Anthropic lanza Claude Duet, un agente que te vigila el correo y actúa solo: lista de espera, solo en EE. UU. y consumiendo tu cuota

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Anthropic lanza Claude Duet, un agente que te vigila el correo y actúa solo: lista de espera, solo en EE. UU. y consumiendo tu cuota

Anthropic ha abierto la vista previa de investigación de Claude Duet, una aplicación aparte en la que Claude funciona como agente proactivo: te manda un resumen cada mañana, vigila tus aplicaciones conectadas durante el día, te avisa cuando algo requiere tu atención y ejecuta tareas por su cuenta en una máquina virtual con su propio navegador, sin que tu ordenador tenga que estar encendido. Lo anunció el 21 de octubre en su web.

La letra pequeña es casi tan interesante como el producto: lista de espera, solo para suscriptores Pro y Max de Estados Unidos, y el trabajo en segundo plano consume tus límites de uso.

¿Qué hace exactamente?

Tres cosas distintas que conviene separar. La primera es vigilancia: revisa correo y calendario y, en lugar de esperar a que preguntes, te trae lo que considera que necesita atención. La segunda es ejecución: desde programar una reunión hasta construir paneles con varias herramientas, previsiones financieras o de ventas, prototipos y aplicaciones web, que entrega como archivos.

La tercera es la que define la categoría: sigue trabajando cuando te vas. No se apoya en tu portátil ni en tu móvil, sino en un ordenador propio en la nube con navegador. Cuando no hay conector para un sitio, navega por él.

Está construida sobre Claude Opus 5.5 y hereda la memoria, las habilidades y las aplicaciones conectadas de tu cuenta de Claude, así que la configuración inicial es mínima. Vive como aplicación independiente para iOS y Android y en claude.ai, separada de la aplicación principal; la empresa dice que lo que aprenda de los primeros usuarios decidirá cómo se integran las dos.

¿Dónde está el freno?

En dos sitios, y los dos están declarados. El primero es el de aprobaciones: antes de enviar un mensaje, hacer un pago, firmar un documento o borrar algo, muestra exactamente qué va a hacer y espera tu confirmación. Puedes desconectar cualquier aplicación y decidir qué te notifica y con qué frecuencia.

El segundo es más llamativo porque es un límite duro, no una pregunta: no puede operar con valores bursátiles ni mover dinero entre cuentas, ni siquiera con tu aprobación. Es la primera vez que veo a una de estas empresas publicar una lista de cosas que su agente no hará aunque se lo pidas, y me parece la decisión más sensata del anuncio.

Para las credenciales, Anthropic dice usar el diseño de sus agentes gestionados, de modo que el sistema nunca ve directamente contraseñas ni tokens. Las compras van por Link, la cartera digital de Stripe, con tarjeta virtual para no exponer el número real, y también por Shop Pay de Shopify.

Hay además un clasificador y un system prompt específicos para información sensible: rechaza compartir lo más estricto, como números de tarjeta o documentos de identidad, y los datos de salud o finanzas personales solo salen si se lo indicas explícitamente. La empresa afirma que ha habido equipos rojos y pruebas de penetración de una firma externa, y que el producto entra en su programa de recompensas por fallos en HackerOne.

Dicho lo cual, los detalles de seguridad no están publicados: el anuncio promete ampliarlos «en los próximos días». Hasta entonces, todo lo anterior es la descripción que hace la empresa de su propio trabajo, sin documento técnico que contrastar.

¿Quién puede usarlo y a qué coste?

Aquí está el problema para quien lee esto desde España. Es una vista previa de investigación con acceso por lista de espera y por oleadas de invitaciones, que empieza por Pro y Max en Estados Unidos. No está en Team ni Enterprise, aunque Anthropic dice que lo ampliará. No se mencionan otros países ni idiomas.

No tiene precio aparte: va incluido en Pro y Max. Pero sí tiene coste, y es el dato que se pasa por alto con facilidad: usa los mismos límites de uso que el resto de Claude, y tanto las comprobaciones en segundo plano como las tareas grandes —un modelo financiero, una presentación— consumen más cuota. Un agente que vigila tu correo todo el día está gastando tu plan mientras tú no haces nada, y la empresa no publica ninguna estimación de cuánto.

El patrón es idéntico al que ya vimos con la competencia: los agentes siempre activos de ChatGPT tampoco llegaron al plan Pro en Europa. Y la categoría está llena: hace mes y medio Meta lanzó Muse, su agente personal que ejecuta tareas y compra en tu nombre, que esta misma semana ha tenido que suspender su función de compartir conversaciones por un problema de privacidad.

¿Qué reconoce Anthropic que no funciona?

Más de lo habitual, y eso también es un dato. La propia página admite que el sistema puede malinterpretar un hilo o calibrar mal la urgencia, que las tareas personales como reservar billetes son menos sólidas, que todavía no puede mostrarte su navegador —es decir, no ves lo que está haciendo— y que es una versión temprana.

Ese último punto no es menor. Un agente que navega por sitios sin conector, en una máquina que no controlas y cuya pantalla no puedes ver, es exactamente el escenario en el que la inyección de instrucciones ocultas resulta más difícil de detectar. Anthropic dice que sus defensas vienen de su investigación sobre uso de navegadores, pero conviene tener claro qué permisos le estás dando a un agente que navega y compra por ti y qué es la inyección de instrucciones antes de conectarle la contabilidad.

En integraciones, el número es grande: más de 6.000 conectores y plugins de su mercado, con Gmail, Slack, QuickBooks, Stripe, Gusto, LinkedIn, Docusign, HubSpot, Canva y Shopify entre los ejemplos. Es el músculo que da el protocolo abierto que la propia empresa impulsó, y que explicamos en su momento: qué es MCP y por qué cambia la forma de usar la inteligencia artificial. Como próximos pasos promete un editor visual más completo para Shopify y, con permiso, acceso a sitios con contraseñas guardadas en 1Password.

De testimonios hay seis, y merece la pena mirar quién los firma: tres son empleados de Anthropic —el responsable del equipo de Claude Code, la responsable de diseño de comportamiento de modelos y el responsable del propio equipo de Duet— y tres son clientes, entre ellos una corredora inmobiliaria, el dueño de una cadena de restaurantes de unos 110 empleados en el sur de Florida y una estratega de marca. «Me encanta esa proactividad», dice la última. No hay ninguna cifra de rendimiento, ningún benchmark y ninguna métrica de cuántas veces acierta al decidir qué es urgente.

Mi lectura es que el anuncio es honesto en lo que cuenta y silencioso justo donde haría falta un número. Reconocer que el sistema puede equivocarse al juzgar la urgencia y que no puede mostrarte su navegador es más de lo que suele admitir una nota de lanzamiento, y la lista de acciones prohibidas incluso con tu permiso es la mejor idea del producto. Pero la pregunta que decide si esto sirve no es qué puede hacer: es con qué frecuencia molesta cuando no debe y calla cuando debería avisar. Esa cifra no existe en ninguna parte, y sin ella la propuesta se evalúa igual que las de Meta y OpenAI, por testimonios de clientes elegidos por la empresa.

Y luego está el coste real. Un agente proactivo incluido «gratis» en tu plan que gasta cuota mientras duermes es una forma elegante de que el producto se pague solo con tus límites de uso. No digo que sea abusivo, digo que es el dato que yo querría ver estimado antes de conectarle el correo y la contabilidad, y que ninguna de estas tres empresas lo publica.