El crimen ocurrió en enero de 2026 en San Francisco. Un ladrón tomó un Waymo hasta el estudio de yoga Hot 8 Yoga, entró, robó ropa y volvió a subirse al mismo robotaxi para marcharse. La policía pidió a Waymo las grabaciones. El vídeo exterior estaba desenfocado por razones de privacidad. Los datos de cuenta no llevaron a ningún sospechoso. El metraje interior ya no existía cuando se presentó la orden de registro en abril. La policía no ha detenido a nadie. Continúa leyendo «El ladrón que usó un Waymo para robar ropa de yoga: el caso que revela los límites de los robotaxis como «máquinas de vigilancia»»