Hasta hace poco, la idea de lanzar un satélite al espacio era algo reservado para grandes agencias gubernamentales con presupuestos multimillonarios. Pero gracias a la evolución tecnológica, ahora existen satélites diminutos, conocidos como CubeSats, que están cambiando las reglas del juego y permitiendo a universidades, startups y pequeñas empresas contribuir al estudio del cosmos de una forma mucho más asequible y eficiente.