La NASA tiene en su centro de Houston el primer prototipo a escala real de la cabina de la nave que tiene previsto llevar astronautas a la Luna en 2028. Lo publica Cheyenne MacDonald en Engadget de este 10 de mayo de 2026. El prototipo, que corresponde a la cabina tripulada del Blue Moon Mark 2 —el lander de Blue Origin para el programa Artemis— ha llegado al Space Vehicle Mockup Facility del Johnson Space Center y está ya operativo para entrenamiento y pruebas.
La cabina tiene más de 5 metros de altura (más de 15 pies). El lander completo, una vez ensamblado con todos sus sistemas, medirá en torno a 16 metros (52 pies): los 5 metros de cabina que acaban de instalarse son solo la parte inferior habitada de una nave de proporciones considerables.
Por qué llega este prototipo ahora
El contexto cronológico es clave. La misión Artemis II, la primera misión tripulada del programa desde el Apollo, fue lanzada el 1 de abril de 2026 con cuatro astronautas a bordo (Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen) y completó con éxito su misión de sobrevuelo circumlunar. Eso dejó libre el camino para que la NASA pusiera el foco en las siguientes misiones.
La hoja de ruta ahora aprobada contempla que la Artemis III —a finales de 2027— no aterrice en la Luna, sino que ejecute un test de sistemas clave en órbita terrestre, incluyendo el acoplamiento de la cápsula Orion con uno o los dos landers comerciales disponibles. La siguiente misión con pies en el suelo lunar será la Artemis IV, prevista para 2028, que es cuando los astronautas americanos podrían volver a pisar el satélite por primera vez desde el Apollo 17 en 1972.
Para llegar a 2028 con un lander listo para operar, Blue Origin necesita que la NASA conozca ese vehículo íntimamente. Por eso el prototipo de cabina está en Houston: para que los astronautas lo habiten, practiquen las maniobras, verifiquen la ergonomía de los trajes en ese espacio y ensayen las comunicaciones con el control de tierra antes de que ninguno de esos procedimientos se ejecute a 384.000 km de distancia.
Hemos seguido el programa Artemis desde sus primeras pruebas. Cuando los astronautas de Artemis II llevaron iPhones a bordo de la cápsula Orion, señalamos que era la primera vez que dispositivos comerciales de consumo participaban en una misión lunar. Ahora, el siguiente paso es que los astronautas se familiaricen con el lander que los llevará a la superficie.
Dos landers, un objetivo
La NASA tiene contratos con dos empresas para el desarrollo de landers: Blue Origin y SpaceX. El lander de SpaceX es una versión modificada de la Starship HLS (Human Landing System), y su desarrollo está siendo más opaco que el de Blue Origin. El principal reto técnico de SpaceX es la demostración del repostaje en órbita: para que Starship HLS pueda descender a la Luna, necesita repostar combustible en órbita terrestre baja, una operación que todavía no ha sido demostrada a la escala necesaria.
SpaceX realizó un static fire del propulsor de la Starship V3 en los días previos a la publicación de este artículo y tiene previsto el lanzamiento inaugural del vehículo alrededor del 15 de mayo de 2026. Si ese lanzamiento y los siguientes tests van según lo previsto, SpaceX podría tener Starship HLS lista para Artemis III en 2027. Si no, Blue Origin —que avanza de forma más metódica con versiones de cargo antes de pasar a la versión tripulada— podría convertirse en el único lander disponible para esa misión.
Blue Ghost, el lander cargo de Firefly Aerospace, ya aterrizó con éxito en la Luna en marzo de 2025, demostrando que el aterrizaje de precisión en el satélite es posible para actores comerciales. Blue Origin trabaja en su propio lander cargo (el MK1, también llamado «Endurance») que ha completado pruebas en la cámara de vacío de la NASA y tiene previsto lanzarse este mismo 2026 para una misión de entrega de payloads científicos.
Qué pruebas se harán con la cabina en Houston
El prototipo instalado en el Space Vehicle Mockup Facility no es una pieza de museo: está diseñado para trabajo real. NASA y Blue Origin utilizarán la cabina para:
Simulaciones de misión completa, incluyendo los procedimientos de descenso y ascenso de la superficie lunar, adaptados a las condiciones de gravedad reducida (1/6 de la terrestre) que encontrarán los astronautas.
Verificación de trajes espaciales dentro del volumen de la cabina, para confirmar que los nuevos trajes lunares permiten la movilidad necesaria en ese espacio específico.
Comunicaciones con el control de tierra, ensayando los protocolos de comunicación y los tiempos de delay que se experimentarán en la órbita lunar.
Simulacros de paseos lunares, preparando los procedimientos de salida y entrada al lander que los astronautas ejecutarán en la superficie del polo sur lunar.
Con Artemis II completada y el programa ganando confianza operativa, la carrera entre Blue Origin y SpaceX entra en su fase más determinante. El prototipo en Houston es la señal más concreta hasta ahora de que Blue Origin va en serio con los plazos.
Mi valoración
Llevamos siguiendo Artemis desde los primeros anuncios en 2017. Lo que más ha cambiado en esos nueve años no es la tecnología —que era impresionante entonces y lo es más ahora— sino la credibilidad del calendario.
Lo que más me convence es el enfoque metodológico de Blue Origin. Primero un lander cargo (MK1/Endurance) para demostrar el aterrizaje de precisión. Luego un prototipo de cabina en Houston para el entrenamiento. Luego el lander tripulado (MK2). Esa secuencia de pasos pequeños y verificables es más costosa en tiempo que el enfoque de SpaceX, pero genera menos riesgo de sorpresas en el momento crítico.
Lo que más me preocupa es el escenario en el que ni Blue Origin ni SpaceX tienen el lander listo para Artemis III en 2027. En ese caso, la misión orbital sin aterrizaje puede ejecutarse, pero se retrasa la demostración del ciclo completo y la presión sobre Artemis IV en 2028 se multiplica.
Lo más significativo es que la NASA tiene ahora un prototipo físico de cabina en sus instalaciones. Eso no es marketing: es un hito de programa. Los ingenieros de Blue Origin no habrían enviado ese prototipo a Houston si no estuvieran seguros de que el diseño está lo suficientemente maduro para soportar el ciclo de feedback del entrenamiento de astronautas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Blue Moon Mark 2 y para qué misión de la NASA está diseñado?
El Blue Moon Mark 2 (MK2) es el lander lunar tripulado de Blue Origin, diseñado para transportar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie de la Luna y de vuelta. Forma parte del programa Human Landing System (HLS) de la NASA, que seleccionó a Blue Origin como uno de los dos proveedores comerciales de landers para las misiones Artemis. Está previsto para la Artemis IV y Artemis V en 2028.
¿Cuándo volverán los astronautas americanos a la Luna?
Según el calendario actual de la NASA, la primera misión con aterrizaje lunar desde el Apollo 17 (1972) está prevista para 2028, con la Artemis IV. La Artemis III, programada para finales de 2027, será una misión de prueba en órbita terrestre baja que incluirá el acoplamiento con los landers comerciales de Blue Origin y SpaceX, pero sin descender a la superficie lunar.
¿Qué diferencias hay entre los landers de Blue Origin y SpaceX para el programa Artemis?
Blue Origin desarrolla el Blue Moon Mark 2, un lander diseñado específicamente como sistema de aterrizaje lunar, siguiendo una estrategia por fases que empieza por el lander cargo (MK1/Endurance) antes de pasar al tripulado. SpaceX desarrolla el Starship HLS, basado en la nave Starship, que requiere demostrar el repostaje en órbita como paso previo crítico. La NASA tiene contratos con ambas empresas y prevé tener al menos uno disponible para Artemis III.
