Un robot humanoide gana la media maratón de Pekín en 50 minutos, siete menos que el récord mundial humano: el salto de 2 horas y 40 minutos en un solo año

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Robot humanoide Honor corriendo la media maratón de Pekín 2026 ante el Estadio Nacional Nido de Pájaro, con gráfica de mejora del 69% respecto a 2025 y temporizador de autonomía

Un robot humanoide construido por Honor (la marca china de smartphones) ha ganado la segunda edición de la media maratón para robots de Pekín con un tiempo de 50 minutos y 26 segundos, casi siete minutos por debajo del récord mundial humano de 57 minutos, establecido por el ugandés Jacob Kiplimo en marzo en Lisboa. Otro robot de Honor completó el recorrido de 21 kilómetros en 48 minutos y 19 segundos, pero fue controlado remotamente: el ganador oficial fue autónomo, y la clasificación aplicó un coeficiente de 1,2x al tiempo de los robots teledirigidos para incentivar la autonomía real. TechCrunch, NPR, NBC News y People’s Daily cubren la noticia.

El dato más impresionante no es la velocidad absoluta (un coche puede correr más que un guepardo, como observó un usuario en redes) sino el ritmo de mejora. En la edición inaugural de 2025, el robot más rápido (Tiangong, de un equipo chino) terminó en 2 horas y 40 minutos, un tiempo que no impresionaría ni a un corredor recreativo humano. En solo un año, el tiempo se ha reducido de 160 minutos a 50: una mejora del 69%. Tiangong Ultra, el modelo actualizado, también compitió este año y terminó en 1 hora y 15 minutos, mejorando dramáticamente su propio récord pero quedando lejos de los robots de Honor. La progresión sugiere que los avances en IA embodied, refrigeración líquida y diseño mecánico están acelerando de forma exponencial.

Más de 100 robots participaron en la carrera (frente a los 21 del año anterior), y el 40% compitió de forma autónoma (sin control remoto). Los robots de Honor barrieron el podio con los tres primeros puestos. Du Xiaodi, ingeniero de pruebas de Honor, explicó que el diseño del robot se modeló a partir de atletas humanos de élite, con piernas de 95 cm de largo y un sistema de refrigeración líquida desarrollado internamente. El robot ganador fue apodado «Lightning» (Rayo) y su único percance fue chocar contra una barrera cerca de la meta, de la que fue ayudado a levantarse para terminar la carrera.

La carrera no estuvo exenta de accidentes. Un robot se cayó de bruces a 60 metros de la línea de salida y continuó la carrera con la parte superior del cuerpo sujeta con cinta de embalar. Técnicos en carritos de golf seguían a los robots a lo largo del recorrido, con camillas y sillas de ruedas preparadas para posibles averías. El espectáculo, aunque impresionante, también reveló que la robótica humanoide sigue siendo frágil en condiciones reales. Otro robot ejecutó un elegante movimiento en S para adelantar a su rival por un margen estrecho en los últimos 50 metros, una muestra de la mejora en la toma de decisiones autónoma en tiempo real. En total, participaron robots de docenas de equipos diferentes, un salto significativo desde los 21 robots de la edición 2025, de los cuales solo seis lograron cruzar la meta.

Zhao Wen, ingeniero de algoritmos de control detrás de Tiangong Ultra, atribuyó la mejora de su robot a avances en «IA embodied más inteligente»: mejor percepción del entorno, planificación de movimiento más sofisticada y un cerebro de IA más potente. La prioridad para los ingenieros chinos ya no son solo piernas más fuertes o articulaciones más resistentes, sino IA avanzada en el núcleo del sistema.

El contexto geopolítico es relevante. El plan quinquenal de China (2026-2030) incluye específicamente la aceleración del desarrollo de robots humanoides como tecnología estratégica. La consultora Omdia clasificó recientemente a tres empresas chinas (AGIBOT, Unitree Robotics y UBTech Robotics) como los únicos proveedores de primer nivel mundial en envíos de robots humanoides de propósito general, todas con más de 1.000 unidades enviadas el año pasado. La carrera tecnológica entre EE.UU. y China se extiende ahora a los robots humanoides, no solo a la IA de software.

Mi valoración: la media maratón de robots de Pekín es un escaparate de ingeniería más que una competición deportiva, pero los datos son genuinamente significativos. Que un robot humanoide bípedo pueda mantener un ritmo de 25 km/h durante 50 minutos continuos, navegando una ruta real (no una pista de laboratorio), sin intervención humana, era impensable hace dos años. El salto de 2h40m a 50 minutos en un solo año no se explica por mejoras incrementales: refleja un cambio cualitativo en la IA de locomoción. Las tecnologías desarrolladas para esta carrera (refrigeración líquida, fiabilidad estructural, navegación autónoma) tienen aplicaciones directas en escenarios industriales, logísticos y de rescate. Dicho esto, correr rápido en una carretera plana es lo fácil. El verdadero test será cuando estos robots tengan que subir escaleras, abrir puertas y navegar entornos no estructurados.

Preguntas frecuentes

¿El robot es más rápido que Usain Bolt? No directamente comparable. Bolt alcanzó 44,72 km/h en sprint (100m). El robot de Honor mantuvo ~25 km/h durante 21 km, priorizando resistencia sobre velocidad punta. ¿Quién fabricó el robot ganador? Honor, la marca china de smartphones. Barrieron los tres primeros puestos del podio. ¿Estos robots se venderán? No a corto plazo como producto de consumo. Las tecnologías desarrolladas (refrigeración líquida, locomoción autónoma) se transferirán a aplicaciones industriales y comerciales.