China construye rascacielos residenciales con una máquina que sube un piso en 80 minutos y trabaja varios a la vez

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China construye rascacielos residenciales con una máquina que sube un piso en 80 minutos y trabaja varios a la vez

China ha llevado la automatización de la construcción de edificios residenciales a un nivel que no tiene equivalente occidental. El China Construction Third Engineering Research Institute desarrolló la primera «Residential Building Machine» — una plataforma de construcción automatizada de 270 toneladas que se desplaza verticalmente a medida que el edificio crece, y que puede subir un piso completo (3 metros de altura) en solo 80 minutos, según Interesting Engineering.

El sistema cubre simultáneamente 5-8 pisos estructurales a la vez — es decir, mientras en el piso 30 se están vertiendo los muros del nuevo piso, en el piso 26 se están instalando ventanas y en el piso 23 se están pintando las paredes, permitiendo que mientras la parte superior construye la estructura nueva, los pisos inferiores del armazón pueden estar en fases de decoración y acabados interiores. Eso elimina la secuencia lineal (terminar la estructura completa antes de empezar los acabados) que ralentiza la construcción convencional.

Cómo funciona y en qué se diferencia de la construcción modular

La «Residential Building Machine» es una evolución de la «Air Building Machine» que China ya usaba en la construcción de rascacielos comerciales (como el China ZUN Tower de Beijing, 528 metros, 118 pisos, donde el sistema ahorró más de 100 días de construcción y 60 millones de RMB — unos 8 millones de euros). La versión residencial es más de un 70% más ligera y más versátil: puede adaptarse a diferentes sistemas estructurales gracias a un sistema de puntos de apoyo en la pared exterior que no depende de una arquitectura fija.

Esto es diferente de la construcción modular (fabricar módulos completos en fábrica y ensamblarlos en obra), aunque China también lidera esa categoría. La empresa Broad Group Holon construyó en enero de 2024 un edificio de 26 pisos en Hunan en solo 5 días usando módulos de 12 × 3 × 2,4 metros fabricados en planta. La «Residential Building Machine» es para construcción in-situ (sin módulos prefabricados) pero con la misma velocidad que promete la modularización.

El alcance del sistema más allá de edificios residenciales

Lo que empezó como solución exclusiva para rascacielos de oficinas de más de 50 plantas se ha extendido progresivamente a varios tipos de obra con diferentes necesidades de altura y velocidad: edificios residenciales de entre 30 y 60 pisos, puentes, instalaciones de energía nuclear, e infraestructura industrial. La fábrica inteligente de China Construction Technology en Shenshan, Shenzhen, produce componentes prefabricados para este tipo de proyectos con 17 líneas de producción, 34 tipos de componentes y 25 robots industriales, con una producción anual de 10.000 módulos.

El interés internacional existe — el Medio Oriente está en conversaciones activas — pero la adopción fuera de China es significativamente más lenta que dentro del mercado doméstico. El sistema requiere una cadena de suministro de fabricación de acero robusta y un ecosistema de proveedores que no siempre existe fuera del contexto industrial chino. El Medio Oriente es el mercado extranjero más avanzado en las conversaciones de adopción.

Kimi K3 de Moonshot AI demuestra que China tiene capacidad de desarrollar tecnología punta con restricciones de recursos: el mismo pragmatismo de «hacer más con menos» que aplicó al entrenamiento de modelos con chips limitados se aplica a la industria de la construcción con automatización que maximiza la producción por metro de andamio y hora de trabajo. La inversión de Google y Anthropic de $40.000M en infraestructura física es el tipo de proyecto que requiere exactamente la capacidad de construcción acelerada que la «Building Machine» china puede proveer para los centros de datos que necesitan esas inversiones. La arquitectura GPU licensable de Oxmiq muestra cómo la especialización en un componente clave y su licenciamiento a terceros es el modelo de negocio que la tecnología china de construcción también está siguiendo: dominar la plataforma, licenciarla, expandir el mercado.

Mi valoración

Lo que más me convence de la «Residential Building Machine» es la especificidad de sus ventajas: no es solo «más rápido» — es la eliminación de la secuencia lineal que hace que la construcción convencional sea tan lenta. Que se pueda estar acabando un piso mientras se construyen los superiores es una eficiencia de proceso que en otros sectores industriales (como la manufactura automovilística) lleva décadas aplicándose, y que la construcción ha tardado mucho en adoptar.

Lo que más me preocupa de la narrativa de «China construye en 5 días» es la confusión entre el sistema de Building Machine (construcción in-situ acelerada) y los módulos prefabricados de Broad Group Holon. Son tecnologías diferentes con aplicaciones distintas y ventajas/desventajas distintas. Los medios occidentales tienden a fusionarlas en un solo «China construye magia», lo que oscurece qué sistema funciona para qué tipo de proyecto.

Preguntas frecuentes

¿Se puede aplicar la «Residential Building Machine» a edificios pequeños?

El sistema está optimizado para edificios de 30 pisos en adelante, donde el tiempo de amortización de los 270 toneladas de equipamiento se compensa con la velocidad ganada. Para edificios de menos de 10-15 pisos, los sistemas convencionales de andamiaje siguen siendo más económicos. La tecnología tiene un mínimo de escala.

¿Estos edificios son estructuralmente equivalentes a los construidos de forma convencional?

Sí, según los ingenieros del proyecto. El sistema automatiza el proceso de construcción, no el diseño estructural. Los mismos materiales (hormigón armado, acero) se usan con las mismas especificaciones estructurales. Lo que cambia es la velocidad y el nivel de organización simultánea de las fases de obra.

¿Por qué China está tan avanzada en construcción automatizada?

Varios factores convergen: la escala de su mercado inmobiliario (que necesita millones de viviendas nuevas cada año), la disponibilidad de inversión industrial pública, y la integración vertical entre las empresas estatales de construcción y los institutos de investigación que desarrollan la tecnología. Las empresas privadas occidentales de construcción raramente tienen incentivos económicos para inversiones de I+D de este tipo cuando los márgenes del sector son tan ajustados.