Aunque durante muchos años los routers de 2.4GHz fueron el estándar en la mayoría de los hogares, hoy se han convertido en una fuente común de frustración. El problema no es tanto la velocidad contratada con tu proveedor de internet, sino la tecnología que la distribuye dentro de tu casa. Un router antiguo con una sola banda en 2.4GHz puede recibir perfectamente los 300 o 500 Mbps que llegan por cable, pero al repartir esa señal vía Wi-Fi, la experiencia cambia por completo.
La banda de 2.4GHz es como una carretera antigua de un solo carril: en su momento fue suficiente, pero hoy está saturada y lenta. Muchos dispositivos siguen funcionando en esta frecuencia, como los altavoces Bluetooth o los microondas, lo que genera interferencias constantes. Además, las redes Wi-Fi de vecinos también ocupan ese espacio, lo que provoca colisiones de señal, interrupciones y pérdidas de velocidad.
Por qué los routers de una sola banda limitan tu experiencia
Aunque en teoría un router de 2.4GHz podría alcanzar velocidades decentes, en la práctica es difícil superar los 100 Mbps. Esto implica que, por muy potente que sea tu plan de internet, si todo depende de ese router, estarás desperdiciando parte de lo que pagas mes a mes. Las consecuencias se notan al instante: vídeos que se quedan cargando, videojuegos con latencia alta, reuniones por videollamada que se congelan, y descargas que tardan mucho más de lo esperado.
Otro aspecto importante es la seguridad. Muchos routers antiguos no son compatibles con los protocolos de cifrado modernos, lo que puede abrir puertas a vulnerabilidades. Además, al no poder gestionar bien varias conexiones simultáneas, estos dispositivos colapsan cuando hay varios aparatos conectados al mismo tiempo, algo habitual hoy en día.
Beneficios concretos de pasar a 5GHz o a Wi-Fi 6
Actualizar el router a un modelo de doble banda o a uno que soporte Wi-Fi 6 o Wi-Fi 7 puede transformar por completo la calidad de tu conexión. La banda de 5GHz funciona como una autopista más moderna: tiene más carriles, menos tráfico y permite circular a mayor velocidad. Al estar menos saturada, los datos fluyen con más estabilidad y rapidez. Incluso sin llegar a las tecnologías más recientes, un router dual ya representa una mejora drástica.
Con 5GHz, tareas como ver series en 4K, jugar en línea o realizar videollamadas en alta definición se vuelven mucho más fluidas. Y si das el salto a Wi-Fi 6, notarás un rendimiento aún mejor cuando varios dispositivos se conectan al mismo tiempo. Esta tecnología está pensada para hogares donde hay televisores inteligentes, consolas, portátiles, móviles, aspiradoras robot y más, todos compartiendo la misma red sin entorpecerse.
Wi-Fi 6 no solo mejora la velocidad, sino también la eficiencia. Utiliza un sistema que organiza mejor el tráfico, como si fuera un semáforo inteligente que evita atascos, y reduce el consumo de energía en dispositivos compatibles. Si bien Wi-Fi 7 comienza a asomar en el mercado, para la mayoría de usuarios el paso clave es dejar atrás el 2.4GHz como canal único.
Elegir el router correcto para tu hogar
No todos los routers modernos son iguales, y la elección depende de las características de tu hogar. Si vives en un piso pequeño y no tienes muchos dispositivos conectados, un router de doble banda con soporte para 5GHz puede ser suficiente. Pero si tienes una casa con varias habitaciones, paredes gruesas o muchos aparatos conectados, optar por un modelo con Wi-Fi 6 es una inversión inteligente.
En hogares grandes, también puede ser buena idea considerar sistemas de malla (mesh), que reparten la señal por distintos puntos y evitan las zonas muertas. Aunque puede parecer un gasto innecesario al principio, mejorar tu router es como renovar la instalación eléctrica de una casa antigua: todo funciona mejor, con menos interrupciones y más eficiencia.
Cuándo es el momento de cambiar
Si experimentas cortes frecuentes, lentitud al usar Wi-Fi o diferencias grandes entre la velocidad por cable y la inalámbrica, es probable que tu router de 2.4GHz ya no esté a la altura. Lo mismo si tienes que reiniciarlo cada dos por tres o si no soporta conexiones seguras modernas. Un cambio de router no solo mejora la navegación, también puede hacer más cómodo el teletrabajo, las clases online y cualquier tarea conectada.
Pensar que el problema es del proveedor de internet es habitual, pero muchas veces la solución está dentro de casa. Pasar a un router moderno es una forma directa de aprovechar al máximo la conexión que ya estás pagando.
