Cuatro meses después del accidente de Adamuz, la alta velocidad española sigue sin recuperar los niveles anteriores al siniestro. Los datos del INE que publica Xataka este 17 de junio confirman que entre enero y abril de 2026 el número de viajeros de AVE, Avlo, Iryo y Ouigo cayó un 19,6% respecto al mismo periodo de 2025, de 13,75 millones a 11,06 millones. Es la primera caída fuera de pandemia desde 2015 y rompe una racha que llevó al sector de 4,3 millones de viajeros en el primer trimestre de 2015 al récord de más de 10 millones en 2025. La cifra acumulada enero-abril de 2026 es incluso inferior a la del mismo periodo de 2024 (11,63 millones), lo que equivale a perder dos años de crecimiento en cuatro meses.
Qué pasó y qué consecuencias tuvo
El 18 de enero de 2026, dos trenes colisionaron en el municipio cordobés de Adamuz, en el corredor Madrid-Sevilla. El saldo fue de 46 muertos y 292 heridos entre los 478 pasajeros de los dos convoyes. Fue la catástrofe ferroviaria más grave de España en décadas. Las consecuencias fueron inmediatas: el corredor Madrid-Andalucía quedó interrumpido durante semanas, y Adif impuso limitaciones temporales de velocidad en múltiples tramos después de que los maquinistas alertaran sobre el estado de la infraestructura.
Febrero fue el peor mes: viajeros de alta velocidad cayeron un 32,1%, con solo 2,16 millones de pasajeros. En marzo la caída fue del 17,7% y en abril, pese a la Semana Santa, un 15%. La tendencia mejora mes a mes, pero la recuperación es más lenta de lo esperado.
Al corredor Madrid-Andalucía se sumó otro golpe: un desprendimiento de tierras en Álora (Málaga) provocado por las lluvias de enero cerró el corredor Madrid-Málaga hasta el 30 de abril, sumando cuatro meses de interrupción en uno de los corredores de mayor crecimiento de la última década. Iryo y Ouigo suspendieron servicios y Renfe operó con transbordos en autobús desde Antequera.
Renfe estrenó en marzo un visor en tiempo real para saber la posición y estado de cada tren, una herramienta que llegó en el peor momento posible. La transparencia operativa es positiva en condiciones normales, pero no recupera pasajeros cuando el problema son interrupciones físicas de la vía.
La crisis de confianza más allá de los cortes
La caída tiene dos componentes. El primero es logístico: si la vía está cortada, no hay tren. El segundo, más difícil de revertir, es la erosión de la confianza. Las limitaciones de velocidad impuestas por Adif tras escuchar las alertas de los maquinistas ampliaron la percepción de que el problema era más profundo que el siniestro puntual: que la infraestructura en general no estaba en las condiciones que se había comunicado.
El autobús de larga distancia fue el gran beneficiado: en febrero creció un 15,1% en viajeros. El transporte aéreo interior cayó solo un 1,8%, lo que sugiere que parte de los viajeros que abandonaron el tren no volvieron en su mayoría al avión sino que simplemente dejaron de viajar o buscaron alternativas por carretera.
Mi valoración
Lo que más me convence de los datos del INE es que el efecto Adamuz no es solo sobre el corredor afectado. Todo el sector de alta velocidad bajó, incluidas líneas que no estuvieron interrumpidas. Eso señala un problema de confianza generalizado.
Lo que más me preocupa es que la recuperación depende de que no haya más incidentes graves. La red ya estaba bajo presión de mantenimiento antes de Adamuz; las LTV impuestas son una señal de que el problema de fondo no está resuelto.
Lo más estructuralmente significativo es la pérdida de viajeros durante la Semana Santa. Si en el pico de demanda la caída es del 15%, la recuperación será lenta.
La pregunta a 12 meses no es si los viajeros vuelven sino cuándo. Mi predicción: el sistema tardará hasta el primer trimestre de 2027 en superar los niveles de 2025.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cayeron los viajeros de alta velocidad tras Adamuz?
Entre enero y abril de 2026 el total cayó un 19,6% respecto a 2025, de 13,75 a 11,06 millones. Febrero fue el peor mes (-32,1%). La cifra es incluso inferior al mismo periodo de 2024 (11,63 millones), equivaliendo a perder dos años de crecimiento.
¿El corredor Madrid-Andalucía ya está operativo?
El principal corredor Madrid-Sevilla se restableció parcialmente a mediados de febrero. El corredor Madrid-Málaga estuvo cerrado hasta el 30 de abril por el desprendimiento de Álora. Desde mayo los principales corredores operan, aunque con limitaciones de velocidad en varios tramos.
¿Qué operadores se vieron más afectados?
Iryo y Ouigo, los dos operadores privados que operan en el corredor Madrid-Andalucía, suspendieron servicios durante los cierres. Renfe mantuvo servicios parciales con transbordos en autobús. Los cuatro operadores (AVE/Avlo, Iryo, Ouigo) registraron caídas en todos los meses del periodo analizado.
