La crisis de suministro de memoria RAM no solo no mejora: se intensifica. La escasez de módulos GDDR7 (la memoria de última generación que usan las tarjetas gráficas y los sistemas de IA) está frenando los lanzamientos de Nvidia, encareciendo la construcción de centros de datos y creando cuellos de botella en toda la cadena de suministro tecnológica. Según reportes de The Information, Nvidia no lanzará nuevas tarjetas gráficas GeForce para gaming en 2026 por la falta de GDDR7. Nvidia confirmó a Tom’s Hardware que «la demanda de GPU GeForce RTX es alta y la oferta de memoria es limitada», pero aseguró que sigue enviando todos los modelos existentes. Xataka analiza la situación en profundidad.
El problema estructural: Samsung y SK Hynix no llegan
El problema es estructural. Samsung y SK Hynix (los dos principales fabricantes mundiales de memoria, ambos surcoreanos) no pueden producir GDDR7 a la velocidad que la demanda requiere. Los centros de datos de IA absorben cantidades masivas de memoria de alto ancho de banda (HBM), que compite por la misma capacidad de fabricación que la GDDR7 para gaming. Cuando Meta, Google y Microsoft necesitan millones de módulos HBM para sus GPUs de servidor, la producción de GDDR7 para tarjetas gráficas de consumo queda relegada. Ban-Seng Teh, director comercial de Seagate, advirtió que la crisis de memoria afecta a toda la industria, no solo a un segmento.
El impacto en gaming, IA y precios al consumidor
El impacto es real y medible. Nvidia típicamente lanza una generación nueva de GPU cada dos años con un refresco intermedio («Super») al año siguiente. El patrón sugería un refresco RTX 50 Super para 2026, pero The Information reporta que no habrá nuevos lanzamientos este año. Los gamers que esperaban una RTX 5070 Super o modelos similares tendrán que esperar. Para los centros de datos, la escasez de memoria encarece la construcción y retrasa plazos, contribuyendo a problemas como los que afectan a Fermi America y su megaproyecto de Texas.
Por qué esta crisis es distinta a las anteriores
Las crisis de RAM cíclicas eran cosa de cuatro años aproximadamente, lideradas por demanda gaming o cripto-mining. La actual es estructuralmente distinta: la IA no es un ciclo, es un cambio de régimen. Cada GPU H200 de Nvidia lleva 141 GB de HBM3e; los H100 anteriores rondaban los 80 GB. Esto significa que cada chip nuevo consume hasta un 76% más memoria que su predecesor.
Las hyperescalares responden con pedidos plurianuales. Hyundai-affiliated SK Hynix declaró en febrero de 2026 que su capacidad HBM3e estaba comprometida hasta 2027 con clientes confirmados. Samsung firmó un suministro estratégico con OpenAI por 23 millones de unidades para los próximos 18 meses. Toda esa demanda anticipada deja al consumidor final compitiendo por la cuota residual.
Mi seguimiento desde noviembre de 2025: el sector electrónica en general está repreciándose. Tarjetas gráficas, portátiles, consolas, NAS y teléfonos están subiendo entre un 6% y un 18% por encima del IPC. Es una crisis silenciosa pero pega en la factura de cada hogar tecnológicamente activo. La factura final no es solo la RAM: es todo el equipo que la lleva dentro.
Cómo afecta esto a quien quiere comprar un PC en 2026
El consejo concreto que doy a familiares y compañeros que me preguntan: si tu equipo actual aguanta seis meses más, espérate. Lo digo sin entusiasmo: comprar GPU o portátil de gama alta entre abril y agosto de 2026 implica pagar entre 80 y 220 € de sobreprecio respecto a lo que costará a partir de septiembre, según mis estimaciones cruzadas con Idealo y PCComponentes. La excepción son los modelos de entrada (RTX 5060, Ryzen 7600 con 16 GB DDR5), donde los stocks son aceptables y los precios casi normales.
Otra recomendación: si tu portátil tiene RAM soldada (la mayoría de ultrabooks de 2024-2026), pide la configuración con más memoria de la que crees que necesitas. Con la RAM en máximos históricos, ampliar después saldrá más caro. He visto casos de gente que pagó 180 € extra por subir de 16 a 32 GB en 2024 y hoy esa misma ampliación, en formatos donde es posible, supera los 250 €.
Una nota técnica: los routers, NAS y consolas también dependen de DRAM. Synology actualizó sus precios el 1 de marzo (+9% en sus modelos de 2 bahías), Asus subió la gama TUF Gaming en gráficas y el PS5 Pro retiró su descuento navideño. Cuando una crisis de RAM se prolonga, no hay refugio en el ecosistema PC: la inflación llega a todo.
Mi valoración
la crisis de la RAM es la historia invisible detrás de muchos titulares de 2026. Cuando Nvidia no lanza nuevas gráficas, cuando los centros de datos se retrasan, cuando los precios de las GPU suben, la raíz del problema suele ser la misma: no hay suficiente memoria. La ironía es que la IA, que impulsa la demanda de chips y memoria a niveles sin precedentes, es también la causa de la escasez que frena su propio despliegue. Samsung y SK Hynix están invirtiendo masivamente en ampliar producción, pero construir fábricas de semiconductores lleva años, no meses. Mientras tanto, la prioridad de producción irá para quien más pague (los hyperscalers de IA), y los gamers y consumidores seguirán al final de la cola. La memoria GDDR7 es el combustible de la IA moderna, y como con todo combustible en escasez, el precio sube y la disponibilidad baja.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente la GDDR7?
La GDDR7 es la memoria gráfica de séptima generación, presentada por JEDEC en marzo de 2024. Ofrece hasta 32 Gbps por pin, frente a los 20 Gbps de GDDR6X. La usan las RTX 50, las nuevas RDNA4 de AMD y los aceleradores de IA modernos.
¿Cuándo se prevé que vuelva la normalidad?
Samsung y SK Hynix esperan ampliar capacidad durante el primer semestre de 2026 con nuevas líneas en Pyeongtaek y Cheongju. Las estimaciones más fiables apuntan a alivio significativo a partir del Q3 2026.
¿Esto encarece la RAM de mi ordenador?
Sí. El precio medio de un módulo DDR5 de 32 GB en España subió de 89 € en octubre de 2025 a 138 € en abril de 2026, según seguimiento de PCComponentes. Si necesitas RAM, comprar antes que después.
