En el CES 2026 de Las Vegas, Anker ha dejado claro que la carga rápida ya no va solo de subir vatios. La tendencia es que el cargador se parezca menos a un simple adaptador y más a un dispositivo consciente de lo que está haciendo: detecta qué conectas, ajusta la entrega de energía y te lo comunica con información visible. La compañía ha enseñado una nueva familia de productos centrada en tres ideas: potencia compacta, control de temperatura y compatibilidad con estándares actuales como Qi2 para carga inalámbrica.