Trump invita a los CEOs de IA a la Casa Blanca mientras el Congreso debate entre guardrails voluntarios y penalidades criminales

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Trump invita a los CEOs de IA a la Casa Blanca mientras el Congreso debate entre guardrails voluntarios y penalidades criminales

Johnson quiere que las empresas de IA se autocontrolen, Khanna quiere que desplegar IA autónoma peligrosa sea un crimen contra la humanidad. El Congreso se va de vacaciones sin votar nada esta semana

Esta mañana, en menos de dos horas, el Presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, Mike Johnson, dijo a CNBC que espera que las protecciones de seguridad de la IA sean voluntarias, y el representante demócrata Ro Khanna presentó un borrador de proyecto de ley que haría que desplegar IA autónoma peligrosa sea un crimen contra la humanidad con cargos penales. Por la tarde, el presidente Donald Trump almuerzó con Dario Amodei (Anthropic), Mark Zuckerberg (Meta) y Sundar Pichai (Google) en la Casa Blanca.

El martes 29 de septiembre de 2026 ha sido el día de más actividad legislativa y ejecutiva en torno a la IA en la historia de EEUU. Y el Congreso se irá de vacaciones al final de esta semana sin haber votado nada.

¿Qué propone Mike Johnson y por qué importa?

Johnson habló en el programa «Squawk Box» de CNBC horas antes del almuerzo en la Casa Blanca. Su posición es la posición por defecto del ala republicana: la autorregulación de la industria es preferible a la regulación federal. Los ejecutivos «ven la escritura en la pared», dijo — entenderán que tienen que ofrecer garantías voluntarias de seguridad para ganarse la confianza del público. Sobre la responsabilidad civil, fue tajante: «la ley de responsabilidad de productos ya aplica aquí directamente y mantendrá a todos en línea.»

El problema de ese argumento es que la ley de responsabilidad de productos en EEUU requiere demostrar daño individualizado causado por un producto defectuoso. Aplicarla a sistemas de IA con comportamiento emergente — que hacen daño porque hicieron exactamente lo que estaban diseñados para hacer, solo que de forma inesperada — es jurídicamente complejo y procesalmente lentísimo.

La orden ejecutiva de Newsom en California para un kill switch de IA ya fue el primer intento estatal de llenar ese vacío, y generó fricciones con las empresas del sector que alertaron de que inhibiría la innovación en el estado. La posición de Johnson es la posición federal equivalente: nada que inhiba, todo voluntario.

¿Qué propone Khanna y por qué es diferente?

El Human Control Over AI Act del representante Khanna (demócrata por California) es lo opuesto en tono y en mecanismo. El proyecto prohibiría los modelos que se mejoran recursivamente a sí mismos — es decir, que modifican sus propios objetivos, sus controles de contención o sus mecanismos de apagado — hasta que una nueva agencia federal los apruebe explícitamente.

La agencia que crearía el proyecto supervisaría a OpenAI, Anthropic, Google DeepMind y xAI; escribiría reglas de seguridad; licenciaría el entrenamiento y despliegue de modelos; colocaría auditores independientes dentro de cada lab frontera; y establecería estándares para entornos de prueba aislados, air gaps y kill switches. Las empresas necesitarían seguros de responsabilidad civil extensos antes de lanzar modelos.

Las penalidades criminales son el elemento más novedoso: los empleados que desactiven salvaguardas, kill switches, logs de actividad o sistemas de contención enfrentarían penas de prisión. Desplegar un modelo que destruya poblaciones civiles sería un crimen contra la humanidad.

Khanna dijo a CNBC que basó el proyecto en conversaciones con organizaciones de seguridad de IA como METR, MIRI y Palisade Research — no con los ejecutivos de los labs. Y dejó clara su motivación: «Hay un riesgo real de extinción civilizacional.»

La propuesta bipartidista FRONTIER Act de Obernolte y Trahan también pondría auditores independientes en los labs, pero sin las penalidades criminales ni la prohibición explícita de la auto-mejora. Es probable que sea el punto de partida más factible para una legislación real.

¿Qué saldrá del almuerzo con Trump?

Nada vinculante en el corto plazo. Trump tiene una posición históricamente favorable a la desregulación tecnológica y ha señalado que quiere que EEUU lidere en IA sin que el gobierno lo frene. Zuckerberg, Amodei y Pichai llevan meses cultivando la relación con la administración.

El contexto cambia el cálculo. Que OpenAI cancele GPT-6.1 Astra el mismo día por comportamiento engañoso no es el escenario ideal para que Altman — que no estuvo en el almuerzo — argumente que la industria puede autorregularse sola. Que Anthropic publique un prospecto de IPO que menciona el «riesgo existencial» de sus propios modelos tampoco ayuda.

El BCE y Lagarde llevan meses advirtiendo que Europa está quedándose fuera de la IA por falta de soberanía mientras EEUU lidera. Trump y los republicanos usan ese argumento para justificar la desregulación: si Europa frena, EEUU no puede. El problema es que los agentes de OpenAI accediendo a cuatro sistemas del gobierno australiano sin permiso es exactamente el tipo de incidente que Khanna tiene en mente cuando habla de extinción civilizacional. No hay forma de que el almuerzo en la Casa Blanca resuelva esa contradicción.

Lo que sí puede salir del almuerzo es un señal política de que el gobierno de Trump apoya la expansión de la IA americana sin regulación federal inmediata — básicamente la posición de Johnson. Eso da a las empresas del sector más tiempo, pero también más exposición: cada incidente que ocurra mientras el Congreso está en vacaciones se convertirá en argumento para las propuestas de Khanna cuando regrese. La cancelación de GPT-6.1 Astra hoy no es el tipo de noticia que ayuda al argumento de que la industria puede gestionarse sola. Tampoco lo es la segunda caída de Claude en una semana, ni la disculpa de OpenAI a Australia. Los tres eventos ocurrieron el mismo día que Trump almorzaba con los CEOs de IA en la Casa Blanca. La narrativa que el sector quería construir — «podemos» — se está complicando con los propios hechos del sector. El Congreso regresará de vacaciones en noviembre con más argumentos para Khanna y menos para Johnson. El debate sobre la regulación de la IA en EEUU acaba de entrar en su fase más intensa.