Microsoft Word, que comenzó como un simple procesador de textos, ha evolucionado mucho en los últimos años. Con el lanzamiento de Microsoft 365 y la integración de Microsoft Editor, se han añadido nuevas funcionalidades impulsadas por inteligencia artificial (IA), que ayudan a escritores y profesionales a mejorar su contenido y garantizar que sea original. Una de las características más destacadas es el detector de similitudes o plagio, conocido como Similarity Checker. ¿Cómo se usa? ¿Cuáles son sus beneficios y cómo se compara con otras herramientas del mercado? Acompáñame a descubrirlo en este artículo.