Snowflake firma el mayor contrato de su historia: 6.000 millones de dólares con AWS en cinco años para alimentar la IA agéntica

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Snowflake firma el mayor contrato de su historia: 6.000 millones de dólares con AWS en cinco años para alimentar la IA agéntica

Hay una forma de medir la magnitud de un acuerdo empresarial que va más allá del número: compararlo con la historia de la empresa. Snowflake lleva operando desde 2012. En ese tiempo, el total de ventas acumuladas a través de AWS Marketplace —el canal de distribución de Amazon Web Services— asciende a 7.000 millones de dólares. El contrato que Snowflake y AWS anunciaron el 27 de mayo de 2026 vale 6.000 millones de dólares en cinco años. Casi todo lo que Snowflake ha facturado en AWS a lo largo de su historia entera, en un solo acuerdo.

La noticia la cubren simultáneamente Reuters, CNBC, Bloomberg y TechCrunch el mismo día. Las acciones de Snowflake suben entre un 29% y un 35% en el after-hours, dependiendo de la fuente.

Por qué este contrato marca un punto de inflexión

El acuerdo no es solo grande en dinero. Es estratégicamente significativo porque señala hacia qué tipo de cómputo va la IA empresarial en 2026.

El chip protagonista no es una GPU. El contrato está vinculado a los procesadores Graviton de Amazon —chips de arquitectura Arm diseñados por el propio AWS— y a la infraestructura general de chips para IA de Amazon. Snowflake se compromete a expandir su uso de Graviton y a migrar cargas de trabajo a esa infraestructura como parte del acuerdo.

La razón detrás de este giro es la IA agéntica. Durante los últimos dos años, la demanda de GPUs ha dominado la narrativa de la infraestructura de IA porque entrenar modelos de lenguaje requiere miles de núcleos paralelos especializados. Pero una vez que los modelos están entrenados y se despliegan como agentes que ejecutan tareas —orquestando múltiples pasos, moviendo grandes volúmenes de datos entre sistemas, tomando decisiones en bucle— la carga de trabajo se parece más a la de los CPUs de propósito general que a la del entrenamiento de modelos. Meta ya anunció en abril que usará cientos de miles de chips Graviton para sus propias cargas de trabajo de IA agéntica.

El resultado práctico: AWS está convirtiendo sus chips personalizados de CPU en una alternativa viable —y más barata— a las GPUs de Nvidia para ciertos casos de uso de IA. Y Snowflake está apostando por esa infraestructura como base de su crecimiento.

Los números que justifican la apuesta

El crecimiento que respalda este acuerdo es real. El gasto de los clientes de Snowflake en AWS Marketplace se duplicó en 2025 hasta alcanzar los 2.000 millones de dólares en ese año natural. Q1 2026: 1.390 millones de dólares de ingresos totales para Snowflake, superando la estimación de analistas de 1.320 millones. La guía para Q2 2026: entre 1.415 y 1.420 millones frente a una estimación de 1.370 millones.

Lo que lo impulsa es la IA. Las herramientas de datos con IA de Snowflake —Cortex AI, Cortex Code, Snowpark— están ganando adopción rápida entre las empresas que quieren construir aplicaciones de IA sobre sus propios datos, sin moverlos a infraestructura externa. La propuesta de valor: usa la IA que Snowflake proporciona (incluyendo modelos de terceros integrados) directamente sobre tus datos corporativos, con la seguridad y gobernanza que ya tienes configurada.

El contrato también consolida la alianza de Snowflake con Anthropic para integrar Claude en su plataforma: los modelos Claude ya son accesibles nativamente desde Snowflake Intelligence, el servicio empresarial de IA de la compañía. Y AWS re:Invent 2025 ya había señalado la dirección con Graviton5, que potencia más del 50% de la nueva capacidad de CPU en AWS con un 25% más de rendimiento que la generación anterior. La alianza entre NVIDIA y AWS también se profundizó en ese evento, aunque el contrato de hoy con Snowflake sugiere que la apuesta de Amazon por sus chips propios no es un movimiento defensivo sino ofensivo.

Mi valoración

Llevo años siguiendo la evolución de la infraestructura de datos empresariales, y este contrato me parece el marcador más claro hasta ahora de que el ciclo de IA empresarial está pasando de la experimentación a la producción.

Lo que más me convence es la lógica del Graviton frente al GPU. Cuando las empresas hablan de «poner la IA en producción», la mayoría no está entrenando nuevos modelos: está ejecutando aplicaciones que orquestan modelos ya entrenados sobre sus propios datos. Eso necesita CPU fiable, barato y de baja latencia, no miles de núcleos paralelos de GPU. Amazon entendió ese giro antes que la mayoría.

Lo que más me preocupa es la concentración. Snowflake opera en AWS, Azure y Google Cloud, y esa diversificación siempre fue parte de su propuesta de valor de neutralidad. Un contrato de 6.000 millones con AWS en cinco años no rompe esa neutralidad —Snowflake seguirá disponible en las otras clouds— pero crea una dependencia estratégica con Amazon que puede condicionar las negociaciones futuras. Los clientes que leen este acuerdo pueden empezar a preguntarse si Snowflake va a priorizar la integración con AWS sobre las otras plataformas.

Preguntas frecuentes

¿Qué son los chips Graviton de Amazon y por qué los elige Snowflake?

Graviton son los procesadores de arquitectura Arm que Amazon diseña internamente para su infraestructura de AWS. La última generación, Graviton5, ofrece hasta un 25% más de rendimiento que la anterior con 192 núcleos y menor consumo energético. Snowflake los elige porque las cargas de trabajo de IA agéntica —orquestar múltiples modelos, mover grandes volúmenes de datos— se benefician de CPUs potentes y eficientes más que de las GPUs optimizadas para entrenamiento.

¿Qué es Snowflake y qué hace con la IA?

Snowflake es una plataforma de datos en la nube («AI Data Cloud») que permite a las empresas almacenar, analizar y compartir grandes volúmenes de datos. Sus herramientas de IA —Cortex AI, Snowpark, Cortex Code— permiten construir aplicaciones de IA directamente sobre los datos de la empresa sin sacarlos de la plataforma. Snowflake tiene alianzas con Anthropic (Claude), OpenAI y otros proveedores de modelos para ofrecer IA integrada con las garantías de seguridad y gobernanza que las empresas ya tienen configuradas.

¿Por qué subieron las acciones de Snowflake un 35%?

Porque el contrato de 6.000 millones con AWS llegó acompañado de unos resultados del Q1 2026 mejor de lo esperado y una guía de Q2 por encima del consenso de analistas. Esa combinación —mega-contrato + crecimiento acelerado + guía optimista— es la fórmula que mueve agresivamente las acciones de una empresa de software que lleva tiempo siendo cuestionada por su crecimiento.