Los auriculares con cable vuelven: ventas un 3% arriba en 2025 e ingresos un 20% arriba en 2026, y Bose lanza su primer modelo en 11 años

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Los auriculares con cable vuelven: ventas un 3% arriba en 2025 e ingresos un 20% arriba en 2026, y Bose lanza su primer modelo en 11 años

El mercado de auriculares con cable lleva dándose por muerto desde que Apple eliminó el jack de 3,5 mm del iPhone 7 en 2016. Diez años después, los datos dicen otra cosa. Las ventas de auriculares con cable crecieron un 3% en 2025 según los datos de Circana, y en el primer trimestre de 2026 los ingresos del segmento subieron un 20% interanual. No es una recuperación masiva. Es una señal de que una parte del mercado ha decidido que el cable tiene más sentido de lo que los fabricantes querían que creyéramos.

El precio medio de un auricular con cable de calidad es de aproximadamente 13 dólares (≈ 12 euros). El de uno inalámbrico de calidad comparable está en torno a 99 dólares (≈ 93 euros). La diferencia no es trivial. Y Bose acaba de anunciar sus primeros auriculares con cable en once años, lo que dice mucho sobre hacia dónde van las expectativas del mercado.

Desde 2006 he seguido el mercado de auriculares para wwwhatsnew, primero como nicho de entusiastas y luego como una de las categorías más competidas del hardware de consumo. El ciclo que estamos viendo ahora me recuerda más a una corrección de mercado que a una nostalgia pasajera.

Las ventas de auriculares con cable subieron un 3% en 2025 cuando todo el mundo los daba por muertos

El 3% de crecimiento en ventas y el 20% en ingresos en el mismo periodo cuentan dos historias diferentes. La primera es que no hay un boom de volumen: el mercado de cable no está vendiendo decenas de millones de unidades adicionales. La segunda es que los auriculares con cable que se venden ahora son significativamente más caros que los que se vendían hace cinco años. El consumidor que compra cable en 2026 no está comprando el auricular de 10 euros del bazar; está comprando modelos de gama media-alta con cables de alta fidelidad.

La evidencia más llamativa de esa tendencia es que Chanel —sí, la marca de moda— ha lanzado auriculares con cable a 14.800 euros. No tienen conectividad Bluetooth. No tienen cancelación de ruido activa. Tienen un cable y la firma de Chanel. El producto es explícitamente un objeto de lujo, no un dispositivo de audio de ingeniería superior. Y tiene compradores.

La tecnología retro que la Generación Z está recuperando, auriculares con cable incluidos, ya apuntaba a esta tendencia antes de que Circana la respaldara con datos. Lo que en 2024 parecía un nicho de nostalgia para jóvenes que no habían vivido la era analógica tiene ahora confirmación estadística en el mercado general.

¿Por qué los ingresos suben un 20% si solo venden un 3% más?

La diferencia entre crecimiento en unidades y crecimiento en ingresos es la parte más interesante del informe de Circana. Vender el 3% más de unidades pero generar el 20% más de ingresos implica un precio medio de venta significativamente más alto. El mercado de cable no está creciendo en volumen de masas; está creciendo en valor.

El segmento que tira de esos ingresos es la gama media-alta: auriculares de 50 a 300 euros con cables de cuatro hilos de cobre de alta conductividad, conectores de oro y carcasas de aluminio mecanizado. Es el segmento que estaba prácticamente muerto hace cinco años —las marcas habían dejado de invertir en I+D de cable porque toda la innovación iba a Bluetooth— y que ahora tiene demanda suficiente para justificar nuevos lanzamientos.

El 20% de crecimiento en ingresos también refleja la recuperación del segmento de cable estudio/profesional: micrófonos condensador conectados a cable, auriculares de monitorización para ingenieros de sonido y productores musicales que siguen prefiriendo cable por latencia cero y por no depender de batería durante sesiones largas.

Bose lanza sus primeros auriculares con cable en 11 años: la señal que nadie esperaba

La señal más inequívoca de que el cable está de vuelta no es Chanel ni las cifras de Circana. Es Bose. La empresa que perfeccionó la cancelación de ruido activa para Bluetooth y que lleva más de una década construyendo su catálogo exclusivamente sobre auriculares inalámbricos acaba de anunciar su primer modelo con cable desde 2015.

Que Bose haga este movimiento no es sentimentalismo. Bose tiene equipos de mercado y de ingeniería que toman decisiones basadas en datos de ventas, encuestas y proyecciones. Si están invirtiendo en un modelo de cable es porque ven demanda sostenida suficiente como para justificar el coste de desarrollo y lanzamiento.

El modelo anunciado por Bose se posiciona en la gama alta de rendimiento, no como producto de entrada. Esto confirma la tendencia identificada en los datos de Circana: el mercado de cable no está recuperando el volumen masivo de los tiempos pre-Bluetooth. Está construyendo un segmento premium que justifica márgenes más altos.

El 61,6% de los smartphones activos en septiembre de 2025 ya no tienen conector de jack de 3,5 mm, según datos de la industria. Eso significa que muchos compradores de auriculares con cable necesitan un adaptador o un conector USB-C, lo que añade fricción a la experiencia. Y aun así, las ventas crecen. El cable tiene tracción no a pesar de los adaptadores sino con ellos, lo que dice algo sobre la preferencia activa de una parte del mercado.

La historia de los auriculares con cable no es que vayan a remplazar a los inalámbricos. Es que van a coexistir como un segmento definido con su propio perfil de usuario y su propia curva de precios. Después de diez años de narrativa de «el cable ha muerto», eso es suficientemente interesante.