Elon Musk lo ha vuelto a hacer. Esta semana, anunció que xAI, su compañía de inteligencia artificial, ha adquirido X (la red social antes conocida como Twitter) por 33.000 millones de dólares, en una operación interna entre empresas que él mismo controla. El anuncio lo hizo como siempre: con un tuit. Y aunque sobre el papel parezca simplemente un movimiento contable, el trasfondo tiene implicaciones profundas.