El “metaverso para el trabajo” de Meta tiene fecha de caducidad. La compañía ha comunicado que Horizon Workrooms dejará de existir como aplicación independiente el 16 de febrero de 2026, según una nota publicada en una página de ayuda de la propia empresa y recogida por The Verge. En la práctica, la idea de reunirse en una oficina virtual con avatares, pizarras digitales y salas compartidas pierde su “puerta de entrada” principal.
Workrooms nació con un objetivo fácil de explicar con un ejemplo cotidiano: sustituir esa sala de reuniones que siempre está ocupada por una sala “infinita” a la que se entra con un casco. En teoría, era como tener una oficina modular en una mochila. En la realidad, dependía de que la gente quisiera ponerse un visor para tareas que, en muchos equipos, ya se resuelven con videollamadas y documentos colaborativos.
Que Meta cierre Workrooms como app independiente no significa que se apague todo lo que huela a colaboración, pero sí indica que el formato “VR obligatoria para trabajar” deja de ser prioridad. Es un giro notable si se recuerda que Mark Zuckerberg presentó esta visión públicamente antes incluso de renombrar Facebook como Meta, cuando el término metaverso aún se usaba como bandera estratégica.
Fin de la oferta comercial: servicios gestionados y Quest para empresas
El cierre de Workrooms llega acompañado de otra decisión con impacto directo en el mercado corporativo. En otra página de soporte, la compañía señala que dejará de vender Meta Horizon managed services y las SKU comerciales de Meta Quest a partir del 20 de febrero de 2026, según la información citada por The Verge. Traducido: la propuesta “llave en mano” para empresas, con hardware, gestión y software orientado a entornos de trabajo, se detiene.
Aquí el matiz importa. No es lo mismo vender visores al público general que ofrecer un paquete empresarial con administración centralizada, soporte y garantías pensadas para flotas de dispositivos. Ese tipo de producto se parece más a contratar una línea de telefonía corporativa que a comprar un gadget en una tienda. Si Meta frena estas ventas, está diciendo que no quiere sostener esa infraestructura comercial, o que no ve la demanda suficiente para justificarla.
Para muchas compañías, la barrera de entrada a la realidad virtual no es solo el precio del visor, sino la logística: compras, configuración, seguridad, mantenimiento, reposición, formación. Los “servicios gestionados” estaban ahí para convertir una tecnología compleja en algo parecido a repartir portátiles nuevos. La retirada de ese soporte sugiere una despriorización del segmento empresarial tal como se había imaginado.
Reality Labs y el impacto de los recortes
Este movimiento no aparece en el vacío. The Verge también apunta que Meta ha despedido aproximadamente al 10% de Reality Labs, lo que equivale a más de 1.000 empleos. Cuando un equipo se reduce de esa forma, la estrategia suele simplificarse: menos frentes abiertos, menos productos experimentales, más foco en lo que puede sostenerse con recursos limitados.
En el caso de Reality Labs, la pregunta es qué se considera “núcleo” y qué pasa a la categoría de “capricho caro”. Workrooms, con su dependencia de un uso intensivo en VR, parece haber quedado en el lado más difícil de defender: adopción lenta, hábitos difíciles de cambiar y un retorno incierto en comparación con otras líneas que pueden llegar a más gente.
Una metáfora útil: si estás recortando presupuesto en una casa, primero dejas de calentar la habitación que casi nunca usas. Workrooms, al convertirse en una estancia “poco transitada” dentro del edificio del metaverso, era candidato a apagarse.
Un “metaverso” que cambia de forma: móvil y gafas, menos casco
Otra lectura que se desprende del contexto es semántica: qué entiende Meta por metaverso en 2026. Según el relato que aparece en The Verge, la compañía estaría reorientando el término hacia experiencias más compatibles con el día a día, como el móvil y las smart glasses, mientras que la realidad virtual pura perdería centralidad.
Tiene lógica desde un punto de vista de fricción. El móvil ya está en el bolsillo. Las gafas inteligentes, si llegan a ser cómodas y socialmente aceptadas, serían como unas llaves: te las pones sin pensarlo. Un visor de VR, en cambio, se parece más a sacar una bicicleta estática del armario: hay intención, preparación, espacio y tiempo dedicado. No es que sea peor, es que exige un ritual.
Este cambio de “forma” del metaverso también encaja con una industria que busca experiencias persistentes y conectadas, pero sin obligar a aislarse físicamente del entorno. Y para una empresa que vive de la escala, cada paso extra para entrar a un servicio es un enemigo.
El goteo en VR: estudios cerrados y apps en pausa
El cierre de Workrooms se suma a otras señales de frenazo en el ecosistema VR interno. El artículo de The Verge menciona que, tras los recortes, se habrían cerrado tres estudios de juegos de VR que pertenecían a Meta, después de otro cierre previo en 2024. También se indica que la compañía abandona el desarrollo futuro de Supernatural, una de sus aplicaciones de fitness en VR más destacadas, y que el equipo detrás de Batman: Arkham Shadow habría quedado muy debilitado.
Estas decisiones dibujan un patrón: menos inversión en contenido propio que requiere mantener equipos creativos grandes y ciclos largos de producción. Los juegos y las apps premium son el equivalente a producir series de televisión: cuestan, tardan y no siempre recuperan. Si el objetivo cambia a expandir audiencias en móvil o a potenciar herramientas, el contenido “de estudio” puede pasar a segundo plano.
Para el usuario, el impacto es doble. Por un lado, se reduce la promesa de un catálogo exclusivo que justifique comprar y usar un visor con frecuencia. Por otro, el mensaje hacia desarrolladores externos puede enfriarse: si el dueño de la plataforma recorta sus apuestas internas, el mercado interpreta que el crecimiento será más difícil o que la hoja de ruta se está redefiniendo.
Horizon Worlds y la apuesta por herramientas de creación con IA
En medio de esta reorganización, hay una pieza que podría sobrevivir por su capacidad de adaptarse a pantallas más accesibles: Horizon Worlds. La pista que recoge The Verge apunta a que Meta podría “trazar la línea” aquí porque es una de las pocas experiencias de su universo Horizon que también está disponible en móvil.
En un memo atribuido al CTO Andrew Bosworth y obtenido por The Verge, se menciona que el equipo de Horizon se enfocaría en llevar las mejores experiencias y herramientas de creación con IA a móvil. El matiz es importante: no es solo “migrar” lo existente, sino convertir el ecosistema en algo que pueda crecer sin depender de que Meta produzca cada experiencia.
La IA aquí funciona como una especie de “asistente de bricolaje” para mundos virtuales: en lugar de contratar a un equipo entero para construir un escenario, una persona podría generar objetos, entornos o minijuegos con instrucciones sencillas, como quien monta una estantería siguiendo un manual claro. Si esa promesa se concreta, Horizon podría convertirse menos en un producto y más en una plataforma de creación, con el móvil como puerta principal.
Qué significa para empresas y usuarios: menos promesa, más pragmatismo
Para las empresas, el mensaje es directo: la ruta de Meta hacia un “trabajo en VR” ya no se vende como un paquete completo. La colaboración virtual seguirá existiendo en muchas formas, pero la idea de que la oficina del futuro depende de ponerse un visor pierde respaldo oficial con este cierre y con el parón de ventas de la oferta comercial.
Para consumidores y entusiastas de la realidad virtual, el panorama queda marcado por una priorización diferente. Meta Quest seguirá siendo relevante como plataforma, pero el peso se desplaza hacia experiencias que no exigen vivir dentro del visor para ser parte del ecosistema. Si el metaverso se vuelve más “portátil” y más compatible con el móvil, el casco pasa de ser el centro del salón a ser una herramienta específica: potente, sí, pero usada con menos frecuencia.
Las fechas ayudan a aterrizar el cambio. El 16 de febrero de 2026 desaparece Horizon Workrooms como app independiente. El 20 de febrero de 2026 se detienen ventas de Meta Horizon managed services y de las SKU comerciales de Meta Quest. Son decisiones con calendario, no rumores, y encajan con una reconfiguración amplia tras los recortes en Reality Labs.
