TeraWulf era una empresa minera de Bitcoin. Hoy es, en esencia, un proveedor de infraestructura de IA. El acuerdo con Anthropic que firmó el 6 de julio de 2026 es el mayor de su historia y supera su capitalización bursátil.
TeraWulf (Nasdaq: WULF) anunció el lunes que firmó un contrato de arrendamiento de 20 años con Anthropic para su campus de datos Justified Data en Hawesville, Kentucky, a unos 100 kilómetros al suroeste de Louisville. El acuerdo, revelado en un formulario 8-K presentado ante la SEC, prevé una capacidad de 401 megavatios y generará aproximadamente 19.000 millones de dólares (unos 16.530 millones de euros al cambio actual de 0,87 €/USD) en ingresos contratados a lo largo de su vigencia inicial. Las acciones de TeraWulf subieron más del 17% en las primeras horas del lunes, extendiendo una ganancia del 107% en lo que va de año.
La estructura de pagos es concreta: 250 millones de dólares (unos 217 millones de euros) en los 14 días siguientes a la firma, 150 millones adicionales antes del 31 de diciembre de 2026, y aproximadamente 130 millones en una fecha posterior. El primer suministro de energía está previsto para la segunda mitad de 2027.
Por qué los mineros de Bitcoin se convierten en constructores de centros de IA
La migración de la minería de criptomonedas hacia la infraestructura de IA no es casualidad. Los mineros controlan exactamente lo que los centros de datos de IA necesitan y que es más difícil de conseguir: grandes contratos de suministro eléctrico, terrenos con acceso a la red de transmisión, sistemas de disipación de calor, y experiencia operando entornos de alta densidad computacional.
Lo que no tienen de forma nativa es la electrónica específica de IA: las GPU de Nvidia y los sistemas de interconexión que requieren los modelos de lenguaje. Pero eso se puede alquilar o contratar con un inquilino como Anthropic. Lo que no se puede construir en semanas es una subestación eléctrica de 400 megavatios ni un edificio capaz de disipar el calor que genera.
Anthropic ya tiene un historial amplio de acuerdos de infraestructura: en mayo de 2026 firmó con SpaceX para usar toda la capacidad del superclúster Colossus 1 con 220.000 GPU de Nvidia, un acuerdo de 1.250 millones de dólares mensuales según el S-1 de SpaceX. Tiene también compromisos con Amazon (hasta 5 GW) y Google/Broadcom (5 GW desde 2027), además de la propia inversión de 50.000 millones de dólares en infraestructura americana con Fluidstack.
El deal de TeraWulf en perspectiva: a una tasa implícita de ~950 millones de dólares por año para 401 MW, este acuerdo establece un precio de referencia para lo que los hyperscaladores de IA están dispuestos a pagar por capacidad de cómputo dedicada. Ese benchmark va a presionar los precios de toda la cadena, incluyendo los costes energéticos para los mineros de Bitcoin que aún no han pivotado.
La ironía de la inversión circular
TeraWulf no abandonó completamente el Bitcoin. La empresa tiene el modelo de negocio más honesto del sector: en su memoria anual de 2025 declaró que la computación de alto rendimiento (IA) se ha convertido en su motor de crecimiento principal, mientras la infraestructura de minería heredada se opera «oportunistamente». Es un término elegante para decir: si el Bitcoin vale la pena minarlos, lo hacemos; si no, preferimos la certeza de un contrato de 20 años.
Las tensiones energéticas del auge de los centros de datos de IA son el telón de fondo de esta operación. La IEA proyecta que los centros de datos de IA necesitarán entre 50 y 100 gigavatios adicionales antes de 2030, una demanda que el sistema eléctrico actual no puede absorber sin inversión masiva en generación y transmisión. Un operador que ya tiene contratos de suministro eléctrico firmados, como TeraWulf en Hawesville, tiene una ventaja estructural que no se puede replicar en meses.
La simultaneidad del deal con la venta de participación en otro activo no es coincidencia. TeraWulf vendió su 50,1% en la joint venture Abernathy en Texas a Fluidstack por aproximadamente 530 millones de dólares, recuperando con prima una inversión de 450 millones. El mensaje es claro: fuera los activos minoritarios y compartidos, dentro los proyectos propietarios y de gran escala.
Qué significa para Anthropic y para la carrera de infraestructura
Desde la perspectiva de Anthropic, este acuerdo es una pieza más en la estrategia de diversificar proveedores de cómputo para no depender exclusivamente de los hyperscalers. La promesa de que sus centros de datos no encarecerán la luz de los vecinos tiene una implementación más concreta en Kentucky: Hawesville es una zona industrial, no un suburbio, y el acceso energético del campus Justified Data está construido sobre infraestructura industrial preexistente.
CoinShares estimó en marzo de 2026 que los mineros cotizados en bolsa podrían obtener hasta el 70% de sus ingresos de IA y computación de alto rendimiento a finales de año, frente al 30% actual. TeraWulf tiene 839 MW de capacidad IT arrendada en su portfolio tras este acuerdo, lo que lo convierte en uno de los operadores de infraestructura de IA más grandes entre los que proceden del sector minero.
Cinco datos verificables del acuerdo: 401 MW de capacidad; 19.000 millones USD (~16.530 M€) de ingresos contratados; plazo 20 años; campus en Hawesville, Kentucky; primer suministro H2 2027. El acuerdo más próximo en escala es el deal de Google con SpaceX por 920 millones de dólares mensuales por 110.000 GPU, según datos del S-1.
Mi valoración
Llevo siguiendo la intersección entre criptomonedas e infraestructura tecnológica desde los primeros anuncios de mining centers para IA en 2023. El deal de TeraWulf no me sorprende; lo que sí me llama la atención es la escala y el plazo.
Lo que más me convence es la lógica financiera para ambas partes. Anthropic asegura capacidad de cómputo sin depender de la hoja de ruta de inversión de Amazon o Google. TeraWulf convierte activos físicos en un flujo de caja predecible a 20 años que vale más que su capitalización bursátil. Es una rareza en el sector tech: un acuerdo donde ambas partes ganan de forma obvia y medible.
Lo que más me preocupa es la dependencia implícita. Si Anthropic tiene problemas financieros o cambia de estrategia antes de 2027, la fase de construcción del campus en Hawesville podría paralizarse. Un contrato de 20 años tiene cláusulas de salida, y no son públicas.
Mi predicción: veremos tres o cuatro transacciones similares (minero de cripto + empresa de IA de frontera) antes de finales de 2026. El modelo está validado; ahora lo replican los competidores de TeraWulf.
Preguntas frecuentes
¿Qué es TeraWulf y por qué importa en IA?
TeraWulf es una empresa americana fundada para minar Bitcoin usando energía de bajo coste. En 2024-2025 pivotó hacia la infraestructura de IA, aprovechando que sus activos físicos (contratos de suministro eléctrico, terrenos conectados a la red) son exactamente lo que los centros de datos de IA necesitan y que es difícil construir desde cero. El deal con Anthropic es el más grande de su historia y consolida ese giro estratégico.
¿Cuándo estará operativo el campus para Anthropic?
El primer suministro de energía está previsto para la segunda mitad de 2027. El campus se construirá en fases en el sitio Justified Data de Hawesville, Kentucky. La fase inicial contempla 401 MW de capacidad crítica de IT. Los plazos de construcción a esta escala suelen extenderse; TeraWulf ha indicado que el desarrollo se hará en etapas.
¿Por qué Anthropic necesita arrendar centros de datos en lugar de construirlos?
Construir infraestructura propia desde cero requiere años: estudios de impacto, permisos, construcción de subestaciones, conexión a la red de transmisión, edificación. TeraWulf tiene esa infraestructura ya avanzada en Hawesville. Anthropic paga por el tiempo que gana. Su run-rate de ingresos creció de 9.000 a más de 30.000 millones de dólares anualizados en cuatro meses de 2026; la demanda de cómputo supera lo que sus acuerdos existentes pueden cubrir.
