Los CEOs de IA que prometían el apocalipsis laboral ahora dicen que estaban equivocados. El mercado de trabajo, por su parte, va por libre

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Los CEOs de IA que prometían el apocalipsis laboral ahora dicen que estaban equivocados. El mercado de trabajo, por su parte, va por libre

Sam Altman dijo en 2023 que los empleos «definitivamente desaparecerán». Dario Amodei advertía que la IA podría eliminar el 50% del trabajo de cuello blanco. Altman admitió en mayo ante Reuters: «Me alegra haber estado equivocado en esto». La pregunta es si cambiaron de opinión o de estrategia de comunicación. Y si el mercado laboral real sigue el guion que les conviene.

Lo analiza The Next Web este 19 de junio, con base en una tendencia que Fortune, Time y Gizmodo llevan tres semanas documentando. El giro es notablemente sincronizado. Altman ha dicho que delegó sus respuestas de Slack a la IA, las retomó manualmente, y eso le convenció de que «los trabajos serán muy diferentes de lo que pensábamos». Amodei ha reencuadrado la automatización del 90% de las tareas no como destrucción de empleo sino como «multiplicador de output». Jeff Bezos ha ido más allá: dijo en un evento reciente que la IA creará tal cantidad de trabajo que el resultado será una escasez de mano de obra. Sí, escasez.

Lo problemático es el contexto en que ocurre este giro. OpenAI y Anthropic tienen OPV en preparación en 2026. Ambas necesitan cotizar ante inversores, reguladores y opinión pública como empresas creadoras de valor, no como máquinas de desplazamiento laboral. Y los fondos de pensiones que compran en las OPV necesitan sentirse cómodos con esa narrativa.

¿Qué dicen los datos reales?

El cuadro empírico es genuinamente ambiguo, y eso es lo honesto de decir. Por un lado, los despidos citando IA como causa han superado los 50.000 en los primeros cinco meses de 2026, según Layoffs.fyi, y el total del año ya se acerca al de todo 2025. Challenger, Gray & Christmas documenta que la IA fue citada en el 40% de los despidos de mayo. Meta eliminó 8.000 puestos. Intuit, 3.000. Uber quemó su presupuesto anual de Claude Code en cuatro meses y no renovó en la misma proporción.

Por otro lado, el Yale Budget Lab no encuentra cambios significativos en la mezcla ocupacional ni en la duración del desempleo en los trabajos de alta exposición a IA desde que se lanzó ChatGPT en 2022. Goldman Sachs documenta que la construcción de centros de datos ha creado 200.000 empleos directos desde 2022. Gartner proyecta que la IA creará más empleos de los que destruye a partir de 2028. El horizonte temporal importa: los desplazados de hoy no encuentran consuelo en la creación de empleos de 2028.

Jensen Huang de Nvidia nunca vendió el apocalipsis. Ha dicho consistentemente que la IA «no reducirá el número de empleos sino que creará oportunidades de eficiencia». El resultado es que ahora parece el más moderado de los ejecutivos tecnológicos, que es toda una hazaña dado que su empresa vende las GPUs que permiten la automatización.

¿Qué ha cambiado de verdad?

Las empresas de IA pagan a trabajadores para que filmen sus tareas cotidianas para entrenar robots que potencialmente sustituirán esas funciones. Es la nueva gig economy de la IA: externalizar los datos de entrenamiento del trabajo que quieres automatizar a las personas cuyo trabajo quieres automatizar. La ironía no se le escapa a nadie.

El plan de Hyundai de desplegar 30.000 robots humanoides Atlas en sus fábricas se enmarca en la misma lógica que Bezos usó en su mensaje optimista: los robots hacen las tareas peligrosas o repetitivas, los humanos hacen la supervisión y la complejidad. Hyundai lo llama «Physical AI centrada en humanos». Los sindicatos coreanos lo llamaron motivo suficiente para crear un organismo de derechos laborales ante la automatización.

La realidad incómoda es que Bezos, Altman y Amodei tienen razón a largo plazo y los despedidos de hoy tienen razón ahora mismo. Las dos cosas son simultáneamente ciertas. Las predicciones sobre IA con las que comenzó 2026 señalaban que el año en que la IA dejaría de ser promesa y se pondría a trabajar en serio también sería el año en que sus efectos de desplazamiento se harían más visibles. Estamos exactamente ahí.

Mi valoración

Llevo cubriendo el mercado de trabajo y tecnología desde el auge de la automatización de los años 2000. Lo que más me convence del giro narrativo de los CEOs es que refleja algo real: la IA no está eliminando empleos completos a la velocidad que ellos mismos predijeron. Lo que más me preocupa es que el cambio de mensaje conviene demasiado a sus intereses financieros inmediatos como para tomarlo solo a valor facial.

La pregunta más honesta no es «¿destruye empleos la IA?» sino «¿quién paga los costes de la transición?». En el auge industrial de los años veinte y treinta, los costes de transición los pagaron los trabajadores. Las ganancias de productividad tardaron décadas en redistribuirse. Sin mecanismos explícitos de redistribución —formación, prestaciones de desempleo amplias, fondos de transición— el escenario por defecto es el mismo.

Mi predicción: a finales de 2026, la conversación política habrá girado de «¿destruye la IA empleos?» a «¿quién paga los costes de la transición?». Bernie Sanders ya lo ha formulado. Otros lo seguirán. La pregunta es si los mecanismos serán proporcionales al desplazamiento que se está produciendo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Altman dice ahora que estaba equivocado?

Altman dijo en declaraciones a Reuters en mayo de 2026 que el impacto en el empleo de cuello blanco ha sido más lento de lo que anticipaba. Experimentó personalmente con delegar sus respuestas de Slack a la IA, descubrió que prefería responder él mismo, y usó ese dato anecdótico como evidencia de que la sustitución completa de trabajo cognitivo es más compleja de lo que los modelos simplistas sugieren.

¿Cuántos empleos se han perdido por la IA en 2026?

Challenger, Gray & Christmas documenta que la IA ha sido citada como causa en cerca de 50.000 despidos en los primeros cuatro meses de 2026, incluyendo casos en Meta, Intuit, Snap y decenas de empresas más pequeñas. Layoffs.fyi sitúa los despidos totales en el sector tecnológico en más de 115.000 en los primeros cinco meses.

¿Tiene razón Bezos cuando dice que habrá escasez de trabajadores por culpa de la IA?

Es una proyección a largo plazo que no es falsificable a corto plazo. Gartner proyecta que la IA creará más empleos de los que destruye a partir de 2028. El problema es el «mientras tanto»: los trabajadores desplazados hoy no tienen garantizada la formación ni la reubicación en esos nuevos empleos. La historia del mercado de trabajo sugiere que las transiciones tecnológicas son más largas y más dolorosas para los desplazados de lo que pronostican quienes están fuera del desplazamiento.