En un reactor de fusión nuclear el combustible no se quema como en una caldera; se “cocina” en forma de plasma, un gas tan caliente que los electrones se separan de los núcleos. Para que dos núcleos ligeros lleguen a fusionarse tienen que chocar con frecuencia y con la energía adecuada. Es como intentar que… Continúa leyendo »

Nvidia ha vuelto a poner el foco en la infraestructura para IA con el anuncio de su nueva arquitectura Vera Rubin, presentada por sorpresa durante CES en Las Vegas y prevista para llegar a clientes a lo largo de este año, según ha contado IEEE Spectrum. La compañía acompaña el anuncio con dos cifras ambiciosas:… Continúa leyendo »

Durante años, hablar con un modelo de lenguaje se parecía a conversar con un bibliotecario muy rápido: te respondía, te explicaba, te sugería fuentes. Un agente de IA, en cambio, se parece más a un asistente que no solo te indica dónde está el libro, sino que va, lo saca, copia lo relevante, lo ordena… Continúa leyendo »

China logra superar el “techo” de densidad del plasma en su tokamak EAST: por qué importa y qué viene ahora

En un reactor de fusión nuclear el combustible no se quema como en una caldera; se “cocina” en forma de plasma, un gas tan caliente que los electrones se separan de los núcleos. Para que dos núcleos ligeros lleguen a fusionarse tienen que chocar con frecuencia y con la energía adecuada. Es como intentar que en una fiesta, con la música muy alta y la luz tenue, la gente se encuentre y se ponga a bailar en pareja: cuanta más gente por metro cuadrado, más probable es que ocurra… siempre que el local no se vuelva caótico.

Ahí entra el famoso límite de Greenwald, una referencia empírica que, desde finales del siglo XX, ha funcionado como una especie de “aforo máximo” para la densidad de plasma en tokamaks. Al acercarse a ese límite, la experiencia acumulada decía que el plasma tendía a volverse inestable: aparecen perturbaciones, el confinamiento magnético se degrada y el rendimiento cae. No es una ley física escrita en piedra, pero sí una frontera muy práctica que ha guiado diseños y expectativas durante décadas. Continúa leyendo «China logra superar el “techo” de densidad del plasma en su tokamak EAST: por qué importa y qué viene ahora»

2025 MN45, el asteroide gigante que gira más rápido que un centrifugado

Un objeto de 710 metros de diámetro —casi medio kilómetro— no suele pasar desapercibido, pero este lo ha hecho por un motivo poco habitual: su rotación. El asteroide bautizado como 2025 MN45 completa una vuelta sobre sí mismo en menos de dos minutos, un ritmo que lo convierte en el asteroide de más de 500 metros que gira más rápido detectado hasta ahora. La noticia la difundió Scientific American a partir de resultados presentados en la reunión anual de la American Astronomical Society y publicados en Astrophysical Journal Letters.

Para imaginarlo, piensa en una noria de feria del tamaño de una montaña pequeña. Si la haces girar tan rápido como una batidora, lo normal sería que algo cediera: tornillos, estructura, uniones. En el espacio, la física es igual de estricta. Que un cuerpo tan grande soporte esa velocidad dice mucho sobre su “arquitectura” interna. Continúa leyendo «2025 MN45, el asteroide gigante que gira más rápido que un centrifugado»

Webb detecta en Sextans A un “polvo” cósmico inesperado que recuerda al universo primitivo

El telescopio espacial James Webb de NASA ha vuelto a jugar a detective del cosmos en un lugar que, por su tamaño y composición, funciona como una máquina del tiempo razonable: la galaxia enana Sextans A, situada a unos 4 millones de años luz. No es la distancia lo que la hace especial, sino su “pobreza” química. En astronomía, cuando se habla de metalicidad se engloba todo lo que no es hidrógeno ni helio; es decir, los elementos más pesados que se fabrican dentro de las estrellas y se dispersan cuando estas envejecen o explotan. Sextans A conserva solo una pequeña fracción de esos elementos, en torno al 3–7% de lo que tiene el Sol.

Esa escasez convierte a Sextans A en un análogo útil de las primeras galaxias. Poco después del Big Bang, el universo era casi todo hidrógeno y helio, y la “despensa” de elementos pesados tardó en llenarse. Estudiar una galaxia actual con tan baja metalicidad permite observar procesos que, en el universo temprano, debieron de ocurrir con ingredientes limitados. La propia NASA y el Space Telescope Science Institute (STScI) lo describen como una oportunidad rara: ver estrellas individuales y nubes interestelares trabajando con una química parecida a la de aquella época. Continúa leyendo «Webb detecta en Sextans A un “polvo” cósmico inesperado que recuerda al universo primitivo»

Elon Musk promete abrir el algoritmo de recomendación de X: qué significa y qué cambia realmente

X vuelve a colocar la transparencia en el centro del debate con un anuncio de alto voltaje: su propietario asegura que publicará como código abierto el nuevo sistema que decide qué publicaciones se recomiendan, incluyendo el código que afecta tanto a contenido orgánico como a anuncios. El compromiso incluye un calendario concreto: abrirlo en una semana y repetir la publicación cada cuatro semanas, acompañada de notas para desarrolladores que expliquen qué ha cambiado y por qué.

Traducido a un ejemplo cotidiano, sería como si una cadena de supermercados publicara la receta exacta de su producto estrella y, cada mes, añadiera un cuaderno de cocina con “ajustes de ingredientes” para que cualquiera entienda qué se ha modificado. Suena bien, pero la utilidad real dependerá de si esa receta contiene lo esencial o se queda en una versión “para mirar” sin posibilidad de reproducir el resultado. Continúa leyendo «Elon Musk promete abrir el algoritmo de recomendación de X: qué significa y qué cambia realmente»

¿Te llegó un correo de restablecimiento de contraseña de Instagram sin pedirlo? La señal incómoda detrás del aviso

Recibir un email de restablecimiento de contraseña de Instagram sin haberlo solicitado se siente como escuchar una alarma del coche cuando tú estás en casa: la señal existe, pero no explica por sí sola qué la disparó. En los últimos días, el tema se ha movido en dos carriles que se parecen desde fuera y por eso generan confusión.

El primero tiene que ver con la circulación de datos personales en foros y mercados de la dark web. La firma de ciberseguridad Malwarebytes ha alertado de la posible venta de un paquete asociado a millones de cuentas de Instagram, con información como correos electrónicos, números de teléfono y hasta direcciones físicas. Medios como Gizmodo se han hecho eco de esa advertencia y de la cifra que más se repite, 17,5 millones de usuarios, aunque la procedencia exacta del conjunto de datos se discute. Continúa leyendo «¿Te llegó un correo de restablecimiento de contraseña de Instagram sin pedirlo? La señal incómoda detrás del aviso»

Comet y los agentes de IA en la vida real: qué revela el primer gran estudio de Perplexity

Durante años, hablar con un modelo de lenguaje se parecía a conversar con un bibliotecario muy rápido: te respondía, te explicaba, te sugería fuentes. Un agente de IA, en cambio, se parece más a un asistente que no solo te indica dónde está el libro, sino que va, lo saca, copia lo relevante, lo ordena y te lo deja listo en la mesa. Esa diferencia —pasar de responder a actuar— es el núcleo del estudio “The Adoption and Usage of AI Agents: Early Evidence from Perplexity”, firmado por Jeremy Yang (Harvard) y un equipo de Perplexity, y publicado en arXiv en diciembre de 2025.

El artículo propone una definición operativa: sistemas capaces de perseguir objetivos definidos por el usuario mediante planificación y acciones en múltiples pasos, con cierto nivel de autonomía, en entornos reales como la web. Para explicarlo sin jerga: si pedirle a un chatbot “recomiéndame un vuelo barato” es una consulta, pedirle a un agente “encuentra el mejor vuelo con estas condiciones y resérvalo” es un encargo.

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Una mesa de póker entre GPT, Claude, DeepSeek, Gemini y Grok: lo que enseña LLM Holdem sobre faroles y razonamiento

A veces, la forma más clara de entender una tecnología no es leer un informe técnico, sino verla “trabajar” en un entorno con tensión, incertidumbre y decisiones rápidas. Eso es lo que propone LLM Holdem, un experimento creado por Jason Yang en el que varios modelos de lenguaje compiten en una mesa virtual de póker bajo condiciones tipo torneo. La idea se hizo popular a través de Microsiervos, que lo contaba como un entretenimiento curioso por un motivo muy concreto: no solo importa quién gana, sino cómo justifican cada movimiento.

Ver a GPT, Claude, DeepSeek, Gemini y Grok jugar no es como mirar un videojuego en silencio. Lo interesante está en el “pensamiento en voz alta” que acompaña a las apuestas: explican por qué igualan, por qué suben, por qué se retiran y en qué cartas comunitarias ponen su esperanza. Es como sentarte detrás de varios jugadores que narran su monólogo interior mientras miran sus fichas. Continúa leyendo «Una mesa de póker entre GPT, Claude, DeepSeek, Gemini y Grok: lo que enseña LLM Holdem sobre faroles y razonamiento»

SwarmDiffusion: cuando una sola foto basta para que un robot elija por dónde ir (y cómo moverse)

Que un robot “vea” su entorno no significa que sepa moverse por él. En robótica, la navegación autónoma no es solo detectar objetos; es tomar decisiones de movimiento que eviten golpes, atascos y maniobras imposibles. Durante años, la receta dominante ha sido parecida a la de preparar un viaje con un atlas gigantesco: primero se construye un mapa detallado, luego se marca qué zonas son transitables y finalmente se calcula la ruta con algoritmos clásicos de planificación como A*, RRT o variantes similares. Funciona, sí, pero suele ser pesado, lento y poco flexible cuando el entorno cambia o cuando el robot entra en un lugar que no se parece a nada que haya visto.

Ese “atlas” puede crecer hasta ocupar cantidades enormes de memoria, y el proceso completo implica muchos módulos encadenados: percepción, mapeado, coste de terreno, planificación, suavizado de trayectorias… Si una pieza falla, la experiencia se resiente. En un almacén con palés que cambian de sitio, en un campo agrícola con barro irregular o en una misión de rescate con humo y escombros, esa cadena puede volverse frágil. Continúa leyendo «SwarmDiffusion: cuando una sola foto basta para que un robot elija por dónde ir (y cómo moverse)»

Qué viene para la IA en 2026: cinco giros que ya están asomando

Predecir la IA en 2026 tiene un punto de deporte de riesgo: lo que hoy parece un “nuevo estándar” mañana se siente como una versión beta. Aun así, hay señales que se repiten y empiezan a formar patrones. En la serie “What’s Next” de MIT Technology Review, varios de sus periodistas miran hacia el año que arranca apoyándose en algo más sólido que la intuición: lo que ya se vio en 2025 y cómo evolucionó.

El ejercicio tiene gracia porque parte de un “control de calidad” real. En 2025 se hablaba de modelos que generan mundos (los llamados world models), de modelos de razonamiento como nueva referencia para resolver problemas, del empuje de la IA para ciencia, del acercamiento entre empresas de IA y seguridad nacional, y del deseo —todavía más deseo que realidad— de ver competencia seria frente a Nvidia. La idea útil aquí no es acertar cada titular, sino detectar el movimiento de fondo: cada vez más capacidad, más actores y más fricción alrededor del uso.

Con ese contexto, estos son cinco cambios que, si nada se tuerce, van a marcar conversación, producto y regulación durante 2026. Continúa leyendo «Qué viene para la IA en 2026: cinco giros que ya están asomando»

Pegar y enlazar: el cambio de Microsoft Word que recorta clics al crear hipervínculos

Microsoft está retocando una de esas tareas pequeñas que se repiten cientos de veces al mes: convertir texto en hipervínculos dentro de Microsoft Word. La idea, según explica la propia compañía en una entrada de su blog, es que trabajar con enlaces se sienta tan directo como editar una palabra. BetaNews ha detallado el ajuste y el enfoque es claro: menos pasos, menos fricción, más continuidad mientras escribes.

Hasta ahora, lo habitual era seleccionar el texto, abrir el menú contextual con clic derecho y elegir la opción de insertar vínculo, o pasar por el atajo de teclado para abrir el cuadro de “Insertar hipervínculo” y pegar la URL. No era precisamente un obstáculo enorme, pero sí un pequeño “bache” en mitad de la redacción, como cuando estás cocinando y tienes que parar para buscar una tapa concreta: el plato sale igual, pero se rompe el ritmo.

Con el cambio, Word se vuelve “contextual”: entiende mejor lo que estás intentando hacer en ese momento y actúa con menos indicaciones explícitas. Continúa leyendo «Pegar y enlazar: el cambio de Microsoft Word que recorta clics al crear hipervínculos»