Durante al menos tres años, Sam Altman fue uno de los principales voceros del discurso más alarmista sobre la IA y el empleo. En 2023 dijo que los empleos «definitivamente van a desaparecer». En 2025, en la conferencia de la Reserva Federal, afirmó que la atención al cliente sería reemplazada completamente por IA. Dario Amodei, su principal competidor como CEO de Anthropic, decía que la mitad de los puestos de trabajo administrativos de nivel inicial podrían desaparecer en cinco años.
Ahora Altman da marcha atrás.
En una conferencia del Commonwealth Bank of Australia en Sídney, el CEO de OpenAI dijo que está «encantado de estar equivocado» sobre el apocalipsis laboral. «No creo que vayamos a tener el tipo de apocalipsis laboral que algunas empresas de nuestro sector defienden o de la que hablan», declaró. La noticia fue recogida por El Confidencial el 31 de mayo de 2026.
Qué dice Altman ahora y qué dijo antes
La nueva posición de Altman tiene varios elementos.
Primero: que OpenAI acertó en muchas de sus predicciones tecnológicas desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, pero falló en sus estimaciones sobre el impacto social y económico.
Segundo: que esperaba más impacto en los puestos junior de oficina y que sus intuiciones «simplemente fallaron».
Tercero: que el «componente humano» del trabajo —la gente se preocupa por interactuar con humanos, no solo por obtener respuestas— actúa como freno natural a la sustitución total.
Es una posición notablemente diferente del Altman que en 2024 describía el trabajo de atención al cliente como ya absorbido por IA, o del que en 2025 presentaba la automatización como una ola imparable.
Los datos que respaldan la corrección
Altman no está solo en su revisión. Un informe del MIT Work of the Future Lab publicado en mayo concluye que «hasta marzo de 2026, los datos no muestran evidencia clara de efectos de la IA sobre el mercado laboral». La tasa de desempleo en EE.UU. subió del 3,4% al 4,3% en tres años, pero las ocupaciones con alta exposición a IA no muestran deterioro distinto al de las ocupaciones no expuestas a ella. Otro informe del mismo laboratorio, de febrero, fue más directo: «la ansiedad sobre los efectos de la IA en el mercado laboral actual, en gran medida, sigue siendo especulativa».
La evidencia en 2026 muestra que la IA está transformando tareas específicas dentro de los puestos, no eliminando puestos enteros: el chatbot de atención al cliente resuelve el 65% de las consultas iniciales, pero el agente humano sigue manejando los casos complejos. El diseñador que solo ejecutaba instrucciones sencillas pierde terreno, pero el director de arte y el diseñador UX que saben usar IA lo ganan.
El contexto que Altman no menciona
La corrección de Altman es real, pero el contexto que omite es relevante.
Mientras el CEO de OpenAI celebra que el apocalipsis laboral no llegó como se temía, las empresas están usando la IA como justificación para recortes masivos de plantilla. Meta despidió a 8.000 personas para financiar centros de datos de IA. Cisco recortó 4.000 empleos citando automatización. El sector tecnológico acumuló más de 92.000 despidos en los primeros cinco meses de 2026. «AI made these roles obsolete» se ha convertido en una frase que los directivos pueden decir a accionistas sin levantar demasiadas cejas.
La diferencia entre «la IA no causa un apocalipsis laboral» y «las empresas están usando la IA para justificar recortes» es importante. Altman habla de lo primero; el mercado laboral vive también lo segundo.
Hay además una lectura estratégica que varios analistas señalan. OpenAI está en camino hacia una OPV que necesita convencer a inversores de que la IA es revolucionaria pero manejable, rentable y socialmente digerible. Decir ahora que el apocalipsis laboral no llegará como se temía encaja perfectamente con ese guion.
Mi valoración
Que Altman admita públicamente que se equivocó es notable. El sector tech no tiene tradición de autocorrección honesta, y decirlo en una conferencia bancaria en lugar de enterrarlo en un comunicado de prensa dice algo a su favor.
Lo que más me convence del nuevo discurso de Altman es su coherencia con los datos. Los informes del MIT, la tasa de desempleo, la ausencia de colapso en sectores que se suponían automatizables: todo apunta a que la transición laboral es gradual, sectorial y desigual, no una ola que borra empleos de golpe.
Lo que más me preocupa es la narrativa que reemplaza al apocalipsis: «la IA amplía capacidades humanas, no las reemplaza». Eso puede ser verdad en el agregado, pero oculta que dentro del agregado hay personas específicas cuyos empleos específicos sí están desapareciendo, y que esas personas no encuentran consuelo en la estadística macroeconómica.
Lo más estructuralmente significativo es que Altman tiene incentivos financieros claros para corregir el discurso apocalíptico. Una empresa que vende herramientas de IA a empresas no puede simultáneamente decirle al público que esas herramientas destruirán el trabajo de los empleados de sus clientes. El apocalipsis vendía audiencia en 2023; la tranquilización vende suscripciones en 2026.
Preguntas frecuentes
¿Qué evidencia hay de que la IA no está destruyendo empleo masivamente?
El MIT Work of the Future Lab publicó en mayo de 2026 que los datos hasta marzo no muestran evidencia clara de efectos de la IA sobre el mercado laboral en EE.UU. La tasa de desempleo subió del 3,4% al 4,3% en tres años, pero esa subida afecta por igual a sectores con alta exposición a IA y sectores sin exposición significativa. La OCDE y el FMI publican revisiones similares: la transformación es real pero gradual.
¿Por qué Altman dijo antes que la IA destruiría empleos si ahora dice que se equivocó?
Las declaraciones alarmistas de Altman entre 2022 y 2025 respondían en parte a intuiciones genuinas sobre el potencial de los modelos de lenguaje, y en parte al ciclo de atención mediática: el discurso del cambio radical genera más cobertura que el discurso de la transición gradual. La corrección actual coincide con una etapa en que OpenAI necesita construir confianza institucional para su posible salida a bolsa.
¿Qué sectores sí están experimentando sustitución real por IA?
Los que muestran evidencia más clara son: atención al cliente de primer nivel (chatbots resuelven el 65% de consultas iniciales según Gartner 2025), revisión de contratos y documentación legal básica (reducción del 40% en tiempo de revisión según Allen & Overy), algunas funciones de codificación repetitiva, y diseño gráfico de briefs sencillos. En todos los casos, el patrón es sustitución de tareas concretas dentro de un rol, no eliminación del rol completo.
