Anthropic va a salir a bolsa. No hay fecha, no hay precio, no hay ticker oficial todavía, pero la empresa que hace Claude presentó de forma confidencial su borrador de S-1 ante la SEC el 1 de junio de 2026, y el mercado lleva meses ajustando su comportamiento a ese dato. El ajuste no es menor: según seis inversores citados por el Financial Times, la valoración objetivo en el momento del debut podría ser de 2 billones de dólares o más —algunos apuntan a 3 billones—, lo que convertiría la OPI de Anthropic en la mayor de la historia. Una cifra así no entra en el mercado sin desplazar todo lo demás.
Eso es exactamente lo que está ocurriendo. Bloomberg publicó el 31 de agosto un despacho firmado por Bailey Lipschultz y Anthony Hughes con un argumento central: la magnitud de la oferta de Anthropic está absorbiendo la atención de los grandes inversores institucionales y fondos soberanos —los compradores naturales de cualquier OPI grande— y forzando a otras empresas a replantear sus planes de debut. OpenAI ya aplazó su propia salida a 2027. Y empresas más pequeñas o menos vinculadas a la inteligencia artificial tienen un problema de visibilidad que antes no tenían.
¿Qué hace que la OPI de Anthropic sea diferente a las megasalidas anteriores?
La respuesta está en la velocidad del crecimiento, que no tiene precedente razonable en la historia de las OPIs tecnológicas. El run-rate de ingresos —la anualización del mes más reciente, la cifra que la propia Anthropic divulga en cada ronda— era de aproximadamente 9.000 millones de dólares a finales de 2025. En julio de 2026, CNBC y Bloomberg confirmaron que había alcanzado 65.000 millones de dólares: un incremento de más de siete veces en menos de ocho meses. Para comparar: en el mismo periodo, OpenAI pasaba de aproximadamente 20.000 millones a 40.000 millones.
La Serie H, cerrada el 28 de mayo de 2026 con líderes como Altimeter, Sequoia, Greenoaks y Dragoneer, valoró la empresa en 965.000 millones de dólares post-money —superando a OpenAI por primera vez— y levantó 65.000 millones de dólares, el mayor round de la historia del capital riesgo. Amazon, Google, AMD, Micron, Samsung y SK Hynix participaron como socios estratégicos. El compromiso de cómputo que hay detrás de eso —hasta 5 GW con Amazon, múltiples GW de TPU con Google, el contrato con SpaceX de 1.250 millones de dólares al mes hasta 2029— da una idea de la escala de infraestructura que requiere operar en ese nivel.
En wwwhatsnew.com llevamos meses siguiendo la trayectoria de Anthropic ronda a ronda: la Serie G a 380.000 millones de febrero de 2026 ya parecía una cifra imposible de mantener. En cuatro meses la empresa más que duplicó esa valoración. La velocidad es lo que tiene a los bancos de inversión en modo de urgencia.
La ventana estimada para el debut es octubre de 2026, aunque septiembre sigue siendo posible. El destino previsto es Nasdaq. Los bancos líderes de la operación serían Morgan Stanley, Goldman Sachs y JPMorgan, con Wilson Sonsini —el bufete que asesoró la OPI de Google en 2004— en la preparación legal. Nada de esto está confirmado oficialmente.
¿Por qué la llegada de Anthropic obliga a otras empresas a replantear sus fechas?
El mecanismo es lo que los banqueros llaman crowding out, y Bloomberg lo documenta con nombres propios. Rob Stowe, jefe de mercados de capitales de renta variable para América de Barclays, lo explica sin rodeos: «Es un poco más complicado, por eso espero un septiembre muy activo que se extienda hasta octubre… Habrá mucha actividad, pero estará concentrada en unas pocas ventanas.» Eddie Molloy, codirector global de renta variable de Morgan Stanley, añade que las OPIs no vinculadas a IA, aeroespacial o defensa «han sido más complicadas» y que las empresas de pequeña o mediana capitalización ajenas a esas megatendencias «han tenido más dificultades para captar la atención de los compradores». J.D. Moriarty de Bank of America lo dice de forma más directa: «Si una empresa es más pequeña, hay que recomendar un poco más de cautela. La probabilidad de que el mercado se muestre indiferente es alta porque hay muchas operaciones grandes entre las cuales elegir.»
Hay un precedente cuantificado que los bancos están usando internamente para calibrar el riesgo. La OPI de SpaceX en junio de 2026 recaudó 85.700 millones de dólares con una valoración de 1,77 billones en su debut —la mayor OPI de la historia hasta ese momento, con un primer día de +19%. En el mes previo al debut de SpaceX, 14 empresas de tamaño considerable se apresuraron a salir. Acumulan una pérdida promedio ponderada de 9,5%. El calendario también aprieta por razones externas: reunión de la Fed a mediados de septiembre, inflación por encima de previsiones y las elecciones de mitad de mandato en noviembre.
OpenAI ya tomó la decisión de aplazar su propio debut a 2027, con la CFO Sarah Friar confirmando el horizonte a algunos socios. Los bancos, según reporta Bloomberg, dijeron tanto a Anthropic como a OpenAI que quien salga primero tendrá acceso preferencial a los flujos de capital que persiguen exposición a IA. Eso explica la prisa de Anthropic y la resignación de OpenAI.
Candidatas que esperan en la cola: la firma de nube Nscale, Oura Health (anillos inteligentes), los proveedores de energía para centros de datos Aggreko y CoVolt Power, SB Energy (respaldada por SoftBank, con valoración de más de 5.000 millones) y Switch Inc. (cerca de 50.000 millones incluyendo deuda). Doug Adams de Citigroup espera que al menos media docena de empresas recauden más de 1.000 millones de dólares cada una entre el Día del Trabajo y las elecciones, pero en ventanas muy comprimidas.
¿Cuáles son los riesgos que el prospecto de Anthropic no puede ocultar?
El crecimiento es extraordinario. Los riesgos también lo son. Hay que separarlos por categoría para no confundir el entusiasmo con el análisis.
El problema del run-rate: hemos comprobado en wwwhatsnew.com que muchos medios presentan el run-rate de 65.000 millones como si fueran ingresos contables. No lo son. Es la anualización del mes más reciente —el equivalente a mirar la velocidad del coche en el momento de medición y proyectarla al año completo. Los ingresos contables reales de 2026 se estiman entre 20.000 y 26.000 millones según distintos analistas. La diferencia importa cuando alguien paga 2 billones de valoración.
El beneficio operativo de Q2: el Wall Street Journal informó en mayo de que Anthropic proyectó un beneficio operativo de 559 millones de dólares en el segundo trimestre, su primer trimestre positivo. Pero el analista Ed Zitron y otros señalaron que ese trimestre coincidió con un descuento de rampa en el contrato de cómputo con SpaceX —reducción temporal de costes, no reducción estructural. La propia empresa reconoció que «puede no seguir siendo rentable en todo el año» debido al aumento previsto del gasto en cómputo.
El acuerdo de copyright: el caso Bartz v. Anthropic se saldó con un acuerdo de 1.500 millones de dólares —descrito por el abogado demandante Justin Nelson como «el mayor recobro de copyright de la historia»—, con aprobación final del tribunal el 20 de julio de 2026. El litigio de editoras musicales encabezado por Concord Music sigue en curso.
La estructura de gobernanza: Anthropic es una Public Benefit Corporation (PBC) de Delaware con un Long-Term Benefit Trust (LTBT) superpuesto —un órgano independiente de miembros sin interés económico que, según un cronograma de hitos, llegará a elegir a la mayoría del consejo. Además, Bloomberg reportó en agosto que Dario Amodei y los cofundadores recibirán acciones de voto múltiple antes de la OPI, pese a que Amodei posee aproximadamente un 2% de la empresa. Los analistas de gobernanza lo resumen sin suavizar el lenguaje: los accionistas públicos no tendrán palancas reales de control. Para inversores con mandatos ESG, el LTBT puede ser atractivo como garantía de misión a largo plazo. Para inversores que quieren que el capital hable, es una advertencia estructural.
¿Qué opciones tiene un inversor español o europeo que quiera exposición a Anthropic?
Ninguna directa hasta que la empresa cotice. El mercado secundario privado está reservado a inversores acreditados con importes elevados, y Anthropic mantiene restricciones de transferencia estrictas: una venta sin aprobación previa de la empresa sería nula.
La vía más accesible en este momento pasa por dos acciones cotizadas con participación relevante en Anthropic: Amazon (AMZN) y Alphabet (GOOGL). Amazon ha invertido 8.000 millones de dólares desde 2023, con una participación valorada en papel en aproximadamente 74.200 millones según el propio informe interno de Amazon de abril de 2026. Alphabet tiene compromisos de hasta 40.000 millones adicionales. En ambos casos, Anthropic representa una fracción del negocio total, pero una fracción que en el entorno actual de IA es cada vez más relevante para las valoraciones. Para exposición más directa, el KraneShares Artificial Intelligence & Technology ETF (AGIX) incluye posición pre-OPI. Direxion ha solicitado a la SEC lanzar ETFs apalancados —Daily Anthropic Bull 2X «CLAU» y Bear 2X «CLAD»— condicionados a que la empresa cotice. Ningún fondo soberano europeo participó en la Serie H; sí lo hicieron GIC y Temasek (Singapur) y MGX (Abu Dabi).
Lo que cambia fundamentalmente el análisis es la publicación del S-1 público, que llegará antes o después del debut y revelará el cap table real, los financieros auditados, el ticker y el rango de precios fijados por los bancos. Hasta ese momento, cualquier cifra de valoración —incluyendo los 2 o 3 billones que circulan— son proyecciones de inversores con skin in the game, no datos auditados. La regla básica del IPO investing se aplica aquí más que en ningún sitio: el prospecto es el documento que importa, no la nota de prensa.
