Cómo optimizar aún más la WiFi en tu móvil, y la clave no es apostar por 5 GHz

Publicado el

hogar

Internet se ha vuelto tan esencial como el aire que respiramos, por lo que es crucial tener una conexión WiFi que no solo sea rápida, sino también confiable.

El caso es que muchas personas no le sacan el máximo provecho a su red doméstica, por ello, quiero compartir algunas reflexiones y consejos basados en mi experiencia y en las últimas tendencias tecnológicas.

Entendiendo la diferencia: 2.4 GHz vs 5 GHz

El primer paso para optimizar nuestra conexión WiFi en casa es comprender las bandas de frecuencia disponibles: 2.4 GHz y 5 GHz. Cada una tiene sus ventajas y situaciones ideales de uso. Mientras que la banda de 2.4 GHz ofrece una mayor cobertura, ideal para llegar a cada rincón de nuestro hogar, la de 5 GHz destaca por su alta velocidad, perfecta para descargar archivos grandes o disfrutar de contenido en streaming sin interrupciones.

Este conocimiento es particularmente útil para familias numerosas o personas que viven en casas de varias plantas, donde la señal debe atravesar múltiples obstáculos. También es valioso para gamers y teletrabajadores, quienes necesitan una conexión estable y rápida para evitar retrasos en sus actividades online.

El momento perfecto para cambiar

El mejor momento para revisar y cambiar la configuración de nuestra red es cuando notamos lentitud en nuestra conexión o dificultades para conectar en áreas específicas de la casa. Este simple ajuste puede mejorar significativamente nuestra experiencia online, permitiéndonos disfrutar de nuestras actividades digitales sin frustraciones.

Pero la personalización de nuestra red no se detiene en elegir entre 2.4 GHz y 5 GHz. Ubicar el router en un lugar central de la casa, actualizar los dispositivos para que soporten ambas bandas y asegurar nuestra red con una contraseña fuerte son pasos cruciales para maximizar la eficiencia de nuestra conexión.

Por otro lado, si todos los dispositivos están en 5Ghz, seguramente tendremos mejores resultados poniendo algunos de ellos en la de 2,4, para no saturar la banda de frecuencia.

Para conocer más sobre el tema, os recomiendo estos artículos:

Recordad que la elección entre estas bandas puede tener un gran impacto en tu conexión. Personalmente, descubrí que utilizar la banda de 2,4 GHz era ideal para actividades que no requieren mucha velocidad, como navegar por la web o revisar correos electrónicos, especialmente en partes de mi casa más alejadas del router. En cambio, para ver vídeos en alta definición o jugar en línea sin interrupciones, cambiar a la banda de 5 GHz marcó una diferencia notable, siempre que estuviera cerca del router.

Para aquellos momentos en que la conexión se siente lenta, incluso después de elegir la banda «correcta», es crucial saber cómo encontrar el canal más libre dentro de esa banda. Existen herramientas y aplicaciones que analizan las redes WiFi a tu alrededor, como las que recomiendo en el segundo enlace anterior, mostrándote cuán congestionados están los canales. Usar una aplicación como WiFi Analyzer me permitió ver qué tan ocupados estaban los canales en mi área y cambiarme a uno menos saturado. Este simple paso puede mejorar significativamente tu velocidad de conexión.

Comparte en: