NUC-7738: El avance químico que multiplica la potencia de un remedio milenario contra el cáncer El poder oculto del hongo del Himalaya

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Ilustración surrealista de un hongo del Himalaya y una jeringa medicinal para tratamiento anticáncer

Desde hace siglos, la medicina tradicional china ha aprovechado los beneficios de un hongo que crece en las alturas del Himalaya. Este curioso organismo produce Cordycepin, una molécula natural con propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas. Sin embargo, como un mensaje que se pierde en el camino, Cordycepin enfrenta grandes obstáculos al intentar actuar en el cuerpo humano: se degrada rápidamente en la sangre y tiene dificultades para llegar a las células tumorales.

Los límites de Cordycepin en su forma natural

Cuando Cordycepin entra al torrente sanguíneo, una enzima llamada ADA lo descompone casi de inmediato, como si la naturaleza misma le pusiera freno a su potencial. Aquella pequeña cantidad que logra sobrevivir necesita luego atravesar una serie de «puertas» celulares, gracias a transportadores específicos. Y aún así, solo una fracción se convierte en la forma activa que combate el cáncer: el metabolito 3’-dATP.

Este proceso complejo y poco eficiente se traduce en resultados limitados, lo que motivó a los científicos a buscar una solución más efectiva.

ProTide: la llave para desbloquear su verdadero potencial

Aquí entra en juego la tecnología ProTide, desarrollada por la biotecnológica NuCana en colaboración con la Universidad de Oxford. ProTide funciona como un «traje protector» para compuestos frágiles como Cordycepin. A través de la adición de pequeños grupos químicos, el compuesto se vuelve más resistente a la degradación y logra infiltrarse directamente en las células cancerosas, sin necesidad de transportadores especializados.

El resultado de este ingenioso ajuste fue NUC-7738, una versión mejorada de Cordycepin con hasta 40 veces más potencia y una toxicidad limitada.

De la teoría al tratamiento: resultados prometedores en humanos

Primero se probaron las propiedades de NUC-7738 en estudios de laboratorio, donde superó con éxito las resistencias que obstaculizaban al Cordycepin natural. Posteriormente, los ensayos clínicos de Fase 1 llevaron estas observaciones al siguiente nivel, evaluando la seguridad y eficacia en pacientes reales.

Los investigadores comprobaron que NUC-7738 era capaz de llegar a los tumores en concentraciones significativamente mayores, aumentando la producción de metabolitos anticancerígenos dentro de las células afectadas.

Nuevos avances: combinaciones que abren esperanzas

Con base en estos resultados alentadores, NuCana inició una Fase 2 preliminar, combinando NUC-7738 con el inhibidor de punto de control inmunitario pembrolizumab dentro del estudio denominado NuTide:701. Esta fase reclutó a 12 pacientes de entre 42 y 74 años, todos ellos con tumores sólidos avanzados y sin opciones terapéuticas disponibles.

Los resultados fueron muy esperanzadores:

  • 75% de los pacientes lograron controlar la enfermedad.
  • Uno de ellos experimentó una reducción del 55% en el volumen tumoral.
  • 7 de los 12 mantuvieron la progresión del cáncer controlada durante más de cinco meses, algo poco común en este tipo de pacientes.
  • Se registró un perfil de seguridad favorable, reduciendo preocupaciones sobre efectos secundarios severos.

Por qué estos resultados son importantes

Para quienes luchan contra el cáncer, encontrar nuevas armas es crucial. Los tumores resistentes a tratamientos previos suelen ser como fortalezas cerradas a cal y canto. NUC-7738 parece funcionar como una llave maestra, debilitando las defensas tumorales y volviendo los tratamientos inmunoterápicos nuevamente efectivos.

El propio CEO de NuCana, Hugh S. Griffith, destacó que los datos obtenidos fortalecen la hipótesis de que NUC-7738 altera múltiples aspectos del microambiente tumoral, facilitando una respuesta inmunitaria más potente.

Lo que viene: pasos hacia la aprobación

Motivados por los logros hasta ahora obtenidos, NuCana anunció el inicio de ensayos Fase 2 más amplios para 2025. Al mismo tiempo, se han abierto conversaciones con la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) para definir la hoja de ruta que podría llevar a la aprobación oficial de este tratamiento.

Un detalle importante es que NuCana presentó una solicitud de patente para proteger la composición química de NUC-7738, asegurando la propiedad intelectual de esta innovación.

Una mirada optimista hacia el futuro

Aunque aún queda camino por recorrer, este avance ilustra cómo el conocimiento tradicional y la ciencia moderna pueden unirse para ofrecer nuevas esperanzas a los pacientes oncológicos. Como quien descubre un tesoro oculto tras mejorar un viejo mapa, los investigadores han logrado convertir una medicina ancestral en una herramienta potencialmente transformadora para la oncología.