X y las discográficas llegan a un acuerdo silencioso en la demanda de 250 millones por copyright musical

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X y las discográficas llegan a un acuerdo silencioso en la demanda de 250 millones por copyright musical

X y un grupo de editoras musicales lideradas por la Asociación Nacional de Editores de Música (NMPA) han acordado desestimar sus respectivas demandas, según documentos judiciales presentados el 18 de julio. Los términos del acuerdo no se han hecho públicos. Ambas partes pidieron al tribunal que desestimara los casos «con perjuicio», lo que significa que no pueden volver a presentarse. Una disputa de tres años que comenzó con una demanda de $250 millones contra Twitter termina en acuerdo discreto.

Lo reporta Jackson Chen en Engadget el 18 de julio.

Cómo llegaron aquí

La historia empieza en 2023. El grupo de editoras musicales liderado por la NMPA presentó una demanda de 250 millones de dólares contra Twitter —que ya era X para entonces— alegando que la plataforma permitía la infracción masiva de copyright musical por parte de sus usuarios sin hacer nada para impedirlo. El caso señalaba que Twitter era la única plataforma de redes sociales importante que no tenía un acuerdo de licencia con las editoras musicales, mientras que YouTube, TikTok, Meta y Spotify sí los tenían.

Twitter/X respondió en 2025 con su propia demanda contra las editoras, alegando que estas habían incurrido en prácticas anticompetitivas para obligar a la plataforma a firmar licencias a precios artificialmente inflados. X también solicitó al tribunal, tan recientemente como el mes pasado, que desestimara el caso alegando que no debería ser responsable de la piratería de sus usuarios.

La desestimación «con perjuicio» sugiere que se llegó a algún tipo de acuerdo económico o contractual, aunque ninguna de las partes lo ha confirmado ni explicado.

Las consecuencias de no tener acuerdo de licencia

La ausencia de acuerdo de licencia musical en X fue durante años uno de los puntos de diferencia más claros con sus competidores. Cuando un usuario subía un vídeo con música de fondo en Instagram, YouTube o TikTok, la plataforma podía silenciar el audio, bloquear el vídeo o — en el modelo más avanzado de YouTube con Content ID — redirigir los ingresos de publicidad de ese vídeo al propietario de la música. Eso solo es posible si la plataforma tiene un acuerdo de licencia que incluye esos mecanismos.

Sin acuerdo, X no tenía ese sistema. Los vídeos con música protegida existían en la plataforma sin que los propietarios de la música recibieran compensación. La demanda de las editoras cuantificó esa situación en $250M.

Los algoritmos de Spotify que personalizan las recomendaciones musicales son el otro extremo del mismo espectro: plataformas que no solo no infringen el copyright sino que pagan por él y lo usan para generar valor para el usuario. La demanda de Meta por 1,4 billones de dólares relacionada con adicción a redes sociales muestra que las demandas masivas son el instrumento que los titulares de derechos y las víctimas tienen para negociar con plataformas que de otro modo ignorarían las reclamaciones. Bluesky, Mastodon y Threads han gestionado la cuestión del copyright musical de forma diferente desde el principio, ya sea prohibiendo el uso de música comercial o negociando acuerdos limitados.

El acuerdo probablemente incluye alguna combinación de pago por los daños pasados y un acuerdo de licencia hacia adelante. Lo segundo explicaría el interés de X en resolver: operar sin acuerdo de licencia mientras lanza un programa de monetización para creadores (donde los vídeos con música son comunes) creaba una exposición legal permanente.

X también introdujo en los últimos meses su propio editor de vídeo nativo — con subtítulos automáticos y pantalla verde — precisamente para fomentar la creación de contenido original en la plataforma en lugar de la reutilización de vídeos de otras plataformas. El acuerdo de licencia con las editoras musicales es coherente con esa estrategia: si quieres que los creadores produzcan más contenido original en X y ese contenido puede incluir música, necesitas el acuerdo de licencia.

La fecha del settlement es también relevante: llega en el mismo mes en que X lanzó el crackdown de Grok contra el robo de contenido. X parece estar reconstruyendo su posición frente a los propietarios de derechos tanto en el plano judicial como en el técnico al mismo tiempo.

Mi valoración

El settlement silencioso de X con las editoras musicales es una victoria discreta para la industria musical y una señal de que X finalmente reconoció que no tener acuerdo de licencia era insostenible en el contexto del programa de ingresos compartidos para creadores. Los creadores de X publican constantemente vídeos con música, y ese uso sin licencia era la base de la demanda.

Lo que más me convence del resultado es la desestimación «con perjuicio»: las dos partes no querían dejar la puerta abierta a futuras demandas sobre los mismos hechos, lo que implica que hay un acuerdo real y no solo el cansancio del litigio. Lo que más me preocupa es la opacidad: sin conocer los términos, no se puede evaluar si X pagó algo cercano a lo que debe por tres años de uso sin licencia.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que la demanda se desestimó «con perjuicio»?

Una desestimación «con perjuicio» (with prejudice) es definitiva: ninguna de las partes puede volver a presentar la misma demanda ante ningún tribunal. Es el tipo de cierre que acompaña a los settlements donde ambas partes llegan a un acuerdo negociado, en contraste con una desestimación «sin perjuicio» que dejaría abierta la posibilidad de volver a litigar.

¿X tiene ahora un acuerdo de licencia con las editoras musicales?

Los términos del acuerdo no se han hecho públicos, así que no se puede confirmar si incluye un acuerdo de licencia hacia adelante. Lo razonable sería que sí lo incluya, dado que la disputa original era sobre la ausencia de ese acuerdo.

¿Cuánto pagó X a las editoras musicales?

No se ha divulgado ninguna cantidad. Los acuerdos en disputas de copyright suelen incluir un pago por los daños pasados, pero ambas partes guardaron silencio sobre los términos financieros.