Gemini en Google Slides: cómo crear presentaciones, imágenes y textos con la IA de Google

Publicado el

Gemini ahora crea presentaciones

Trabajar una presentación suele ser como preparar una maleta: siempre falta algo, siempre sobra otra cosa y, cuando crees que has terminado, aparece un detalle que no encaja. Gemini, el asistente de IA generativa de Google, se ha integrado en el ecosistema de Google Slides para ayudarte justo en esos momentos: cuando necesitas un primer borrador rápido, una imagen que no encuentras en bancos de recursos o un texto que suene más claro y presentable.

No todas las funciones se activan de la misma manera. Cualquier persona con una cuenta de Google puede usar la app de Gemini sin pagar, y desde ahí generar una presentación completa para exportarla a Slides. Para usar Gemini dentro de Google Slides (la barra lateral y las herramientas de imagen y texto en el editor), normalmente hace falta un plan de Google Workspace orientado a empresa, como Business Standard, Business Plus o Enterprise, o un Google AI plan. Existe un camino alternativo: algunas funciones pueden estar disponibles mediante Google Workspace Labs con una cuenta gratuita, según el acceso que tenga tu perfil en ese momento. Tal como explica Howard Wen en un tutorial publicado en un medio de Foundry, en entornos corporativos el administrador puede tener que habilitar permisos para que Gemini funcione en Slides, así que si en tu trabajo no aparece, puede no ser “culpa tuya”, sino una política interna.

Y una advertencia sensata: con herramientas de IA, conviene mantener el “modo editor” encendido. Gemini puede equivocarse o inventar información con aparente seguridad, así que el control final sigue siendo humano, como cuando revisas por última vez una diapositiva antes de presentarla y detectas un número mal escrito.

Crear una presentación completa desde Gemini Canvas y exportarla a Slides

Si lo que quieres es una presentación entera con varias diapositivas, el atajo más directo no está dentro de Slides, sino en la app web de Gemini, usando una función llamada Canvas. La idea es sencilla: tú describes el encargo y Gemini te devuelve un “mazo” de diapositivas ya estructurado, que después exportas como un archivo de Google Slides en tu Drive.

Aquí lo importante es el prompt. Piensa en él como una receta: si solo dices “quiero una paella”, el resultado será genérico; si especificas ingredientes, comensales, estilo y tiempos, se parece más a lo que buscas. En Canvas suele funcionar bien empezar con una instrucción explícita del tipo “crea una presentación” y luego detallar qué quieres ver en cada diapositiva, si habrá una introducción, si habrá plantillas para gráficos por trimestre, o si la última diapositiva debe cerrar con un mensaje comercial. También puedes adjuntar archivos, como un documento o una hoja de cálculo, para que Gemini los use como materia prima. En la práctica, esto puede servir para transformar un informe interno en una narrativa visual sin tener que copiar y pegar datos durante media tarde.

Una vez generada la presentación en Canvas, la previsualizas dentro de la propia interfaz de Gemini, como si estuvieras hojeando un cuaderno. Si el resultado te convence, utilizas la opción de exportación a Slides, y se crea un archivo editable en tu Google Drive. El valor real de este flujo es que te da un punto de partida. No sustituye el criterio de diseño ni la revisión del contenido, pero te quita el trabajo pesado de arrancar desde una diapositiva en blanco.

Generar diapositivas individuales desde la barra lateral de Gemini en Slides

Cuando trabajas directamente en Google Slides, Gemini puede actuar como un copiloto dentro del editor mediante una barra lateral. Este enfoque es útil si ya tienes una presentación en marcha y necesitas solo una o dos diapositivas nuevas, o si buscas una estructura tipo plantilla para rellenar con tus datos.

En términos prácticos, pedir una diapositiva a Gemini es como pedirle a alguien que te ponga la mesa: puede dejarlo todo colocado para que tú sirvas la comida. Puedes solicitar una diapositiva de objetivos, una de cronograma, una de propuesta de valor o una comparativa, y luego ajustar textos, colores y elementos. El beneficio está en el ritmo: reduces el tiempo de “bloqueo creativo” y te centras en pulir el mensaje.

Crear imágenes con Gemini dentro de Google Slides

Las presentaciones viven y mueren por lo visual. Una buena imagen puede explicar lo que un párrafo no consigue. Gemini ofrece una función de generación de imágenes desde Slides, pensada para cuando necesitas un recurso a medida: un icono, una ilustración conceptual o una escena que encaje con tu tema.

El flujo se apoya en una herramienta tipo “Generar una imagen” que abre la interfaz de Gemini en un lateral y te invita a describir lo que quieres. Aquí vuelve a mandar el prompt: si escribes algo vago, obtendrás resultados genéricos; si describes elementos concretos, estilo, tono y contexto, tendrás más control. También puedes seleccionar un estilo visual, por ejemplo fotografía, arte vectorial o acuarela, para que la imagen encaje con el look de tu deck. Gemini suele generar varias propuestas, y tú eliges la que mejor funciona para insertarla en la diapositiva.

Un consejo práctico: piensa en la imagen como un actor secundario. Si roba protagonismo al mensaje, distrae. Si acompaña el argumento, suma. Gemini puede producir algo atractivo, pero tu ojo editorial decide si encaja con la narrativa.

Editar imágenes: reemplazar fondos y retocar elementos con IA

Otra función interesante es la edición de imágenes dentro de Slides. No se trata solo de generar desde cero, sino de tomar una imagen ya colocada y pedirle a Gemini cambios: reemplazar el fondo, extender un encuadre, introducir elementos nuevos o dar un giro creativo.

La herramienta suele ofrecer dos caminos. Uno se centra en Replace background, útil cuando quieres mantener el sujeto principal pero cambiar el contexto, como si movieras a alguien de una oficina a una ciudad nocturna. El otro camino, Edit image, permite instrucciones más directas sobre la propia composición, por ejemplo ensanchar una imagen para que llegue a los bordes de la diapositiva o incorporar un elemento adicional. Es una especie de “retoque por conversación”: tú describes, Gemini interpreta y propone versiones.

Aquí conviene probar y no casarse con el primer resultado. La edición con IA funciona mejor cuando te comportas como director de arte: miras la propuesta, detectas qué falla, ajustas la instrucción y vuelves a pedir. Y si trabajas con gráficos o ilustraciones, se puede experimentar para lograr fondos más atractivos o detalles visuales sutiles, aunque siempre con cautela para no distorsionar el significado de los datos.

Pulir textos con el refinado de Gemini: claridad, tono y espacio

El texto en una diapositiva es como un titular: si es largo, pesado o confuso, el público desconecta. Gemini incorpora una función de refinar texto que permite reescribir bloques para hacerlos más cortos, reformularlos o cambiar el tono hacia algo más formal. También puede convertir un texto en formato de viñetas, aunque, como regla editorial, conviene evitar que una diapositiva se convierta en un muro de puntos y subpuntos.

Lo más útil de este refinado es cuando el texto no cabe, cuando suena rígido o cuando quieres adaptar el mensaje a un tipo de audiencia. Puedes elegir un modo predefinido o escribir una instrucción personalizada, como pedir un estilo más cercano y directo. La herramienta genera una versión alternativa y te deja decidir si reemplazas el original o insertas el nuevo texto para compararlo. Es el equivalente a pasarle un borrador a un colega y pedirle que lo haga “más claro” sin cambiar el significado.

Buenas prácticas para no perder el control del contenido

Usar Gemini en presentaciones funciona mejor si lo tratas como un asistente, no como un autor. Pídele estructura, propuestas y alternativas, y luego valida cifras, nombres propios y afirmaciones. Si adjuntas documentos, revisa que la lectura haya sido correcta y que no haya inferencias creativas. Si generas imágenes, comprueba que no haya elementos extraños o símbolos que no correspondan. La IA puede ser brillante para acelerar, pero tu criterio es el cinturón de seguridad.