida oficial es el programa de Actualizaciones de seguridad extendidas (ESU) para consumidores.
Lo que conviene saber del ESU, según la página oficial de Microsoft:
- Da parches de seguridad críticos e importantes hasta el 12 de octubre de 2027, te inscribas cuando te inscribas.
- Exige Windows 10 versión 22H2 y uso personal; quedan fuera los equipos gestionados por una organización.
- En el Espacio Económico Europeo es gratis si mantienes la sesión iniciada en el PC con una cuenta de Microsoft. Si dejas de hacerlo, las actualizaciones se interrumpen en un máximo de 60 días y tendrías que volver a inscribirte.
- Si prefieres seguir con una cuenta local, la alternativa es una compra única de 30 dólares o su equivalente en moneda local más impuestos (unos 27 euros antes de impuestos al cambio del BCE del 22 de octubre de 2026).
- Una licencia sirve para un máximo de 10 dispositivos.
- No incluye funciones nuevas ni soporte técnico, salvo para activar el propio ESU.
Un detalle útil para quien no quiere cambiar de ordenador todavía: Microsoft seguirá dando actualizaciones de seguridad a las aplicaciones de Microsoft 365 en Windows 10 hasta el 10 de octubre de 2028.
Mi lectura es que el ESU es un puente, no un destino. El programa cubre dos años desde el fin del soporte y, a octubre de 2026, queda uno: margen para ahorrar o decidir, pero en octubre de 2027 el problema vuelve exactamente igual. Si el equipo no admite Windows 11 y no quieres comprar otro, existe una tercera vía que pide algo de paciencia: usar Linux como sistema operativo principal, que en hardware antiguo suele ir más que bien.
¿Hasta cuándo se actualiza tu iPhone o tu Pixel?
Depende del fabricante y del modelo, y cada uno publica su propia lista. Apple lo hace por versión de iOS; Google, con plazos fijos por generación de Pixel.
En el caso de Apple, el manual de uso del iPhone enumera los modelos compatibles con iOS 27: desde el iPhone 11 y el iPhone SE de segunda generación hasta los iPhone 18 Pro. Cualquier modelo anterior a esos se queda fuera de esta versión. Para saber cuál tienes, Apple indica la ruta Ajustes > General > Información; para actualizar, Ajustes > General > Actualización de software.
Google es más explícita con los plazos en su página de actualizaciones de Pixel:
| Modelos | Actualizaciones de sistema y seguridad |
|---|---|
| Pixel 8 y posteriores (incluidos Pixel 9, 10 y 11) | 7 años desde su primera venta en la Google Store de EE. UU. |
| Pixel 6, 6 Pro, 6a, 7, 7 Pro, 7a y Pixel Fold | 5 años desde su primera venta en la Google Store de EE. UU. |
| Pixel 5a y anteriores | Ya no reciben actualizaciones |
Ojo: el plazo cuenta desde el lanzamiento del modelo en Estados Unidos, no desde tu compra. Un Pixel comprado dos años tarde tiene dos años menos de parches.
Para el resto de Android, Google remite al fabricante o al operador, y ahí la información es desigual.
¿Qué obliga la ley europea a los fabricantes de móviles?
El Reglamento (UE) 2023/1670 de diseño ecológico se aplica desde el 20 de junio de 2025 a teléfonos inteligentes, otros móviles, teléfonos inalámbricos y tabletas. En materia de software fija tres reglas:
- Desde que el fabricante deja de vender un modelo y durante al menos cinco años, si publica actualizaciones de seguridad, correctoras o de funcionalidad para ese sistema operativo, debe ofrecerlas sin coste a todas las unidades del modelo.
- Las de seguridad y correctoras deben llegar como tarde cuatro meses después de publicarse la actualización del sistema operativo de base.
- Las de funcionalidad, como tarde seis meses después.
Tres matices que se suelen perder. Los cinco años cuentan desde el fin de la comercialización del modelo, no desde tu compra. La norma no cubre portátiles ni ordenadores de sobremesa. Y la obligación está redactada en condicional («si proporcionan»), así que mi interpretación es que impide dejar fuera a parte de las unidades de un modelo más que garantizar que exista un parche concreto. Es un avance real, pero no convierte un móvil barato en uno con soporte de gama alta. El reglamento se aprobó el mismo día que el que creó la etiqueta energética de móviles y tablets, el Reglamento Delegado (UE) 2023/1669, que conviene mirar antes de comprar.
Tu dispositivo ya no tiene parches: tres salidas razonables
La primera es prolongar el soporte por la vía oficial cuando exista, como el ESU de Windows 10. Es la opción más barata y la que menos cambia tu rutina.
La segunda es cambiar de sistema. En un PC, una distribución Linux mantenida devuelve los parches a un equipo que Microsoft ya no cubre. En móviles es mucho más complicado.
La tercera es degradar su papel. Un iPad o un móvil sin parches puede seguir sirviendo como lector, reproductor de música, mando del televisor o cámara para niños. Lo que no debería hacer es guardar la sesión de tu banco, tu correo principal o tu gestor de contraseñas. Eso no lo dice ningún fabricante; es mi criterio, y creo que es el que más dinero y disgustos ahorra.
Lo más discutible de este sistema es que la fecha de caducidad casi nunca aparece en la caja. Google la publica con claridad; Apple la deja implícita en sus listas. Mientras el plazo de actualizaciones no se mire con la misma atención que la cámara o la batería, seguiremos comprando móviles que caducan antes de estropearse. La pregunta que haría en cualquier tienda es simple: ¿hasta qué año tendrá parches este modelo? Si nadie sabe responderla, eso también es una respuesta.