China ha completado la transición de los centros de datos submarinos de experimento a negocio. La empresa Hailanyun (Shanghai Hailanyun Technology) opera ya el primer centro de datos submarino comercial del mundo, en la isla de Hainan, y ha puesto en marcha un segundo módulo frente al puerto de Lingang, en Shanghái, conectado directamente a un parque eólico marino que proporciona hasta el 97% de su energía operativa. El proyecto de Shanghái tiene una capacidad prevista de 24 megavatios y una inversión total de 1.600 millones de yuanes (aproximadamente 235 millones de dólares). Lo publica El Confidencial el 20 de mayo de 2026 y lo confirman fuentes de CGTN y Xataka. La lógica es sencilla y eficiente: el agua del mar es el mejor refrigerador natural que existe. Los centros de datos terrestres gastan hasta el 40% de su electricidad en sistemas de refrigeración. Bajo el agua, ese coste desaparece casi por completo. Y con la demanda de cómputo para IA creciendo sin freno, reducir la factura energética del enfriamiento es una ventaja operativa directa.
Hainan: el primer centro de datos submarino comercial del mundo
El proyecto de Hainan lleva más tiempo madurando. Las pruebas piloto empezaron en 2023, primero con servicios de almacenamiento para el puerto de libre comercio de la isla y operadores de telecomunicaciones, antes de extenderse a empresas cloud y de IA. A finales de 2025, el centro alcanzó estatus comercial: el primero del mundo en operar como negocio real, no como prototipo de investigación.
La instalación consiste en una cápsula de 18 metros de largo sumergida a unos 40 metros de profundidad frente a las costas de Lingshui, herméticamente sellada y resistente a la corrosión marina. Las métricas de capacidad son llamativas: la instalación ofrece un rendimiento equivalente al de 30.000 PCs de juego de alta gama, puede procesar un año de computación promedio en un segundo, y gestiona más de 7.000 consultas por segundo de DeepSeek, el modelo de IA chino de código abierto.
El antecedente más conocido es el Proyecto Natick de Microsoft (2018), sumergido frente a las costas de Escocia como experimento de investigación. Microsoft lo retiró posteriormente. La diferencia con el proyecto chino es fundamental: Hailanyun no está probando si funciona, sino ejecutando un negocio.
Shanghái: cuando el fondo del mar se conecta al parque eólico marino
El proyecto de Shanghái va un paso más allá en ambición. No solo usa el mar para refrigeración pasiva; lo combina con energía eólica marina para eliminar casi completamente la huella de carbono de la operación. Eso lo convierte en uno de los poquísimos centros de datos de IA con emisiones próximas a cero.
Los números: la instalación parte de una fase piloto de 2,3 MW con el objetivo de escalar hasta los 24 MW de capacidad total. La inversión prevista es de 1.600 millones de yuanes. El módulo ya está operativo en su fase inicial frente al área especial de Lingang.
Las ventajas del modelo submarino son tres:
- Refrigeración gratuita: el agua del mar a 40 metros mantiene temperaturas estables sin ningún sistema de climatización activo
- Espacio no competitivo: la plataforma submarina no usa suelo que tenga otros usos productivos o residenciales
- Energía verde integrada: la conexión directa al parque eólico marino elimina los intermediarios de la red eléctrica
Los centros de datos terrestres de IA han disparado el precio de la electricidad un 76% en la mayor red eléctrica de EEUU en el primer trimestre de 2026. La solución submarina de China es una respuesta directa a ese tipo de tensión, aunque en un contexto regulatorio y geográfico muy diferente.
Desafíos reales: mantenimiento, ecosistemas y escalabilidad
El concepto funciona. Los interrogantes operativos son reales:
Mantenimiento sin acceso humano: una cápsula sellada herméticamente a 40 metros de profundidad no se repara fácilmente. China ha indicado que los módulos están diseñados para operar sin mantenimiento presencial durante periodos extendidos, pero el protocolo para fallos de hardware sigue siendo una variable poco transparente.
Impacto ecológico: los centros de datos submarinos disipan calor al agua marina. En volúmenes pequeños el impacto es mínimo; si el modelo escala a decenas de instalaciones de 24 MW, el calor residual en ecosistemas costeros específicos puede ser un problema real. Ni Hailanyun ni el gobierno chino han publicado estudios de impacto ambiental detallados.
Latencia y conectividad: la conexión entre los módulos submarinos y las redes terrestres requiere cables de fibra óptica específicos. Para cargas de baja latencia (como las consultas de DeepSeek), la distancia submarina añade un overhead medible.
Los centros de datos hiperescalables para IA llevan años siendo el nuevo cemento de la economía digital, pero el modelo convencional en tierra tiene límites físicos y sociales cada vez más obvios. China está apostando por una arquitectura alternativa real, no solo experimental.
Mi valoración
El proyecto submarino chino es técnicamente elegante y energéticamente coherente. Usar el mar como refrigerador natural mientras se conecta a energía eólica marina es exactamente el tipo de pensamiento sistémico que la crisis energética de los centros de datos requiere. Lo que más me convence es que Hainan ya es comercial: no es un paper académico ni una demo de investor relations.
Lo que más me preocupa es la escalabilidad real. Pasar de un módulo de 2,3 MW a una red de módulos de 24 MW en diferentes localizaciones marinas requiere resoler problemas de ingeniería naval, regulación marítima internacional y mantenimiento submarino que no están del todo resueltos. China tiene ventajas regulatorias para avanzar más rápido, pero el modelo de negocio a escala global necesita respuestas que aún no hay.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona la refrigeración en los centros de datos submarinos?
El agua del mar actúa como sumidero de calor pasivo. Las cápsulas selladas disipan el calor de los servidores a través de sus paredes al agua marina circundante, que mantiene temperaturas estables. No hay sistemas de climatización activos. El resultado es que la refrigeración, que representa hasta el 40% del consumo energético de un centro de datos terrestre, se reduce a prácticamente cero.
¿Qué modelo de IA usa este centro de datos?
El centro de Hainan ha sido utilizado entre otros por DeepSeek, el modelo de lenguaje chino de código abierto. La instalación puede gestionar más de 7.000 consultas por segundo de DeepSeek.
¿Es el primer centro de datos submarino del mundo?
Microsoft fue el primero en probar el concepto con el Proyecto Natick en 2018 frente a Escocia, pero lo retiró como experimento. El proyecto de Hailanyun en Hainan es el primero en operar comercialmente de forma continua, lo que lo convierte en el primer centro de datos submarino comercial del mundo.
