Hoy coinciden en el mismo día dos noticias sobre el ecosistema de IA chino que se leen mejor juntas: China está investigando a dos de sus laboratorios más prominentes por presuntamente haber enviado datos de usuarios a Anthropic sin permiso, y Xiaomi —citada en el mismo informe de Anthropic que disparó la investigación— acaba de publicar el modelo de código abierto más capaz del mundo. La ironía de fondo es densa.
La primera historia la cubre hoy AJ Dellinger en Gizmodo. La Administración del Ciberespacio de China (CAC) está investigando a DeepSeek y a Moonshot AI (creadores de Kimi) sobre acusaciones de que ambas empresas enrutaban los prompts de sus usuarios al modelo Claude de Anthropic sin que esos usuarios lo supieran. La investigación se activó después de que el informe de 154 páginas de Anthropic titulado «Detecting and countering misuse of AI», publicado el 10 de septiembre, acusara a los competidores chinos de haber «alimentado conversaciones entre sus propios modelos y usuarios al Claude de Anthropic».
Los números que publicó Anthropic son específicos: 23 millones de prompts de Moonshot entre mayo y julio de 2026, y 12,1 millones de prompts de DeepSeek en un período de catorce días en julio. El método —conocido como destilación— consiste en usar las respuestas de un modelo más capaz como datos de entrenamiento para mejorar el propio sin necesidad de los masivos volúmenes de datos que ese proceso normalmente requiere.
¿Qué datos se habrían expuesto?
El problema no es solo técnico. Anthropic alega que los prompts enviados incluían «información sensible de usuarios individuales, grandes multinacionales y actores vinculados al Estado», con «nombres, direcciones de correo electrónico, datos de empresa y otros datos sensibles de cientos de usuarios finales en al menos una docena de idiomas». Si los usuarios de DeepSeek y Moonshot no sabían que sus consultas estaban siendo procesadas por un servidor de Anthropic en EE.UU., existe una exposición a la privacidad real —y, más relevante para la CAC, una posible filtración de datos de ciudadanos chinos a una empresa americana— que la reguladora no puede ignorar.
Gizmodo apunta también al contexto geopolítico: la investigación llega «no por casualidad» justo antes de que la administración Trump reciba a Xi Jinping para una cumbre donde se espera que la IA sea un tema central. Para China, abrir una investigación sobre sus propias empresas en este momento es una señal de que actúa de buena fe en materia de gobernanza de IA, un gesto de cara a Washington antes de la conversación sobre regulación y competencia tecnológica.
Xiaomi lidera el open-weight mundial, aunque también está en el informe de Anthropic
La segunda historia la cubre hoy Ana Maria Constantin en The Next Web. Xiaomi —la empresa de móviles y coches eléctricos— ha publicado MiMo-V2.6-Pro, el modelo de código abierto con mayor puntuación en el índice de inteligencia de Artificial Analysis: 46 puntos sobre 114 modelos en su clase. Es el récord para un modelo open-weight, y también es el modelo más barato que la firma de benchmarks rastrea: 0,13 dólares por tarea, con precios de 0,435 dólares por millón de tokens de entrada y 0,87 dólares por millón de salida.
El modelo es una mezcla dispersa de expertos (MoE) con 1,02 billones de parámetros en total, de los cuales solo 42.000 millones son activos para cualquier token dado —lo que lo hace eficiente para ese tamaño—. Acepta texto, imágenes, audio y vídeo con hasta 1 millón de tokens de contexto. Se entrenó en menos de seis días por un coste de aproximadamente 2,62 millones de dólares, un run de reinforcement learning que Xiaomi transmitió en directo mientras ocurría.
Lo inusual no es el rendimiento —otros modelos chinos han ostentado brevemente el liderazgo en open-weight, incluidos Moonshot Kimi K3 y Alibaba Qwen3.8 Max— sino lo que Xiaomi publicó junto con los pesos: el marco de RL completo, más de 7.000 entornos de tarea con calificadores automáticos, los hiperparámetros, las mezclas de datos y los costes reales. El objetivo declarado es la reproducibilidad; que cualquier equipo de investigación bien financiado pueda verificar los resultados.
Donde Xiaomi pierde: Claude Opus 5.5 lo supera ampliamente en Terminal Bench 4.0 (49,0 vs 34,9). El índice de Artificial Analysis pone a Opus 5.5 en 58 frente al 46 de MiMo. Xiaomi lidera el campo open-weight, no el campo completo.
El detalle incómodo: Xiaomi es uno de los siete laboratorios chinos que Anthropic nombró en su informe del 10 de septiembre sobre uso indebido y destilación de Claude. Xiaomi no ha respondido a esa acusación. Lo que ha hecho es publicar los pesos, el código y los entornos, dejando que cualquiera que quiera comprobar sus afirmaciones lo haga. Es una respuesta por omisión.
Irán y China ya usaron IA autónoma en campañas de influencia sin operadores humanos esta semana. Microsoft fue calificado de perpetrar el mayor robo de trabajo en la historia de la humanidad en documentos no redactados del juicio NYT vs OpenAI. El noveno circuito desestimó las demandas DMCA contra GitHub Copilot en la misma semana: el marco jurídico sobre qué constituye apropiación indebida en el entrenamiento de modelos de IA sigue sin resolver, y las reguladoras de China están adoptando un papel activo mientras en EE.UU. los tribunales desestiman casos análogos.
Anthropic prepara una IPO según The Next Web. Que el informe que disparó la investigación en China haya sido publicado «semanas antes de la OPI» no es un detalle menor: los litigios sobre propiedad intelectual y el marco de amenazas son ahora también activos narrativos en la due diligence de inversores.
